A principios de julio de 2006 salí de Madrid rumbo a Mongolia. Iba a pasar tres semanas observando al último caballo salvaje del planeta (Equus Przewalski Poliakov, takhi para los mongoles), reintroducido con éxito en el Parque Nacional de Hustai, a unos cien kilómetros al suroeste de Ulan Bator. Llevaba en la mochila tres libros. El primero, El arco y la lira, de Octavio Paz. El segundo, la obra ensayística de R. W. Emerson. El tercero, escrito en un cuaderno con tapas de damasquino aún sin estrenar, comprado el verano anterior en Capadocia —literalmente, «la tierra de los caballos bonitos»—, acabó siendo este libro. [CJA]

jueves, 22 de mayo de 2008

Reseña de Darwin en las Galápagos en El Cultural de El Mundo

Túa Blesa reseña Darwin en las Galápagos, mi segundo libro de poemas, hoy en El Cultural de El Mundo:

http://www.elcultural.es/HTML/20080522/LETRAS/LETRAS23191.asp

1 comentario:

paola dijo...

me resulta intrigante de lo que puede llegar a contar este libro sobre los Viajes a Galapagos. Nunca fui pero este escritor tiene una manera de escribir que me llama mucho la atención para bien.