<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377</id><updated>2011-10-21T07:06:39.348+02:00</updated><category term='Música'/><category term='los pueblos de la tierra'/><category term='Viaje a Puerto Williams'/><category term='saqueo medioambiental'/><category term='Cine mongol'/><category term='Animal'/><category term='Entrevistas'/><category term='mundo red'/><category term='Arte'/><category term='Reseñas y noticias'/><category term='Política y actualidad'/><category term='mundo literario'/><category term='Libros y paisaje'/><title type='text'>Viaje al ojo de un caballo</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Marian Montesdeoca</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>110</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-9038562414539350720</id><published>2009-06-09T14:15:00.006+02:00</published><updated>2009-06-12T13:40:33.895+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>Viaje al ojo de un caballo entre los menos vendidos</title><content type='html'>[TRAS LA FERIA: &lt;a href="http://www.artemisaediciones.com/medios.asp"&gt;Dossier de prensa &lt;/a&gt;elaborada por Artemisa Ediciones].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me lo decía mi tía Patro, "Hijo, tú, no seas segundón nunca, ni en lo malo". Se refería a que incluso para ser de los últimos de la clase no vale conformase, hay que ser de verdad el último, el que menos, una forma de ser el que más. Por eso se inventaron los premios a las peor vestidas, los antióscars y demás distinciones a la baja. Y resulta que Viaje al ojo de un caballo, el libro que dio origen a este blog, es uno de ellos, de los peor vestidos, de los antibestsellers, todo un worstseller, vaya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, en la mesa redonda que se celebrará el jueves en la Feria del Libro de Madrid, junto a los editores de otros sellos que también tienen libros infraventas, y junto a la crítica &lt;a href="http://www.divertinajes.com/nueva/modules/notices/notice.php?idnotice=920"&gt;Eva Orúe, de círculo de iluminación, divertinajes&lt;/a&gt;, especialista en pequeñas editoriales (que es como un biólogo especializado en hongos, esto es, un micólogo), intentaremos dar con el secreto que se esconde detrás de todo worstseller.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo voy en calidad de autor, y los editores hablarán cada uno de su peor vendido. Mirando la lista, Viaje al ojo de un caballo no está en mala compañía, ni mucho menos. Prefiero no caer, sin embargo, en vanos consuelos como pensar que la calidad no vende, que lo comercial generalmente es malo, etc. No creo que sea cierto. Lo que lleva a un libro a convertirse en un bestseller no parece muy claro, aunque la editorial en la que se publica influye mucho, claro está. Yo siempre pienso que los que están ahí arriba están por algo, que algo tendrán, más talento o calidad, y asumo sin mayores problemas mi condición de worstseller, sin tampoco hacer malditismo de ello, por otra parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis compañeros de mesa tendrán mucho más que decir al respecto, pero a mí me parece que la razón por la que no se venden libros es simplemente porque se publica mucho y cada vez por lo general se lee menos. O se lee de forma jerárquica, piramidal, se lee mucho una serie limitada de libros, se deja sin leer una lista sin fin de títulos. Entonces, si cada vez se lee menos, o bien, cada vez se lee de forma más limitada, ¿qué sentido tendrían las pequeñas editoriales, un fenómeno de proliferación que no cede pese a la crisis? (Véase la entrada en este blog sobre "&lt;a href="http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/11/microeditoriales.html"&gt;Microeditoriales&lt;/a&gt;").&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes las editoriales publicaban para que se leyera. Ahora publican porque se escribe. Me explico: el polo que sostiene el fenómeno de las pequeñas editoriales no es tanto el de la recepción, el lector, como el de la emisión, el autor. Hay muchos autores, muchos egresados de facultades y talleres, gente muy preparada que tiene textos de calidad en sus cajones, y este volumen de producción genera una necesidad de publicación. Ahí entra el editor, un entusiasta, una especie de archilector, por su vehemencia lectora, un convencido de que éste o el otro texto tiene que salir. Y pasa lo que pasa, que ya no se publica para que se lea, sino que se publica porque se escribe. Por eso las ventas (pero no sólo en los worstseller, aunque nosotros seamos un poco la punta del iceberg, es decir, el punto más oscuro y recóndito de la sima), las ventas son mínimas. De hecho, según esta hipótesis, serían innecesarias, sólo haría falta que el libro estuviera escrito y que el editor lo leyera con entusiasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros, los escritores de worstsellers, necesitamos al editor entusiasmado y generoso, porque de lo contrario nuestros libros no se publicarían. Luego los libros acaban acumulando polvo en los almacenes de la distribuidora en cuestión de días, y del cajón viven un tránsito breve aunque más o menos fulgurante hacia el polígono industrial. Eso a nosotros ya no nos compete, ya tenemos el ISBN, la presentación, quién sabe, quizá alguna que otra reseña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los lectores, ¿dónde quedan en todo esto? Pues aparte de la ventaja que podría suponer para ellos la enorme variedad donde elegir (aunque sea un problema porque se pueden sentir aturdidos o intimidados por tantas opciones), las pequeñas editoriales son para los lectores una especie de viveros gracias a los cuales quizá algún autor acabe engrosando la cima de la pirámide, es decir, el worstseller de hoy puede ser la base para un bestseller del futuro. Nuestros libros y nuestras editoriales son como los microorganismos que garantizan la existencia de la cadena trófica; tenemos que existir, aunque seamos prácticamente irrelevantes, para garantizar la existencia de los grandes felinos en la sabana. Y desde aquí abajo, ¡cuánto se agradece que gente como los editores de esa mesa redonda, gente como Marian y Ulises, la Diosa y el Héroe de Aremisa ediciones, se fijaran en nostros con su entusiasmo y generosidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas palabras aparte, que luego me dicen que siempre me despido a la francesa:&lt;br /&gt;La entrada Yo tenía un blog en Mongolia pone fin o broche al blog. Allí explico más o menos por qué. Luego, tras visitar la exposición sobre Darwin en el Natural History Museum, me salió el texto de los arrendajos, y sin saber muy bien qué hacer con él, lo colgué aquí porque creo que responde a la forma y al espíritu de estas entradas. Ahora, con la participación de Viaje al ojo de un caballo en la Feria '09, se pone también un fin o un broche.&lt;br /&gt;Gracias a todos los que me habéis visitado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-9038562414539350720?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/9038562414539350720/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=9038562414539350720&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/9038562414539350720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/9038562414539350720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2009/06/viaje-al-ojo-de-un-caballo-entre-los.html' title='Viaje al ojo de un caballo entre los menos vendidos'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-4170626480902064102</id><published>2009-03-02T01:52:00.004+01:00</published><updated>2009-03-02T16:17:59.490+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>LAS CUATROCIENTAS VOCES: DARWIN Y CÓMO MATAR DE TRASCENDENCIA UN ARRENDAJO</title><content type='html'>El título alocado de estas líneas hace referencia a un hecho curioso. Empieza con un equívoco, y es que no fueron las distintas variedades de pinzón de las islas Galápagos lo que hizo a Darwin empezar a darle vueltas a la teoría de la evolución, sino los distintos tipos de cenzontle. También llamado sinsonte, y cantado entre otros por Silvio Rodríguez, este pájaro vistoso debe su nombre nahua al hecho de que imite las voces de otros pájaros y mamíferos. &lt;em&gt;El pájaro de las cuatrocientas voces&lt;/em&gt;, ésa es la etimología de cenzontle. Es decir, el pájaro que le dio la pista a Darwin sobre la polifonía de la forma en el mundo natural, el hecho común de la biodiversidad bajo pautas de economía morfológica, especialización genérica y herencia genética, es un pájaro que a su vez es todos los pájaros, las cuatrocientas especies con sus trinos que caben en la memoria especializada del nahua que lo nombra. Darwin sabía de qué hablaba cuando oía un cenzontle. Nosotros, con la historia de los pinzones, hemos acabado por liarlo todo un poco.&lt;br /&gt;El cenzontle o sinsonte vive en América, y uno de los caminos que llevaron a Darwin a su famosa teoría está esbozado ya en el diario del viaje del Beagle, varias décadas antes de que formule, o al menos de que publique, &lt;em&gt;El origen de las especies&lt;/em&gt;. En sus paseos de exploración por la Patagonia recogiendo fósiles, Darwin se da cuenta de que las especies ocupan en todos los continentes nichos jerárquicos, niveles de uso especializado de los recursos existentes. En todas partes hay un felino de tamaño medio, un cuadrúpedo de tamaño grande, un carroñero volador, una rapaz que depreda pájaros más pequeños, etc. Porque si no lo hay, la evidencia de los fósiles demuestra que lo hubo. Y eso lo descubre Darwin para el caso de América cuando encuentra el primer fósil de un antepasado del caballo. Pues bien, el nicho que el sinsonte ocupa en América, el de un pájaro de tamaño pequeño-medio que imita el canto de los otros pájaros y utiliza esa destreza para subsistir, lo ocupa en Europa el arrendajo, o más aproximadamente, por tamaño y por familia, la calandria.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Que en mayo era por mayo, cuando hace la calor, cuando canta la calandria y responde el ruiseñor&lt;/em&gt;, así comienza el famoso &lt;em&gt;Romance del prisionero&lt;/em&gt;, uno de los más conocidos en la tradición hispánica, y toda una lección de etología en sus versos iniciales. El primer traductor del famoso libro de Harper Lee, &lt;em&gt;To Kill a Mocking Bird&lt;/em&gt;, parece ser que se dejó llevar por este comportamiento engañoso de los mímidos, y también confundió la calandria con el ruiseñor, dando pie a un título ya incorregible, &lt;em&gt;Matar a un ruiseñor&lt;/em&gt;. Por supuesto, la sonoridad y las connotaciones que tiene este título superan las que podría tener otro más literal como &lt;em&gt;Matar a una calandria&lt;/em&gt;, y más todavía que las del científicamente pertinente, &lt;em&gt;Matar a un sinsonte&lt;/em&gt;, en Hispanoamérica, o &lt;em&gt;Matar a un arrendajo&lt;/em&gt;, en España.&lt;br /&gt;El arrendajo es el pájaro que arrienda, es decir, &lt;em&gt;imita&lt;/em&gt; a otros pájaros. Exactamente igual que &lt;em&gt;mocking bird&lt;/em&gt;, el pájaro que se burla, &lt;em&gt;mock&lt;/em&gt;, de otros pájaros, pues los engaña con la copia de su canto. Su presencia en la lírica popular estadounidense aparece bien atestiguada en la música pop, por ejemplo, desde Tom Waits a Michelle Shocked: &lt;em&gt;Hush, little baby, don’t you say a word, Mamma’s gonna buy you a mocking bird&lt;/em&gt;. No le valió al pajarillo su facilidad para el disfraz canoro, sin embargo. O quizá sí: imitó tan bien el canto de un ruiseñor, que se coló como tal en las estanterías de los lectores hispanohablantes. Seguiremos hablando de pinzones para explicar la teoría de la evolución y nos imaginaremos a Gregory Peck como amigo de los ruiseñores en la versión cinematográfica del libro de Harper Lee, pero Darwin estuvo mucho más atento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-4170626480902064102?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/4170626480902064102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=4170626480902064102&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4170626480902064102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4170626480902064102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2009/03/las-cuatrocientas-voces-darwin-y-como.html' title='LAS CUATROCIENTAS VOCES: DARWIN Y CÓMO MATAR DE TRASCENDENCIA UN ARRENDAJO'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7112249516458981164</id><published>2008-10-11T19:49:00.001+02:00</published><updated>2008-10-11T19:52:26.786+02:00</updated><title type='text'>¿Ya conoces mi página web?</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.traductorliterario.com/"&gt;http://www.traductorliterario.com/&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7112249516458981164?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7112249516458981164/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7112249516458981164&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7112249516458981164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7112249516458981164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/10/ya-conoces-mi-pgina-web.html' title='¿Ya conoces mi página web?'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-1870356727273234692</id><published>2008-07-04T09:44:00.001+02:00</published><updated>2008-07-04T09:46:39.593+02:00</updated><title type='text'>“Yo tenía un blog en Mongolia…</title><content type='html'>“Yo tenía una granja en África…”, así, con la sección de cuerdas de alguna filarmónica a todo trapo y grandes tomas cenitales sobre la sabana, un espacio sin límites para el alma reprimida de una aristócrata danesa. Yo tenía un blog en Mongolia, otro espacio inabarcable para la reprimida sensibilidad de quién. Nunca entro en otros blogs. Y cuando lo hago es porque han entrado en el mío, una concepción quizá trasnochada e insuficiente de la solidaridad. El blog es un espacio muy parecido al del poema: el lector entra en él buscando identificarse, hacer suya esa experiencia o percepción que por su naturaleza y forma es, con cada nueva lectura, no sólo repetible sino apropiable. Muchos de los comentarios a las entradas en los blogs hablan de eso: a mí también me pasó, yo sé cómo te sientes. Y yo, que he dejado la poesía, uso este recinto quizá de forma espuria, pervirtiendo el espíritu del blog, lo que explica la solidaridad bracicorta a la que me refería antes. Los blogs que aparecen recomendados a la derecha fueron sugerencia de quien me diseñó éste. Apenas he entrado alguna vez en uno o dos de ellos; muchos no sé ni de quién son ni de qué tratan. Yo, la verdad, debería dedicarme a otra cosa. Somos tantos los licenciados en filología, tantos los que han pasado por talleres de escritura, tanta la gente a la que no le llega la camisa al cuerpo, el cuerpo al mundo, que acabamos desbordando nuestros cajones, las pequeñas editoriales en las que publicamos, los blogs que abrimos o nos abren y ya están saturados de nuestra (in)solidaridad. A veces me sorprende ver que alguien ha pasado de puntillas por este espacio del que tan ilegítimamente me he apropiado. Veo sus huellas en la arena como Robinson Crusoe y me asusta, como a él, lo lejano de esa presencia: huellas desde lugares recónditos en los que nunca he estado y a los que nunca iré. Huellas anónimas en la arena a las que no pondré nunca el nombre de Viernes, el día de hoy, pues pertenecen a gente con nombre y apellidos. Por eso, antes de que lleguen los caníbales, vendo las cabras y apago el fuego. Suenan las cuerdas, el viento mueve la alta hierba… Y antes de que llegue la antropofagia del melodrama (siempre con tanta hambre), el rictus impostado de Robert Redford, la lágrima furtiva y el rodillo de los créditos, digo aquellas palabras mágicas de la mente reprimida y revisionista, enferma de melancolía: “Yo tenía un blog en Mongolia…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-1870356727273234692?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/1870356727273234692/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=1870356727273234692&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1870356727273234692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1870356727273234692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/07/yo-tena-un-blog-en-mongolia.html' title='“Yo tenía un blog en Mongolia…'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7000597933265044498</id><published>2008-07-03T10:30:00.002+02:00</published><updated>2008-07-03T10:33:43.659+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política y actualidad'/><title type='text'>La libertad, amigo Sancho</title><content type='html'>“… pero, ¡qué bueno morir tocando la libertad!”. Lo dice Ingrid Betancourt al referirse a las peligrosas circunstancias de su liberación junto a otros rehenes de las FARC. Y recuerda aquel parlamento de don Quijote a Sancho, la libertad, amigo Sancho, es el bien más preciado del hombre, y por él merece la pena dar, si hace falta, hasta la vida. No son las palabras exactas porque cito de memoria. Y seguro que la memoria ha ayudado a esos rehenes que ya respiran el aire libre a resistir tantos años. A los torturados y secuestrados les ayuda recordar cosas y momentos para aislarse de la circunstancia impuesta de su presidio. Uno canta mentalmente todas las canciones de los Beatles para abstraerse, otro recita en la bóveda de su cráneo poemas de amor para espantar el odio. San Juan de la Cruz habría escrito el monumento que es el Cántico espiritual sobre la cal de su memoria, sepultado entre las cuatro paredes calcáreas en las que lo encerró el celo de la ortodoxia. ¿Y qué recordaría Cervantes en su cautiverio mientras era sometido a quién sabe qué tipo de vejaciones, incluso si se daban entre el lujo, los cojines, las rumorosas fuentes? Muy mullido no tenía que ser ese entorno cuando arriesgó la vida varias veces, como hizo Ingrid Betancourt, para escapar. Para los secuestrados en las selvas de Colombia la memoria era la radio, las voces de sus familiares a una hora temprana, antes de que levantara el día con su certeza impuesta, en ese tiempo o duermevela en el que todo parece posible. Me imagino el repentino tronar de la selva como un aviso de rotundidad, con todo el peso de ese estruendo diciendo que hoy tampoco serían libres. Por supuesto que hay mucha gente secuestrada, muchas selvas y zulos que no lo parecen por el mundo. Muchas mujeres secuestradas por sus maridos, hombres secuestrados por sus mujeres, padres secuestrados por sus hijos, hijos secuestrados por sus padres. El síndrome de Estocolmo, que no ha colonizado la mente de Ingrid Betancourt, se extiende por todas partes con la universalidad de una plaga y el dudoso pretexto del amor. Pero secuestrar a alguien con el pretexto más dudoso todavía de liberar una idea más grande, como alimentar con sangre ajena el dudoso árbol de una idea mayor, eso no es un síndrome, sino un delito, y como tal tiene que ser contemplado. A veces cruzamos la ciudad recitando un poema mentalmente, subiendo una ladera nos asalta un pensamiento que leímos hace mucho tiempo, una canción resuena dentro de nuestra cabeza en la ebriedad o turbiedad de la noche, depende de los días. Nos religamos al idioma en esos momentos, a la vida y a la especie. Son pequeños ejercicios espirituales, pequeños simulacros de una memoria que nos salve, nos diga cosas como que la libertad amigo sancho o mi amado las montañas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7000597933265044498?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7000597933265044498/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7000597933265044498&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7000597933265044498'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7000597933265044498'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/07/la-libertad-amigo-sancho.html' title='La libertad, amigo Sancho'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-4427256949934575502</id><published>2008-07-01T19:06:00.003+02:00</published><updated>2008-07-01T19:20:10.290+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>Ebria de polen y de atrevimiento</title><content type='html'>Drunken and overbold, así describe en un poema Robert Browning a la abeja, ese animalito del que tantas cosas hemos aprendido y, según parece, todavía tantas tenemos que aprender. Aunque si escribiera hoy desde los Estados Unidos, quizá Browning le pondría otros adjetivos al insecto, stressed and overworked, estresada y hasta arriba de trabajo: millones de ellas son llevadas en camiones cada año para polinizar almendros y otros cultivos a lo largo y ancho del país. Tanto trajín las está afectando, alterando sus ritmos de sueño, sus coordenadas vitales, y si a esto le sumamos la agresividad de muchos pesticidas que no distinguen los buenos de los malos entre los insectos, se produce el abandono inexplicable y masivo de las colmenas. Como los niños de Hamelín, las abejas de repente desaparecen de la ciudad, sin dar un ruido, convocadas por una llamada misteriosa que no deja atrás ni la muleta aquella del niño cojo: idas en un abrir y cerrar de ojos. La misma reseña de la que extraigo esta información [&lt;a href="http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2008/may/10/buzzoff"&gt;A World Without Bees, libro de Alison Benjamin y Brian McCallum&lt;/a&gt;] recoge en uno de sus titulares algo sorprendente: Einstein predijo que si se extinguieran las abejas los seres humanos no durarían ni cuatro años sobre la Tierra. El efecto tantas veces mencionado de una mariposa batiendo las alas en el hemisferio sur y provocando un cataclismo en el norte no sería nada comparado con una deserción en masa de la abeja Maya y sus congéneres. Los humanos solemos preocuparnos por animales más grandes y de aparente mayor rareza, las campañas de protección de la naturaleza adoptan osos o tigres como mascotas, y bautizamos, con singular ombliguismo antropomórfico, a unas y a otras especies con rasgos nuestros: el perezoso, el diablo de Tasmania, el del rey de la selva. Pero es otra reina (y nos la estamos cargando al estresar a su séquito) la que verdaderamente ostenta la posición de prominencia para nuestra especie en la pirámide animal. Porque también el néctar que las abejas producen puede acabar siendo nuestra Némesis, y vamos todos como locos mirando las etiquetas de los tarros de miel, no vaya a ser miel impura, recolectada cerca de Chernobil, por ejemplo, o no lo suficientemente lejos. Pero los cánceres que nos asedian no llevan etiqueta y el aire no conoce filtros ni puertas tiene el campo. El animal morfológicamente más alejado del hombre (aunque nos recuerde tantas cosas su comportamiento), cuyo vuelo y cuya vida podemos interrumpir con un simple manotazo, puede a su vez encerrar nuestra salvación y ser nuestra condena. Conviene no olvidarlo. El poema de Browning, por cierto, se titula “La popularidad”, y en él tiene un papel estelar otro animalito aparte de la abeja: el múrice, una especie de molusco de cuya sangre se extraía un tinte natural de color azulado. La ciudad de Tiro, en el Líbano, fue famosa en la Antigüedad por sus múrices. Entre Chernobil y Tiro, dos ciudades marcadas por el azar y la desgracia, entre el dorado y el púrpura, vamos atravesando el mundo con un séquito de abejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Casi como ese único alfiler de oro&lt;br /&gt;que fulge en la matriz secreta de la campanilla,&lt;br /&gt;y que, llegados tiempo y plenitud de ardores,&lt;br /&gt;le llevará la abeja en un rumor al zángano,&lt;br /&gt;ebria de polen y de atrevimiento&lt;/em&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-4427256949934575502?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/4427256949934575502/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=4427256949934575502&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4427256949934575502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4427256949934575502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/07/ebria-de-polen-y-de-atrevimiento.html' title='Ebria de polen y de atrevimiento'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7254269605080789336</id><published>2008-06-28T20:55:00.002+02:00</published><updated>2008-06-28T20:59:55.343+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>Turguéniev y el mundo animal</title><content type='html'>Acabo de terminar La reliquia viviente, una selección de los cuentos de Turguéniev. Lo ha editado, en traducción de Fernando Otero, Atalanta, puesta en pie hace unos años por quienes levantaron Siruela, y el sello se nota en el preciosismo de los libros y en las exquisiteces del catálogo. De Turguéniev sólo conocía Los poemas en prosa, y esos esbozos del final de su obra tienen un magnífico y ampliado precedente en estos Apuntes o retratos de personas, paisajes y animales. Me quedo con estos últimos, defendidos con vehemencia en el libro pese a que todos los cuentos tienen como testigo a un cazador. O quizá precisamente por eso. Si Turguéniev se adentra por primera vez para la literatura rusa en el mundo de los siervos, abre también el territorio real del bosque a la imaginación, y pone la primera piedra para un decálogo de derechos de todas las criaturas de la Naturaleza: “Seguro que disparáis a los pájaros que vuelan por el cielo… Y a los animales del bosque. ¿Y no os da vergüenza matar a los pobres pajarillos, derramar sangre inocente?”. Quien habla es una especie de iluminado, cierto, un personaje al que muchos tienen por loco, pero queda esa voz ahí, a mediados del siglo XIX, reclamando una mirada de atención para el mundo animal. Aunque de entre estos seis cuentos (Apuntes de un cazador consta en su edición definitiva de veinticinco) sólo en uno de ellos hay un animal protagonista, las referencias a perros, caballos, pájaros y liebres son impagables. Truguéniev se crió en el campo, fue un siervo quien le inculcó el amor a la literatura, pero el mundo natural le entró sin medida por los cinco sentidos, a juzgar por la fidelidad con la que recoge el gemido de orgullo herido del perro, o cómo el miedo hace audaz a la liebre. La literatura cobra aquí nuevos territorios. El caballo es, sin duda, el animal en la cima de esta jerarquía natural. En los dos cuentos enlazados del final, “Chertopjanov y Niedopiuskin” y “El final de Chertopjanov”, se nos presenta un cuadro muy quijotesco. Los dos personajes del primero de estos títulos parecen una versión rusa del siglo XIX de, respectivamente, don Quijote y Sancho. Su aparición en una escena venatoria ante el narrador es espectacular: Chertopjanov a lomos de un enorme caballo, lleno de hidalguía y no exento de cierto prurito histriónico, y Niedopiuskin detrás, rechoncho y montado en un jamelgo que casi parece degradado a la categoría de pollino. Hay, por supuesto, uno o varios galgos corredores en esta historia, y la Dulcinea de turno, Masha, una gitana de mucha más presencia y carnalidad que la amada cervantina. A diferencia del manchego caballero también, todos estos personajes acaban abandonando a Chertopjanov, quien se ve favorecido por su gran corazón con un último e inesperado regalo: Malek-Adel, un magnífico caballo gris del Don que es la envidia de toda la comarca. El final es trágico, no obstante, con un Chertopjanov disparando su revólver en la frente del animal. La descripción que hace Turguéniev de este horrible acto pone los pelos de punta, y su verosimilitud y dramatismo dejan obsoleta cualquier escena similar en las películas del Oeste. He querido pararme en ella porque esta tarde, en unas horas tórridas sobre Madrid, he visto Expiación, la película basada en la novela de Ian McEwan. Y si bien es un filme igual de plomizo que la tarde, hay una escena muy lograda y realmente apocalíptica. Las tropas británicas esperan a ser embarcadas de regreso a casa en una playa francesa y alguien está matando, con un tiro en la frente, a todos los caballos. Los animales forman en fila, con sus mantas reglamentarias, aparentemente ignorantes del destino que les aguarda por estricto orden de contigüidad. Es un panorama desolador y el resto de la composición, las tropas de infantería en formación entre las olas, los montones de heridos, las cantinas infectas, el delirio y las hogueras no tienen esa carga aterradora de los caballos cayendo por estricto turno sobre la arena. Sólo hay una momento parecido, sin duda un guiño del realizador, cuando un oficial de ingeniería va haciendo lo propio con los carros blindados, que emiten uno tras otro una última nube de vapor desde su motor moribundo. No sólo los hombres perecen en las guerras, parecen decir estas imágenes simétricas. La Gran Guerra, como se conoce también a la Primera Mundial, levantó acta de la defunción del mundo en el que vivía Turguéniev. La ignominia de esos caballos ajusticiados con un tiro en la cabeza, llamado con no poca prepotencia el tiro de gracia, da fe de que el gran escritor ruso no se equivocaba cuando advertía en la voz de un loco sobre el derramamiento de sangre inocente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7254269605080789336?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7254269605080789336/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7254269605080789336&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7254269605080789336'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7254269605080789336'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/turguniev-y-el-mundo-animal.html' title='Turguéniev y el mundo animal'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-8008620860787591059</id><published>2008-06-26T10:05:00.002+02:00</published><updated>2008-06-26T10:44:25.758+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>Pasternak y el vino tinto</title><content type='html'>Leo que la dacha en la que Boris Pasternak vivió durante años se encuentra asediada por villas de nuevos ricos. Quedan algunos artistas y escritores en esos apartamentos construidos para alojar a los creadores de la Unión Soviética, pero alrededor todo son casonas de estilo horrendo y alcantarillado donde antes había manantiales. La prepotencia del ladrillo y su culposa sombra. En Madrid, por fin parece que se va a hacer algo con la casa de Vicente Aleixandre, en la calle Velintonia, por la zona de Metropolitano. Somos fetichistas, aunque lo importante son los libros que escribieron, ver los sillones en los que se sentaron los autores, sus pipas, plumas, mesas y retratos, nos reconforta, le ponen una especie de bata y zapatillas a la literatura. Quizá sea más triste el asedio que el abandono, más preocupante ver la sede de la poesía rodeada de edificios pretenciosos financiados por el crimen organizado que saber los jardines y los muros derruidos, pasto del polvo y la humedad. Aleixandre mismo conoció mejores tiempos como autor de referencia, y sin embargo es un poeta inmenso. De Pasternak recuerdo su defensa del vino frente al vodka. Según él, parte del problema del pueblo ruso (y no le faltan) es el olvido en el que le sume ese alcohol duro y transparente. El vino, sin embargo, o eso creía él, no diluye sino que aposenta la memoria. Pero no todo el mundo se puede permitir el lujo de descorchar una botella de tinto. Al menos tienen la poesía. En Rusia, las largas tardes ocuras y frías dan para mucha lectura y, lo que es más importante, mucho debate sobre lo leído. Es también una forma de conservar la memoria: allí la poesía mantiene su función antropológica, nutre al pueblo y el pueblo la alimenta. Es, quizá más que en ningún otro sitio, todavía una cuestión lingüística y social. Aquí, entre la caspa de los progres, la esterilidad de los posmodernos y esas brumas frías de las jóvenes poetas ateridas, casi nos vale más refugiarnos en el vino. Las lecturas de poemas, con vaso de agua encima de la mesa, presentador, loas y micrófono tienen en realidad muy poco que ver con ese fondo cálido y misterioso de la palabra colmando la boca de la gente frente a una chimenea o alrededor de una estufa. La casa de la poesía está en la mente del que la escribe. Allí vive el que la lee. El respeto por la otra, la de piedra o madera, con jardín o balcones, es en realidad un respeto que nos debemos a nosotros mismos. Con ese amor tibio y pausado de una copa de vino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-8008620860787591059?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/8008620860787591059/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=8008620860787591059&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/8008620860787591059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/8008620860787591059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/pasternak-y-el-vino-tinto.html' title='Pasternak y el vino tinto'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-8499334361336050204</id><published>2008-06-24T10:47:00.003+02:00</published><updated>2008-06-24T10:59:25.841+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política y actualidad'/><title type='text'>El arte de versificación y la política</title><content type='html'>En España los políticos conservadores utilizan el arte de versificación para definirse: se declaran versos sueltos, dicen rimar con el electorado, dentro de poco acabarán hablando de conteras, cesuras y licencias. Se llamarán unos a otros estrambotes. Se acusarán de haber incurrido en flagrante esticomitia. Por fin, con aire de suficiencia, mirarán hacia abajo diciéndole al recién caído que qué lástima de pie quebrado. Están trasnochados, no se han enterado de que existe, desde hace ya más de un siglo, el poema en prosa. No saben que el verso está de capa caída, es una excrecencia del pasado, tan casposo y decimonónico como la misma capa y el sombrero de copa, un arte de nostálgicos que se escribe con estilográfica y se lee bajo una luz cenital, sorbiendo un whisky con hielo. Demasiadas marcas exteriores de reconocimiento; demasiados poetas que van de eso, de poetas. En un poema en prosa la poesía está dentro, esperando la eclosión del sentido, y no en el envoltorio, ese emblema que supone la versificación. Si yo pautara esta entrada en líneas, más aleatorias aun que las que ya establece el programa word en la modalidad de texto sin justificar, a primera vista el lector pensaría que se encuentra ante un poema. Le invita a esta suposición ese carácter identitario que tiene el verso. Luego leería lo prosaico de estas líneas y se sentiría estafado. La verdad es que muchas veces, leyendo poemas en verso que no han sido pensados como entradas de blog, sino como poemas, uno también se siente estafado. Son muchos años ya de machaconería con el zigzag de la línea, muchos años asistiendo, como espectadores de un partido de tenis, al ir y venir del sentido de un lado a otro como una pelota que todo el mundo se quita de encima. Mucho oficio y poca poesía. Frente a ese subrayado visual, que suele reproducir una serie más o menos aleatoria de versos blancos, es decir, versos canónicos sin rima, el poema en prosa renuncia a toda marca emblemática de poeticidad y se entrega a la poesía sin límites ni asunciones previas. Por eso quizá no les vale a los políticos para definirse, porque es una forma no marcada de poesía. Los políticos españoles van como el verso de un lado a otro buscando desesperadamente el sentido: los conservadores buscan el centro, y los progresistas una política de inmigración más conservadora. Como los versificadores, esos poetas que van de poetas, los políticos creen ver su identidad en todo lo reconocible, lo traducible directamente en votos. A unos y a otros se les escapa la poesía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-8499334361336050204?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/8499334361336050204/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=8499334361336050204&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/8499334361336050204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/8499334361336050204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/el-arte-de-versificacin-y-la-poltica.html' title='El arte de versificación y la política'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-4149650666513888216</id><published>2008-06-22T17:27:00.014+02:00</published><updated>2008-06-22T18:05:24.373+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros y paisaje'/><title type='text'>Siempre quise escribir una entrada sin palabras</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF54AfOZVzI/AAAAAAAAAOk/yHyC9EMUVYQ/s1600-h/DSC01690.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214737368318826290" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF54AfOZVzI/AAAAAAAAAOk/yHyC9EMUVYQ/s200/DSC01690.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;div&gt;que dijera simplemente algo así como "Solsticio de verano en la Sierra de Madrid. Para María, que vive allí. Con muchos besos". Algo así.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF53eHgx2fI/AAAAAAAAAOc/_ufV9qaLQZ0/s1600-h/DSC01694.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214736777837926898" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF53eHgx2fI/AAAAAAAAAOc/_ufV9qaLQZ0/s200/DSC01694.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF52XDsnyxI/AAAAAAAAAOU/shgArPkMlmU/s1600-h/DSC01699.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214735557043145490" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF52XDsnyxI/AAAAAAAAAOU/shgArPkMlmU/s200/DSC01699.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF51pk3dPQI/AAAAAAAAAOM/d76A4c2Ckm4/s1600-h/DSC01702.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214734775672978690" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF51pk3dPQI/AAAAAAAAAOM/d76A4c2Ckm4/s200/DSC01702.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF51DmlDalI/AAAAAAAAAOE/6e1OPbQmKH0/s1600-h/DSC01697.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214734123297630802" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF51DmlDalI/AAAAAAAAAOE/6e1OPbQmKH0/s200/DSC01697.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF50fZnl-aI/AAAAAAAAAN8/pwDxbeyfyG0/s1600-h/DSC01695.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214733501343332770" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF50fZnl-aI/AAAAAAAAAN8/pwDxbeyfyG0/s200/DSC01695.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF5yu7aWaxI/AAAAAAAAANk/GNo-bcTlSuE/s1600-h/DSC01685.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214731569089374994" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF5yu7aWaxI/AAAAAAAAANk/GNo-bcTlSuE/s200/DSC01685.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF5yKwgGsfI/AAAAAAAAANc/wVq59VxfjrM/s1600-h/DSC01683.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214730947685429746" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF5yKwgGsfI/AAAAAAAAANc/wVq59VxfjrM/s200/DSC01683.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-4149650666513888216?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/4149650666513888216/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=4149650666513888216&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4149650666513888216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4149650666513888216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/siempre-quise-escribir-una-entrada-sin.html' title='Siempre quise escribir una entrada sin palabras'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SF54AfOZVzI/AAAAAAAAAOk/yHyC9EMUVYQ/s72-c/DSC01690.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-8399001147538126416</id><published>2008-06-20T10:27:00.001+02:00</published><updated>2008-06-20T10:31:46.642+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política y actualidad'/><title type='text'>Macromega Mac</title><content type='html'>Anuncian &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/sociedad/hamburguesa/120/euros/elpepusoc/20080618elpepusoc_3/Tes"&gt;una hamburguesa que cuesta 120 euros&lt;/a&gt;. La venden en Londres y quiere competir con otra que ya se comercializa en Nueva York al precio de 80 euros. Con la manía que tienen los anglosajones por los récords, dentro de poco la hamburguesa más cara del mundo estará en Sydney, y costará no menos de 200 euros. Claro que en el libro Guiness no sólo hay marcas de los muchos hijos y nietos de la Gran Bretaña, ahí están las paellas récords que invaden las fiestas de nuestros pueblos cada verano. En el caso de la paella en formato XL está claro que el ser noticia lo da la cantidad: tantos y tantos kilos de arroz, de marisco, de verduras, de pollo. Hasta el azafrán se echa a puñados, a ver si no cómo nos van a dar el premio esos señores del Guiness tan escrupulosos con todo lo estadístico. Para el caso de las hamburguesas es la calidad la que justifica el precio y la relevancia, pues hay que salir en los papeles. La carne es traída desde Australia, en lugar de bacon se pone jamón de pata negra, y el resto de ingredientes son puro delicatessen. Así hasta sumar la cifra de 120 euros, ya que hay que justificar la clavada. Es cierto que la recaudación será destinada a fines benéficos y que se ofrecerá sólo el 26 de junio, diez días después del Bloomsday, para que el cuerpo haya tenido tiempo de digerir la riñonada y quede el campo libre y el paladar dispuesto. La exclusividad del día habrá logrado lo imposible, inventar la comida basura en versión serie limitada, todo un oxímoron de la restauración. Pienso, sin embargo, en el combustible necesario para traer la carne de ternera desde Australia (ya, ya sé que el avión tiene que venir de todas formas, ¿qué cuesta meter en la bodega unos filetitos?), en el despliegue técnico y mediático necesario para confeccionar algo tan básico como una hamburguesa. Luego pienso en todos los que se mueren de hambre en el mundo, sin la posibilidad de catar siquiera las virutas de ese jamón. Y me dan ganas de hacerme vegetariano. Por citar otra vez a Séneca, parece que nuestra hambre haya de ser siempre más grande que nuestro estómago (para la bebida tenemos a Baudelaire: el vaso y la botella más grandes que la sed, etc.), y que las compañías de alimentación no sepan qué hacer para vender sus productos. Porque la piel de cordero de la acción benéfica esconde, como tantas veces, una pata de lobo publicitario: es un mero sondeo de mercado. Y se están planteando traer el invento a España, con algún toque ibérico aparte del jamón, claro está, azafrán toledano y no iraní, quién sabe. La encuesta por teléfono delata una conciencia culpable, porque lo que preguntan no concierne tanto a la calidad como a la cantidad: ¿se gastaría usted 120 euros en una hamburguesa? Ni de coña.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-8399001147538126416?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/8399001147538126416/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=8399001147538126416&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/8399001147538126416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/8399001147538126416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/macromega-mac.html' title='Macromega Mac'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-345619954963040121</id><published>2008-06-19T14:00:00.003+02:00</published><updated>2008-06-19T14:27:43.853+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>Los premios literarios</title><content type='html'>Leo en la página web de &lt;a href="http://www.dvdediciones.com/editorial(no)es_premios.html"&gt;DVD Ediciones un artículo de Sergio Gaspar&lt;/a&gt;, buen amigo mío y uno de los editores con los que he publicado. Sergio es autor de dos libros importantes de poemas, Descripción de mi naturaleza, y sobre todo, Aben Razim, este último publicado al principio de los noventa y con influencia implícita o al menos no reconocida (pero los textos cantan) en algún poeta de mayor prestigio. No voy a ponerme a defender aquí la labor de DVD Ediciones pues soy parte interesada, es decir, he formado parte de ese proyecto. En su artículo Sergio Gaspar llama la atención sobre un fenómeno que a todos los que tenemos mayor o menor relación con el mundillo literario siempre nos ha maravillado: ¿cómo es posible que los premios nacionales y de la crítica recaigan siempre sobre un número muy reducido de editoriales? En el caso de la poesía, es especialmente una o dos de ellas las que más galardones de ese tipo han acumulado. Hasta el punto de invitarnos a pensar automáticamente en el cuento aquel del huevo y la gallina: ¿es que estas editoriales tienen acceso directo a la concesión del premio y todos los autores de prestigio intentan publicar allí sabedores de que sólo así pueden alzarse con el codiciado objeto de su deseo? ¿O más bien que todo lo publicado en su colección de poesía debe superar unas exigencias altísimas de calidad y por tanto lo del premio es una exudación natural, algo de suyo como dicen los filósofos? ¿Qué fue antes, el huevo de la calidad o la gallina del clientelismo? Estoy de acuerdo con Sergio, es más, no hubiera podido ponerlo todo de forma tan sucinta, matemática y cabal como ha hecho él. Ahora bien, yo creo que a su artículo le falta una pequeña coda o anexo. Porque si nos vamos a otros premios, el Ojo crítico, por ejemplo, ahí vemos que DVD Ediciones ha sido galardonada en varias ocasiones. Es decir, también para el caso de este premio habría editores que podrían suscribir y hasta escribir un artículo parecido al suyo. Sin embargo, una forma de explicar este protagonismo de DVD en el Ojo Crítico es pensar que, como indica su nombre, el galardón prima la poesía que es crítica con la realidad, que no es acomodaticia, que apuesta por las nuevas formas y denuncia los viejos saqueos. En ese sentido, se puede argumentar, el que muchos de los Ojo Crítico hayan ido a DVD es algo coherente con la línea editorial, algo de suyo. ¿Hay coherencia en que los premios más dotados y reconocidos vayan a las editoriales de mayor prestigio y poder mediático? Pues a mí me parece que sí. ¿Por qué pone el grito en el cielo entonces, con todo su derecho, Sergio Gaspar? Pues porque en muchas ocasiones para una editorial pequeña (ver el asunto del tamaño en otra entrada de este blog, &lt;a href="http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/11/microeditoriales.html"&gt;“Microeditoriales”&lt;/a&gt;) hacerse con un nacional o de la crítica marca la delgada línea roja entre la precariedad y la subsistencia. Pasa lo mismo que cuando un poeta desconocido se presenta a un certamen de poesía: ganar o no ganar equivale a que el libro salga publicado o no, es decir, a su misma existencia como poeta. Dicho esto, habría también que ver si los premios que promueven las editoriales pequeñas, y DVD tiene más de uno, están libres del polvo y paja que denuncia tan justamente Sergio en su artículo. Es decir, habría que ver si en las decisiones de los jurados se trabaja con imparcialidad total, libres de toda influencia, lobby y clientelismo. En muchas ocasiones los premios nacionales acaban yendo al libro que defiende el miembro más vehemente del jurado, o el mejor informado, o el que tiene más contactos. La imparcialidad es algo tan intangible como la transubstanciación de las almas, aun cuando sea necesario creer en ella (¿qué nos queda si no?). Un premio nacional de traducción a una obra en griego moderno, por ejemplo, ¿cuenta con la imparcialidad y objetividad que supone el mero hecho de que todos los miembros del jurado dominen esa lengua? Si sólo se premia el resultado, sin parar en evaluar el respeto a la literalidad de la obra, ¿es ése un premio justo? En otras palabras, ¿cómo puedo votar sobre la excelencia de una traducción si no domino la lengua original? Una cosa que siempre me ha preocupado en esto de los premios nacionales, de los premios en general es, ¿cómo puede haberse leído el jurado &lt;em&gt;absolutamente todos&lt;/em&gt; los libros publicados en España en ese año para poder emitir un juicio? Y todo fallo que no pase por esta premisa queda muy devaluado. Quizá yo mismo debería añadir un anexo a esta entrada: por razones que no vienen al caso he accedido a formar parte del jurado de un premio de poesía. Pero si yo no me leo absolutamente todos los libros que concurran, si permito que en el fallo final primen consideraciones extraliterarias, entonces no tendré derecho a firmar una entrada como ésta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-345619954963040121?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/345619954963040121/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=345619954963040121&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/345619954963040121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/345619954963040121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/los-premios-literarios.html' title='Los premios literarios'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-6096097006207600887</id><published>2008-06-17T22:53:00.005+02:00</published><updated>2008-06-17T23:54:15.440+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><title type='text'>El estoicismo y la geoingeniería</title><content type='html'>"¿Hasta cuándo pediremos cosas a los dioses como si nosotros no pudiésemos mantenernos? ¿Hasta cuándo llenaremos de sementeras los campos de las grandes ciudades? ¿Hasta cuándo todo un pueblo recolectará para nosotros? ¿Hasta cuándo toda una flota de navíos aportará, y no de un solo mar, las provisiones para una mesa? El toro sacia su apetito con el pasto de poquísimas majadas; una sola selva basta para muchos elefantes: el hombre, para alimentarse explota mar y tierra. ¿Pues qué? ¿Un vientre tan insaciable nos diera la Naturaleza, habiéndonos concedido cuerpos tan pequeños, hasta el punto que llegásemos a vencer en glotonería a los animales más grandes y más voraces? En manera alguna, pues ¿a qué queda reducido el hombre que se da a la Naturaleza? Se contenta con poco; lo que resulta dispendioso no es el hambre de nuestro vientre, sino la vanidad".&lt;br /&gt;Esta cita podría pertenecer a las actas de un congreso medioambientalista, concretamente a la intervención de un conferenciante un tanto alambicado y gustoso de la prosa florida pero contundente. O, yéndonos un poco más atrás en el tiempo, podría haberla sacado de Walden, de Thoreau, o de La naturaleza, de Emerson. Pero la verdad es que el fragmento está en la carta LX de las Epístolas morales a Lucilio, y fue escrita por Lucio Anneo Séneca en torno al año 64 de nuestra era, poco antes de morir (la traducción, excelente, es de Jaime Bofill y Ferro). ¿Pero acaso la alusión a un pueblo que cultiva para otro, la explotación de los recursos del mar y de la tierra, no cobran nueva vida con el trasfondo de los aranceles que los países desarrollados ponen a los que están en vías de desarrollo y el agotamiento de las reservas de peces en los mares? Es decir, que podemos perfectamente aplicarnos el cuento sin mayor violencia, salvada la excepción de la frugalidad, porque, ¿quién está dispuesto a modificar hoy día su dieta para salvar el mundo? ¿Existe una época más alejada que la nuestra de esa receta de autosuficiencia y moderación en la carta del estoico? Y sin embargo, se matarían dos pájaros de un tiro: una racionalización de los recursos serviría para erradicar el hambre y ayudaría a reducir la sobreexplotación de los recursos naturales. ¿Pero qué harían entonces los intermediarios, ésos que ahora contemplan salivando cómo la bolsa de la compra cada vez se encarece más mientras que al agricultor cada vez se le paga menos? Ya que la prescripción de estoicismo a pan y agua no funciona, los científicos optan por un nuevo rizo en el intervencionismo sobre el planeta: la geoingeniería, los ecohackers como nuevos salvadores. En un artículo de &lt;a href="http://www.guardian.co.uk/technology/2008/may/29/greentech.geoengineering"&gt;Danny Bradbury en The Guardian Weekly &lt;/a&gt;se ofrecen varias soluciones para mitigar efectos tan nocivos como el calentamiento global o el exceso de partículas de carbono en la atmósfera, fenómenos indisociables por otra parte. Sin duda a este tipo de terapias de choque se refería James Lovelock, el autor de Gaia, la teoría que ve el planeta como un organismo vivo (&lt;a href="http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/04/el-padre-de-gaia-la-madre-tierra.html"&gt;ver entrada en este blog&lt;/a&gt;), cuando abogaba, no por reducir, sino por incrementar el uso de la tecnología. Las erupciones volcánicas, los respiraderos en el fondo del océano, las corrientes marinas, todo contribuye y ha contribuido como mecanismo de autoregulación a las condiciones excepcionales de la Tierra. ¿Por qué no emularla con bombardeos de ácido sulfúrico en el aire, lluvias de sal en el Polo Norte, una nueva constelación de estrellas entre la luz del Sol y nuestra atmósfera? Sin duda el intento merece elogio y atención, y confirma esa voluntad del ser humano de andar todas las sendas posibles, también la de su némesis. Esta última no tiene vuelta de hoja según Lovelock, pero nos quedaría ese decoro medioambiental al que me refería en otra entrada, algo tan sencillo como esperar al inicio del verano para atiborrarnos de fresas, por ejemplo. En Astérix en Hispania, un mequetrefe lleva de la Ceca a la Meca a los protagonistas porque se le antoja un plato de frutillas fuera de temporada. ¿No somos un poco todos ese mozalbete caprichoso que dice "Pues si no me enfado" y tiene a todo un mundo pendiente de su arbitrario paladar? Séneca recomendaba quedarse en casa. ¿Nos será dado también cortarnos las venas antes de que el Nerón de turno le pegue fuego a todo esto?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-6096097006207600887?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/6096097006207600887/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=6096097006207600887&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6096097006207600887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6096097006207600887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/el-estoicismo-y-la-geoingeniera.html' title='El estoicismo y la geoingeniería'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-76638792437278760</id><published>2008-06-16T10:38:00.003+02:00</published><updated>2008-06-16T11:02:31.460+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseñas y noticias'/><title type='text'>¡Viva la Feria!</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SFYm081631I/AAAAAAAAANE/INJgJWrVlB8/s1600-h/DSC01679.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212396309855264594" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SFYm081631I/AAAAAAAAANE/INJgJWrVlB8/s200/DSC01679.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;¡Viva la Feria!, como dicen por el sur cuando hay feria, sin más motivo que la proclamación del jolgorio, por ver si así perdura. Allí estuvimos, Juanjo y yo, con Pepo en la foto, y esa camiseta que es todo un poema, los tropecientos años ya de Bartleby, que no quería escribir, sacando libros de poesía, que nadie parece querer leer pero ahí están. Un hurra por Pepo y su proyecto, ilusionado e ilusionante, en el que he tenido el privilegio de participar con mi primer libro (recién salidito otra vez como si fuera ayer aquel 2002) y una traducción a pachas con Juanjo de la Charo, Sharon Olds para los puristas. De repente echamos la vista atrás, cuando el catálogo de Bartleby lo componían unos cuantos poetas entusiastas, y vemos Kapucinskys (pido perdón si está mal escrito), Gamonedas, Sharon Olds, Haroldo Contis, Sylvia Plath y tantos que vendrán, allí dispuestos en la caseta como para un festín, con esos colores tan característicos. Vendió más Juanjo que se llevó a las chicas de calle con su look a lo Montgomery Cliff pero lo pasamos todos bien entre la luz, los árboles, los niños, los escotes, ¡viva la Feria!&lt;br /&gt;¡Y muchos éxitos para Bartleby Editores!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-76638792437278760?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/76638792437278760/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=76638792437278760&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/76638792437278760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/76638792437278760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/viva-la-feria.html' title='¡Viva la Feria!'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SFYm081631I/AAAAAAAAANE/INJgJWrVlB8/s72-c/DSC01679.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-3346703697480525272</id><published>2008-06-12T14:47:00.002+02:00</published><updated>2008-06-12T14:53:05.197+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>Vida de burros</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SFEbPfyhttI/AAAAAAAAAM8/qw6_QarRwJM/s1600-h/BURROSDELDESIERTO.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5210976196889786066" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SFEbPfyhttI/AAAAAAAAAM8/qw6_QarRwJM/s200/BURROSDELDESIERTO.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esta mañana en la radio he escuchado que, ante la subida de los carburantes, los agricultores están volviendo a utilizar burros en sus faenas del campo. Hace unos años leí un artículo sobre los campesinos de las montañas en el norte de México. La maquinaria agrícola no servía para labrar sus intrincadas terrazas y bancales y habían vuelto a recurrir al rucio. Los importaban de Kentucky. Parece ser que allí hay una cabaña asnal descendiente de los primeros burros que llevaron los españoles, animales robustos, de patas largas y fuertes, ideales para las condiciones de dureza y rigor propias del septentrión azteca. En ocasiones los prefieren en versión mini, como los que se pueden ver por todas partes en el mundo árabe. El burro-perro, ideal para los beduinos de Petra, rápido y compacto, les sirve a las mil maravillas para desplazamientos cortos entre el roquedal, dejando el caballo como reclamo para que se hagan fotos los turistas. También está el burro-gacela, utilizado en las caravanas que suben al macizo del Tassili, allí donde los jeeps y los camellos no pueden llegar. Los recuerdo en pequeños rebaños (foto), tras subir la carga de nuestras mochilas, tratados con cariño (más que el que mostraban los beduinos) por los jóvenes tuaregs que contribuían con esta fuerza motriz a la expedición. Pastores de burros, un oficio tan digno como cualquiera. En el pueblo en el que pasaba los veranos de pequeño, los burros, como las vacas, tenían morfología diversa y sonoro nombre: altos, bajos, blancos, cenicientos, negros, Bicicleto, Mohíno. Un año hubo hasta una carrera de burros y todos nos quedamos boquiabiertos al ver a aquellos cuadrúpedos por lo normal acogotados bajo enormes cargas de hierba y aguaderas, correr gráciles y elegantes hacia la improvisada meta de una portería de fútbol. Muchos años más tarde, recuerdo a los pocos que quedaban, ociosos y deprimidos, a la sombra de las paredes mientras mataban las horas de canícula, sacudiendo la cabeza para carearse los tábanos, dejando caer de vez en cuando una pata con golpe sordo sobre la acera. Ya no quedará ninguno. Quizá sea ahora el momento de recuperarlos, dignificarlos con el trabajo y darles un propósito en la vida, retirarlos de los muladares y de los egidos, verlos trotar contentos bajo proporcionadas cargas. Eso sí, que no los capen. Una vez vi cómo castraban a uno y todavía me entran escalofríos. Al burro lo arrojan por un precipicio en la estremecedora película The Field, víctima de un conflicto de intereses por un prado. Al burro lo salvó Juan Ramón mirándose en sus ojos de azabache. Los adoptaba Alberti. Lo montaba Sancho. Cristóbal Serra le dedicó textos magníficos. Cristo conoció sobre él su mayor gloria. Shakespeare inmortalizó su sagrada cabeza en una noche de verano. La raya negra que tienen muchos bajando desde la cruz del espinazo por cada una de las patas delanteras, y que es reminiscencia del asno salvaje, podría servir como linde de atributos, como línea divisoria entre la inteligencia y la fuerza: Burro indiviso de mi infancia, ¡vuelve! ¡Vuelve vivo, predispuesto, primordial y alegre! ¡Vuelve entero!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-3346703697480525272?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/3346703697480525272/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=3346703697480525272&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3346703697480525272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3346703697480525272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/vida-de-burros.html' title='Vida de burros'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SFEbPfyhttI/AAAAAAAAAM8/qw6_QarRwJM/s72-c/BURROSDELDESIERTO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-6085167062521334658</id><published>2008-06-12T12:09:00.001+02:00</published><updated>2008-06-12T12:28:11.137+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='los pueblos de la tierra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política y actualidad'/><title type='text'>Los gitanos y los Waterboys</title><content type='html'>De entre las muchas páginas dedicadas a la persecución de los gitanos en el sur de Italia escojo dos un poco al azar, también por el gusto de lo bien escrito. &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/gitanos/materia/suenos/elpepiopi/20080611elpepiopi_11/Tes"&gt;Eduardo Mendoza en El País &lt;/a&gt;escribe un artículo de ritmo trepidante, documentado y finísimo sobre ese gen farandulero que parece habitar en el ADN de los calés desde siempre. Por otra parte, &lt;a href="http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2008/may/21/italy.race"&gt;Misha Glenny&lt;/a&gt;, autor de un libro de título prometedor, McMafia: Crime Without Frontiers, desvela en The Guardian Weekly los intereses de la Camorra en usar a los romaníes como chivo expiatorio. En las conclusiones del artículo de Glenny se denuncia una injusticia por parte de la Unión Europea a la hora de obligar a sus países miembros a cumplir las directivas de emigración y derechos humanos. Aparece también este doble rasero en los torneos de fútbol. Me explico: es muy fácil por parte del árbitro, la Unión Europea en este caso, pitarle todo lo punible al equipo de Bulgaria; ahora bien, ese mismo árbitro se traga inexplicablemente todos los fueras de juego en que incurre Italia, los penaltis que comete y la mucha cera que da. Realmente asusta a veces Italia: hace unos días la misma prensa se hacía de &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Pulmones/extirpados/motivo/elpepisoc/20080610elpepisoc_7/Tes"&gt;eco de una noticia espeluznante&lt;/a&gt;, un grupo de médicos en la civilizadísima Milán extirpaba, recetaba y sometía a tratamientos durísimos a sus pacientes, no porque lo necesitaran, ¡sino para poder cobrar la operación! Tomo ahora del artículo de Eduardo Mendoza la referencia al robo de niños, su argumento de que bastante tienen los gitanos con sus numerosas proles como para andarle sumando más bocas a la trouppe. Yo he oído en Madrid más de una vez que así tendrían más niños para andar pidiendo con ellos en brazos por las calles, pero no me hago partícipe de este comentario. Ni Mendoza ni Glenny compartieron nunca barrio con los gitanos, y seguro que hablan desde el plano elevado del escritor burgués. El racismo se ceba en el subsuelo, pero está bien que desde las capas superiores de la atmósfera se pida armonía y se alumbre la zona oscura: según Mendoza, más que de robo de niños, habría que hablar de fuga. Es decir, los niños maltratados tenían en las caravanas de zíngaros una escapatoria a la situación familiar cuando ésta era insostenible, una vía abierta a la libertad, el goce y el jolgorio entre una gente colorida y festiva que nunca hacía preguntas. Me recuerda la vuelta que le dan los hermanos Grimm a los cuentos tradicionales, porque si la Bella Durmiente era en realidad violada y no besada, ¿se puede decir también que el niño robado era un niño salvado del maltrato? Me recuerda también a la tradición del changeling en la literatura irlandesa, ese niño robado (véase el hermoso poema de Yeats, The Stolen Child, al que pusieron música los Waterboys) en cuyo lugar se deja un amuleto, hechizo que la familia no descubre. No hay que olvidar que en muchos casos el tinker (en inglés distinto de gypsy pero también utilizado para hablar del músico ambulante) tenía aspecto de irlandés. En Dublín chocaba ver pedir a niños rubios y de ojos azules, estupidez de los prejuicios. Ojalá esa bonanza que parece saturar Irlanda ahora llegue un día al sur de Italia. Seguro que entonces dejan más tranquilos a los calés.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-6085167062521334658?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/6085167062521334658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=6085167062521334658&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6085167062521334658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6085167062521334658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/los-gitanos-y-los-waterboys.html' title='Los gitanos y los Waterboys'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-6510727972248808090</id><published>2008-06-12T09:43:00.002+02:00</published><updated>2008-06-12T10:13:36.382+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política y actualidad'/><title type='text'>Esos locos bajitos</title><content type='html'>Esos locos bajitos... Lo cantaba Serrat y se refería a los niños. Quienes dejaron de serlo hace tiempo pero parecen acreedores del título de la canción son tres personajes que pululan o han pululado por el mapa político europeo. Uno tiene bigote, otro ha celebrado nuevas bodas recientemente por todo lo alto con una señora más alta que él, un tercero se ha sometido a cirugía y a implantes capilares y se parece a aquel muñeco, Moncho, de José Luis Moreno. El primero de todos se retiró de la política y ahora sólo es ideólogo, es decir, sus ideas no llegan al BOE. Los otros dos, hiperactivos en su pequeñez, como un dibujo animado a cámara rápida, acaban de sacarse el último conejo de la chistera: la semana de sesenta horas. ¡Toma ya!, como decía otro muñeco del Moreno. Estaba la izquierda intentando implantar una jornada más liviana, los tiempos invitando a que se pudiera trabajar desde casa, los trabajadores dispuestos a tomarse bajas paternales para ayudar en la cría de sus hijos a las trabajadoras, estaba todo dispuesto para que pudiéramos vivir mejor, y llega la derecha con su pata de lobo tras la piel de cordero y da el zarpazo: ¡trabajad, trabajad, malditos! Sin duda el primero de estos políticos habría estado de acuerdo con semejante medida. No en vano aterrizó en el Gobierno de España congelando los sueldos a los funcionarios, esos trabajadores que en realidad no lo son, están siempre tomando café o de compras, y además sirven para marcar el paso a los demás. Nada, nada, que no se quejen, que tienen trabajo fijo, a ver si... ¿A ver si qué? Total, que gracias a tan draconiana medida entramos en Europa con nota y ahora Europa nos dice que tenemos que trabajar más. Nueva victoria del calvinismo, y es puntuar fuera de casa pues los paladines son los jefes de Estado de dos naciones meridionales. Del ocio nació la posibilidad de pensar, dedicarle tiempo al mundo y a uno mismo. El trabajo nos ha hecho mileuristas, ignorantes, insatisfechos. Otro sureño bajito casi conquista el planeta durmiendo pocas horas y convirtiendo su megalomanía en bandera de libertades: Napoleón Bonaparte. Hasta Beethoven le dedicó una sinfonía y Emerson un panteón en su cementerio de los grandes. Luego todo el munodo quiso olvidarse de él y le mandaron a una isla, por fin a un islote cuando quedaba claro que el mundo no le bastaba a su estatura. Los hay muy cuerdos y los hay que luego crecen, pero, ¡líbrenos el cielo de esos locos bajitos!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-6510727972248808090?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/6510727972248808090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=6510727972248808090&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6510727972248808090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6510727972248808090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/esos-locos-bajitos.html' title='Esos locos bajitos'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7353528674640140659</id><published>2008-06-10T16:43:00.005+02:00</published><updated>2008-06-10T17:29:05.518+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros y paisaje'/><title type='text'>En la arquitectura el tamaño importa</title><content type='html'>"Se trata en suma de ejercer la arquitectura con cabeza, en tiempos en los que la sostenibilidad es un valor en sí misma". Tomo la cita de &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/Tendencias/poco/puede/mucho/elpepitdc/20080610elpepitdc_2/Tes"&gt;un artículo de Tachy Mora sobre los arquitectos &lt;/a&gt;que, en vez de sembrar la línea del horizonte con sus fálicos proyectos, se entregan a la reforma de edificios ya levantados y en ruinas, sin renunciar a su voluntad de estilo, pero buscando la mínima intervención, el respeto de lo ya existente y el aprovechamiento de recursos. Qué hermosas esas casas, esos palacios y fachadas restaurados, rectificados en sus puntos débiles incorporando la huella de la nueva mano sin abolir la previa. Desde donde escribo esto veo un perfil de la ciudad de Madrid en la distancia. De derecha a izquierda empieza con el Pirulí, sigue la Torre de Valencia (a mí me gusta este edificio mínimal), el enchufe verde fosforescente de las Torres de Colón, la belleza austera del gran faro de Telefónica en la Gran Vía, los gestos racionalistas de la Plaza de España, la más que digna pluma griega de la Torre Picasso, el sinsentido de las Torres Kío y, ¡alehop!, las vergas inconmensurables (a ver quién la tiene más grande) de las nuevas torres situadas en la antigua ciudad deportiva del Real Madrid. Pienso que todos estos edificios se han sumado a la ciudad con su poco o mucho de narcisismo, que a la Torre de España quizá se le pueda perdonar ahora su paleta anacronía, pero que a los tres colosos de la zona norte se va a tardar en integrarlos en una visión unívoca de Madrid. Por supuesto, llegará ese día, pero mientras viene vivimos en una ciudad que dilapida suelo y edificios públicos y quizá esas cantidades ingentes de dinero para el ego se podrían emplear en rehabilitar un poco del patrimonio arquitectónico tan olvidado y despreciado aquí. ¿Para cuándo un uso racional del edificio de Tabacalera en la Glorieta de Embajadores, por ejemplo? Seguro que no faltaban arquitectos que no necesitan perpetuar su vanidad con una torre de cien pisos, verdaderos artistas que le añaden al perfil de la ciudad una pequeña marca personal respetuosa, bella, digna. Junto a ese artículo, &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/Tendencias/prudencia/miedo/esteril/elpepitdc/20080610elpepitdc_3/Tes"&gt;hay otro de Anatxu Zabalbeascoa&lt;/a&gt;, de quien recomiendo Vidas construidas, un libro de biografías breves de arquitectos escrito con Javier Rodríguez Marcos. Anatxu vuelve con sus hijas al colegio en el que ella misma se educó y comprueba la psicosis de una sociedad que hace del niño un objeto de obsesión universal al que hay que tener siempre entre algodones, todo para el niño pero sin el niño, se me ocurre, mullido entre la protección y el absentismo de los padres. Las verjas que los responsables del colegio han construido la horrorizan, echa de menos un paisaje menos pautado por la compartimentación de muros y alambradas. Algo así recuerda haber visto en Suiza, en muchas de cuyas aldeas no hace falta subrayar la propia intimidad para que se respete. "Así, cuando viajando vemos un prado verde, sin fragmentar, deberíamos leer cultura y civilización en lugar de desprotección o paisaje virgen. El miedo, diseñado, se camufla de seguridad". Así termina su artículo. Y me lleva a la entrada en este blog dedicada a &lt;a href="http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/03/el-paisaje-como-construccin-mental.html"&gt;Breve tratado del paisaje, de Alain Roger&lt;/a&gt;, a las palabras que yo citaba allí de Emerson, quien también buscaba una visión del paisaje que excediera los cercados de las granjas y trascendiera con su elevación de materia y espíritu el mero gesto de las lindes. Me lleva a Mongolia, en fin, donde la estepa no tiene ningún dueño y los tiene todos, donde los ger se plantan respetando sólo tradiciones ancestrales, no verjas ni dominios, donde la seguridad la da una piel de potro que separa el interior del ger de los rigores invernales, donde los niños corren en la hierba sin miedo ni malicia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7353528674640140659?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7353528674640140659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7353528674640140659&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7353528674640140659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7353528674640140659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/en-la-arquitectura-el-tamao-importa.html' title='En la arquitectura el tamaño importa'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-4804347871313304990</id><published>2008-06-09T12:29:00.005+02:00</published><updated>2008-06-09T12:58:23.022+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseñas y noticias'/><title type='text'>Manual de supervivencia en la Feria del Libro</title><content type='html'>El domingo 15 de junio por la tarde estaré firmando ejemplares de mi primer libro de poemas, Manual de supervivencia, en la caseta de &lt;a href="http://www.ferialibromadrid.com/"&gt;Bartleby Editores, en la Feria del libro de Madrid&lt;/a&gt;. Me invitó Pepo, el editor, y aunque hace ya seis años que se publicó, sacará ahora una mini-tirada que estará en la Feria. También estará Juanjo Almagro con su primer libro de poemas, El hombre bañera, publicado por Bartleby este mismo año. La soledad del corredor de fondo que es la poesía se llevará mejor con otro amigo en la caseta, aunque yo a Pepo lo considero un amigo también y cerraremos la Feria festivamente. Siempre pensé que publicó mi libro por razones extraliterarias, porque le tocaba en lo personal el tema de la última parte. No quiero decir que el libro no tuviera la suficiente estatura literaria como para ser publicado (eso tampoco me toca decirlo a mí), sino que entre los muchos manuscritos que recibe una editorial, a veces un eje de azares hace que uno de ellos salga publicado. Y pasa con Barlteby como puede que pase con algunos equipos de fútbol, la Ponferradina, pongamos por caso. Imaginemos un equipo con mucho entusiasmo y pocos medios que juega en tercera regional y forma a un chaval y le da minutos en el campo. Luego llega el Dépor y le ficha, y la Ponferradina se queda con un palmo de narices y pensando que siempre es igual, que ellos son los que hacen futbolistas y luego los equipos galácticos se llevan el fruto de su esfuerzo. En realidad yo no me siento así (ni soy galáctico ni juego en primera, es más, en el Dépor también se chupa mucho banquillo), pero quizá sea inevitable esa sensación en las editoriales pequeñas (para cuestiones de tamaño, quién la tiene más grande, etc., véase en este blog la entrada sobre &lt;a href="http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/11/microeditoriales.html"&gt;microeditoriales&lt;/a&gt;). Además, Barlteby no sólo ha acabado ascendiendo a primera, sino que lleva camino de jugar la chámpions, osea que el símil de la Ponferradina y el Dépor era sólo por ir a la par del mundial que se juega estos días. Me encantará volver a ver a Pepo. Y aunque ese día juegue la selección o caigan chuzos de punta, lo pasaremos bien hablando de fútbol, bueno de poesía que para el caso es lo mismo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-4804347871313304990?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/4804347871313304990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=4804347871313304990&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4804347871313304990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4804347871313304990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/manual-de-supervivencia-en-la-feria-del.html' title='Manual de supervivencia en la Feria del Libro'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-772860261105171211</id><published>2008-06-08T22:18:00.003+02:00</published><updated>2008-06-08T23:16:50.017+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>El edificio Yacobian</title><content type='html'>Acabo de ver El edificio Yacobian, una película egipcia basada en la novela del mismo nombre. Las casi tres horas no han bastado para recoger todo el caudal humano que desfila por las páginas del libro, pero el resultado es más que notable. Aunque es un cine distinto al europeo y al estadounidense, pese a algunos excesos melodramáticos que quizá sólo se ven exagerados desde una óptica occidental, y pese a una fotografía que no crepita con apariencia total de realidad como la de Hollywood, la identificación con las cuitas de los personajes es inmediata igual que en la novela. Pierden peso específico la historia del joven yihadista y la pasión amorosa del periodista francófono con su amante pobre, por ejemplo; pero el personaje principal, un noble venido a menos encarnado por un actor que se parece a Berlusconi, quizá porque compartan el mismo cirujano plástico, asume un desarrollo central y es convincente y conmovedora. Hay algo verdaderamente noble en ese sesentón borracho del brazo de una hermosa joven que le grita a la sociedad egipcia las verdades del barquero una noche de invierno. La novela es tremendamente crítica con esta sociedad, y desvela un trasfondo de mezquindad, un hedor corrupto en la trastienda de casi todos los apartamentos y zulos de este hermoso edificio. Por eso el final de la pareja descompensada se hace verosímil, casi necesario: dos seres no menos corrompidos que han expiado sus mentiras con la verdad del corazón caminan juntos por una calle de El Cairo. Al leer la novela, al ver ahora la película, vienen a la memoria planteamientos corales similares como La colmena, o incluso el cómic Trece Rue del Percebe. Sobre todo con el libro se tiene la sensación de que la fachada del regio edificio es transparente y se ve pulular a unos y a otros con sus miserias. Quizá la película no se extiende lo suficiente en el submundo de la azotea (pese a estar en lo más alto), y sobra el excesivo gusto por la canción francesa, pero es una opción muy recomendable para estos domingos tontos de antes del cuarenta de mayo. La novela la escribió un médico dentista, lo que no deja de ser descorazonador para todos los que, habiendo estudiado filología, intentamos ser escritores. Cené humus, queso y aceitunas, como un pequeño homenaje a este novelista que, viéndole la boca a la gente, ha sabido asomarse a los rincones más secretos de sus almas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-772860261105171211?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/772860261105171211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=772860261105171211&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/772860261105171211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/772860261105171211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/el-edificio-yacobian.html' title='El edificio Yacobian'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-3151080721494910637</id><published>2008-06-05T12:58:00.005+02:00</published><updated>2008-06-05T14:07:48.909+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><title type='text'>Alguien que juega al golf desde el acantilado</title><content type='html'>En el día mundial del medio ambiente pienso en las &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/madrid/habra/campo/golf/elpepiespmad/20080604elpmad_7/Tes"&gt;últimas noticias sobre campos de golf en España&lt;/a&gt; (ver también &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/sociedad/golf/cambia/mapa/Espana/elpepisoc/20080603elpepisoc_1/Tes"&gt;la nueva piel de toro&lt;/a&gt;). El arboricidio debido a las obras de ingeniería necesarias para renovar la red de carreteras del Estado es muy cuestionable, si bien en ocasiones se pude entender como un mal menor, algo para lo que no hay más remedio. También es cierto que muchas veces se trata de árboles enfermos, enclenques, y que se meten en las estadísticas para dar una idea excesiva e interesada de gravedad. Ahora bien, talar encinas o pinos, esos árboles centenarios, para dar paso a campos de golf sí parece excesivo. En realidad no hay mucha diferencia entre la deforestación de la que hablaba en la entrada anterior, motivada por la necesidad de construir barcos para el imperio, y esta tala supuestamente selectiva para que los nuevos emperadores del BMW y las stock options se solacen. Ni entre esto último y los casos de deforestación en el Amazonas con el fin de crear pastos o cultivos para el combustible biológico. La culpa la tuvo el primer homínido que quemó la selva para plantar trigo. Sentó un precedente que ha hecho medrar a nuestra especie a costa de otras menos articuladas pero no con menor derecho a seguir en pie: los árboles. Cuando vivía en Inglaterra jugaba a veces al golf. Eran campos municipales, baratos, y no necesitaban casi mantenimiento dado el clima de las Islas Británicas. Estos campos se acababan confundiendo con el bosque, dándole al deporte esa naturaleza híbrida entre lo domesticado y lo salvaje que es uno de sus principales atractivos. Porque jugar al golf en el césped inmaculado de los campos de Cádiz, las islas Baleares, o la misma Florida, debe de ser muy distinto. Algo así como una prolongación de la moqueta del salón o del despacho, un espacio mullido y acotado en el que recrear una idea enlatada de la naturaleza. En una sociedad como la nuestra, que dedica más dinero a subvencionar la no-producción de alimentos que a paliar el hambre en el mundo, quizá no parezca exagerado talar árboles e irrigar desiertos con el fin de crear ese espacio ficticio: todo contribuye a alimentar la ficción que en muchos casos es nuestra existencia. Esos ejecutivos asediados por el estrés y las horas extras necesitan chalets adosados en los que vivir su ficción de jardín, colegios bilingües para sus hijos en los que poner en práctica la ficción del aprendizaje de idiomas, centros comerciales para su expedición ficticia de avituallamiento; en fin, driving ranges que les permitan ejercitar los músculos y discutir las últimas estadísticas con un fondo de campiña inglesa y estanque de ranas. Y al españolito de a pie, que no tiene un trabajo tan glamuroso, pero sí derecho a ser igual de frívolo, le venden el golf como la última adquisición de vida saludable, haciendo de la generalidad del idiotismo supuesta democratización de un logro colectivo. Eso, o la sempiterna excusa del turismo: ¿no será mejor reciclar a nuestro sector primario en sector servicios, al agricultor en jardinero? Pues no, no lo es. En un poema de Darwin en las Galápagos recogí una imagen que me impactó: hace años, en los acantilados de Moher vi cómo unos golfistas se turnaban para golpear la bola al mismo borde del mar y ver su caída sobre las olas encrespadas decenas de metros más abajo. Parecía una apuesta, ese divertimiento tan británico exportado a Irlanda. La imagen era potente y festiva a la vez, por lo que supongo se acabó alojando en mi memoria y salió luego en un poema sobre el mar. Pero ahora pienso en esos peces que se comieron alguna de aquellas bolas y murieron asfixiados, y me cuesta verle el lado civilizado al golf. No todo el mundo puede tener acceso a todo. Debería haber una especie de decoro medioambiental. El tiempo en Gran Bretaña es pésimo, cierto, la comida, mejorable. El Mediterráneo ofrece sol sin límite y suculenta mesa. Pero la maravillosa idea que tuvieron los tour operator de unir dos ventajas puede acabar en seria desventaja para los nativos: los árboles por los suelos y los acuíferos por el aire, es decir, evaporados, para que todo el mundo tenga derecho a mejorar su putt. En el día del medio ambiente, ¡no a los campos de golf al sur del paralelo 40!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-3151080721494910637?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/3151080721494910637/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=3151080721494910637&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3151080721494910637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3151080721494910637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/alguien-que-juega-al-golf-desde-el.html' title='Alguien que juega al golf desde el acantilado'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7801252095817768872</id><published>2008-06-03T10:12:00.006+02:00</published><updated>2008-06-04T10:19:58.841+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><title type='text'>Historia y medio ambiente</title><content type='html'>Leo una reseña del libro Empires &lt;a href="http://books.guardian.co.uk/review/story/0,,2279066,00.html#article_continue"&gt;of the Sea: The Final Battle for the Mediterranean 1521-1580, de Roger Crowley&lt;/a&gt;. Quien firma la reseña es Norman Stone, y saca conclusiones muy interesantes. La reflexión sobre el declive que conocieron ambos imperios, el español y el otomano tras aquellos años, por ejemplo, es una de ellas. Dos naciones emergentes situadas estratégicamente a ambos lados de un mismo mar, de extensión parecida, y parecida euforia espiritual embridada luego en férreo nacionalismo. Me interesa, no obstante, reflexionar sobre cómo todo afectó al medio ambiente dando forma al paisaje. Cuando estuve en Turquía me sorprendió cierto parecido con España: un norte verde y exuberante, y una zona central como La Mancha, rica en cereales, con muy pocos árboles. Norman Stone data entonces ese proceso salvaje de deforestación en ambos países, debido a la necesidad de madera para construir la flota naval. Es decir, el saqueo de los espacios naturales no es algo exclusivo del siglo XX ni mucho menos. El paisaje del norte de África y Oriente Próximo es también un resultado de siglos de explotación agrícola y ganadera. Parece que al ser humano le cueste mantener una relación respetuosa con el medio ambiente una vez ha traspasado ciertos umbrales de dominio tecnológico. Y parece que sea precisamente eso, la tecnología, es decir, el progreso, lo que halle incómodo acomodo, si se me permite ser un poco cursi, con la naturaleza. En el libro que me estoy leyendo, El infinito en la palma de la mano, de Gioconda Belli, una recreación bastante entretenida del mito de Adán y Eva, la mente del ser humano se va adaptando rápidamente al mundo en torno. Esa plasticidad sin duda le dio al homínido su mayor capacidad de inteligencia y, de suyo, unas posibilidades mayores de aprovechamiento de los recursos. Estos Adán y Eva son un tanto estereotipados en su configuración antropológica: una vez expulsados del Paraíso, él descubre tras un primer horror que puede matar para alimentarse; pasa luego a catalogar las especies entre las que comen y las que se pueden comer, luego le pica el bicho de la codicia y casi empieza a especular con la caza sobrante. Eva, más benigna y maternal, prefiere la botánica y se especializa en el conocimiento y cultivo de las especies vegetales. Ya los estoy viendo salir de la cuña primigenia entre el Tigris y el Éufrates, colonizar esa parte tan explotada del mundo, no en vano reducida casi por completo a desierto. Quizá no falte mucho para que ese desierto ocupe el sur de España y de Turquía, casualmente coloreadas ambas de amarillo en el mapa mundi que tengo debajo del teclado cuando escribo estas líneas. Quizá hasta los indios norteamericanos, en relación aproximadamente armónica con su entorno, habrían evolucionado hacia el cultivo extensivo y la estabulación en masa. Quién sabe. Leyendo el artículo de Norman Stone sí se deduce al menos una cosa: de aquellos polvos vinieron luego sendos lodos. Quizá la derrota no fue en el siglo XVIII en Trafalgar y Cesme, a manos respectivamente de ingleses y rusos. Quizá fue en Lepanto y en Malta, en pleno Siglo de Oro, donde españoles y turcos sufrieron su principal pérdida: la dilapidación de sus bosques. ¿Fue Eva la que, al probar el fruto del árbol del conocimiento (un higo, no una manzana, Gioconda Belli recoge los últimos hallazgos), taló para siempre el árbol de la vida y la hizo incompatible con el Paraíso?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7801252095817768872?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7801252095817768872/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7801252095817768872&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7801252095817768872'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7801252095817768872'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/historia-y-medio-ambiente.html' title='Historia y medio ambiente'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-654135972298205774</id><published>2008-06-01T13:21:00.004+02:00</published><updated>2008-06-01T14:21:05.272+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte'/><title type='text'>Entre Rodin y Rilke</title><content type='html'>Hay un momento en las memorias de Stefan Zweig en el que se topa con dos tipos muy distintos de artista. Es el París idílico y libérrimo de antes de la Gran Guerra, y allí se encuentra a Rilke, el creador apolíneo, etéreo, distante, frágil en su porte y en su persona. Poco después conoce a Rodin, uno de esos hombres que parece que van a desencajarnos el brazo cuando nos da la mano. Él, Zweig, no cuenta en este muestrario de creadores. No cuenta porque es el que tiene que contarlo: él es el testigo. Así que ayer, sábado final del mes de mayo, me fui a ver la exposición de &lt;a href="http://www.mapfre.com/fundacion/es/home-fundacion-mapfre.shtml"&gt;Rodin que hay en la Fundación Mapfre &lt;/a&gt;en Madrid.&lt;br /&gt;Y lo que me encuentro es un auténtico martirio de la fémina con el pretexto de subyugar la forma. No en vano hay una escultura titulada Mártires, un Jardín de los suplicios, y hasta un Suplicio japonés con tinta rojo sangre y todo. De estos cuerpos torturados a los cuerpos rebanados del cubismo hay sólo un tramo en la historia del arte. Es el paso que da el carnicero siglo XX. Los desnudos de mujeres, que son mayoría, tienen a veces nombres de diosas o ninfas. Sin embargo, todos son el mismo desnudo, la misma Gran Vagina Omnímoda. Pasa como con esos poetas que, aunque cambien de pareja, le escriben siempre el mismo poema de amor. En realidad se lo están escribiendo a la madre. A la que los parió, sí, pero también a la madre tal y como se entiende esta palabra en algunos dialectos de Hispanoamérica: la matriz, la Gran Vagina Genitora. Esa fantasía de reducir la mujer a sus genitales está por todas partes en la exposición. Sólo hay que leer los títulos: la Creación es una vagina, Satán es una vagina. Los dibujos son mucho más atrevidos que las esculturas. Al fin y al cabo ya todo el mundo tiene en su casa estatuillas de Lladró, y ese contorsionismo en mármol, yeso o loza ha quedado un tanto trasnochado. Pero el artista no sólo es plasmación (de hecho muchos artistas recurren a obreros metalúrgicos y talleres para plasmar sus ideas); sino cada vez más creación y planificación. Y es en los dibujos de estas esculturas, que quizá se concibieran inicialmente como bocetos de las mismas pero que acabaron superándolas, donde luce el genio de Rodin. Es ahí donde va más lejos el dominio de la forma. Y digo dominio en todos los sentidos, también y sobre todo en el sexual. Las curvas y los planos, la flexión de la línea crea una gramática turbulenta que quizás en arte no ha sido superada (a no ser que se considere arte el porno). Ni siquiera por Mapplethorpe, un poco el Rodin gay del siglo XX. Hay hasta un esbozo de bestialismo en ese pulpo sobre un pubis, como quizá Rodin se imaginaba que era la cosa por dentro. Y el escultor es consciente de que está dibujando un auténtico aquelarre. Véase si no ese triunfo idílico de la forma, personificada en una mujer desbordantemente desnuda, sobre un esbozado San Antonio, pura materia vencida e indiferenciada del polvo. Toma Rodin el testigo de Miguel Ángel cuando subraya el momento preciso en el que la escultura sale de esa materia mostrenca. Muchos de estos desnudos elongados en mármol o yeso recuerdan al torso inacabado, un boceto para las tumbas mediceas, que se puede ver en la casa de Buonarotti. La propia base de la escultura, rugosa y con esos hoyitos, sin desbastar, recuerda los esclavos de Miguel Ángel pugnando por formarse, por salir, gracias al cincel y a la mirada, del bloque que los aprisiona. Uno se imagina a Rodin en constante erección mientras daba forma en su cabeza a estas fantasías, a este Gran Coño Fantástico. Por eso es tan poco verosímil El beso, esa pieza central en la que la mano del hombre funciona como foco y como eco: es a la vez la mirada del espectador y la mano del escultor. Falta ahí, creo yo, en un beso tan erótico, que el varón esté trempando. Más de un visitante a esta exposición suplirá esa carencia con su propia anatomía. Seguro. Yo, sin embargo, no salí con una erección en la entrepierna, sino con una pregunta en la cabeza: entre el homo dominator de Rodin y el homo asexuado de Rilke, ¿dónde coño está el hombre?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-654135972298205774?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/654135972298205774/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=654135972298205774&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/654135972298205774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/654135972298205774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/06/entre-rodin-y-rilke.html' title='Entre Rodin y Rilke'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-2534587957706173560</id><published>2008-05-29T23:21:00.006+02:00</published><updated>2008-06-01T13:21:42.815+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><title type='text'>Los boleros y los malos tratos</title><content type='html'>Me dejan un disco de boleros de Maite Martín que hace tiempo quería escuchar. Me encantó Querencia, donde hay canciones buenísimas: Ten cuidao, por ejemplo, pese al malditismo de la letra. Tiene algo de subversivo, supongo, que una mujer triunfe en un festival flamenco minero, un encuentro que parece cosa de hombres. Y en este disco que me han dejado, todo dedicado a boleros, Tiempo de amar, creo que se llama, también tiene su aquel oír en labios de mujer letras de canciones enunciadas por hombre. Eso es precisamente lo que me lleva a esta entrada. Porque mientras lo escuchaba ayer en el coche, una estrofa me impactó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;yo estoy obsesionado contigo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y el mundo es testigo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;de mi frenesí&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y por más que se oponga el destino&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;serás para mí.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve que escucharla dos veces porque al volante uno no tiene todos los sentidos en la música. Y en la segunda audición confirmé mis sospechas: esta estrofa tiene algo de funesto si se piensa en las mujeres asesinadas por su pareja. Cada línea remite a la caracterización del maltratador, un hombre obsesionado que no duda en matar a su mujer en público, delante de todo el mundo si hace falta, y que aunque se interponga un juez, o una orden de alejamiento, hace que ella sea para él o que no sea. El que esta letra fuera algo de lo más normal en otros tiempos avisa sobre la psicotización de los nuestros. Aunque hay quien cree que siempre hubo hombres que mataron a su mujer; hay quien cree también que los medios, al airear los crímenes, tienen como un efecto chimenea, ponen ideas en la cabeza de la gente. Y hay quien cree finalmente que algo se nos escapa, que se meten demasiadas cosas y casos en el saco común sin espigar muy bien la casuística; como si hubiera algo que no entra ni en las estadísticas ni en los estudios psicológicos, ni en los reportajes que cubren este asunto tan preocupante, ni en las películas que se ocupan de ello. Una cosa que a mí me llama mucho la atención, por ejemplo, es que se trata de crímenes que llevan atribuida inmediatamente la penitencia. Es decir, mientras que el asesino y el ladrón hacen lo posible por salir impunes, la mayor parte de los hombres que matan a sus mujeres luego intenta suicidarse y en muchos casos lo consigue. Hay como una conciencia del mal hecho y de la necesidad de pagarlo. Oyendo esta canción uno piensa que hay también una fibra machista instalada en la especie, en su sensibilidad o en su identidad más secreta y turbadora. Pero, claro, Pedro Flores, que así se llamaba su autor, seguro que no tenía casos diarios encima de la mesa que le daban a la literalidad de sus palabras un sentido tan aciago. El amor como un desorden del espíritu es de larga tradición, en la vida y en la literatura. Andreas Capellanus codificó los usos y abusos del amor cortés en un libro que leyó hasta Leonor de Aquitania, pero antes y después los humanos se han encargado de escribir sus propias páginas de sangre. En el siglo XV, por ejemplo, existe todo un caudal de lírica culta psicotizada por los asedios a la dama; y mucha lírica popular que pone en escena a la pobre muchacha seducida y dejada atrás. En ambos casos eran hombres los que escribían, hombres que, quizá como éstos personificados por Maite Martín en sus boleros, se veían a sí mismos así de fatales, y a sus mujeres penando así por sus huesos. Dime lo que cantas... Hasta los místicos hicieron de todo ello una retórica: "Oh, llama de amor viva que tiernamente hieres de mi alma en el más profundo centro". Estas palabras, pronunciadas con el trasfondo de Miguel de Molinos en la hoguera, tienen también algo de funesto. Pero ya nadie quema herejes en las plazas. Los boleros, sin embargo, suenan excesivos incluso si los canta una mujer con voz de ángel.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-2534587957706173560?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/2534587957706173560/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=2534587957706173560&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2534587957706173560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2534587957706173560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/05/los-boleros-y-los-malos-tratos.html' title='Los boleros y los malos tratos'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7913810692613851764</id><published>2008-05-29T12:36:00.004+02:00</published><updated>2008-06-04T16:55:26.888+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte'/><title type='text'>Hallados tres dibujos de Goya perdidos en 1877</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SD6JldBfjoI/AAAAAAAAAM0/lN0pmag6d3c/s1600-h/goya.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5205749495825927810" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SD6JldBfjoI/AAAAAAAAAM0/lN0pmag6d3c/s200/goya.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Bajar riñendo o reñir bajando, qué más da. En uno de los dibujos de Goya que se han encontrado en Suiza, las brujas de Macbeth, volátiles, no estáticas, peleándose entre ellas por dar la mala noticia de un destino sangriento, bajan desde el número dos, o desde el cuarenta y siete. Son números de catalogación, ajenos y posteriores a Goya; ajenos a ellos mismos ya, pues el dos está tachado, y el cuarenta y siete dentro de un círculo. Bajan las brujas agarradas de los pelos, de un tobillo, todo bocas y espuma. La mente se dispara, reconoce en Goya a un contemporáneo y automáticamente cambia de canal. Hace zapping la memoria y aparece otra figura, la de aquel hombre de traje blanco que caía desde una de las Torres Gemelas, sin pelos ni tobillo al que agarrarse, riñendo sólo con él mismo. Un hombre que bajó girando. O giró bajando, qué más da. ¿Cómo se llamaba aquel hombre? Tenía un nombre antiguo, español. Fortunato, o Porfirio, o Ventura, nombres aciagos como la palabra de la bruja que dijo caerás. Goya, que no es nombre antiguo, quizá tampoco español, pintó al oráculo cayendo. Un dedo invisible pulsa otro botón. Ahora se ve un cuadro renacentista. Lo ha pintado Rafael y está en el museo del Prado, La transfiguración del Señor. Representa una ascensión al cielo vista desde abajo (aún no había enseñado Juan de la Cruz como mirar al dios desde lo alto). El dios es joven y etéreo, carnoso sólo en el contorno de las piernas, y abre los dedos de los pies como si flotar fuese cosa de palmípedos. Como si Rafael al pintarlo hubiera recordado una imagen que vio mientras buceaba: la superficie desde el fondo, el rompimiento de la luz sobre las aguas y en la luz los dedos al flotar volando. O al volar flotando, qué más da. Vuelvo al primer canal y me pregunto dónde vio Goya caer a alguien así, precipitadamente cuatro. Y dónde vio aquel hombre de traje blanco y nombre antiguo, transfigurado en la caída, que un hombre cuando cae gira sobre sí mismo y forma números con los brazos y las piernas, pasa desde el dos hasta el cuarenta y siete, cae y sigue cayendo, llega hasta el cero y nada es. Dónde, dónde vio Goya la nada para que tuviera que pintarlo todo. Todo, dos números, un delantal, una toquilla, un círculo de sombra.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7913810692613851764?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7913810692613851764/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7913810692613851764&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7913810692613851764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7913810692613851764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/05/hallados-tres-dibujos-de-goya-perdidos.html' title='Hallados tres dibujos de Goya perdidos en 1877'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SD6JldBfjoI/AAAAAAAAAM0/lN0pmag6d3c/s72-c/goya.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-253261755511965195</id><published>2008-05-28T11:58:00.006+02:00</published><updated>2008-05-28T13:08:13.731+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>Un Anchiterium en Carabanchel</title><content type='html'>Debo de haber pasado por encima de él docenas de veces. Como ahora, los padres en los barrios de Madrid llevaban a sus hijos a colegios privados, contradiciendo el sistema educativo, que destina los mejores profesores a los colegios públicos. Los padres entonces y ahora preferían que sus hijos no se mezclaran con los estigmatizados, gitanos entonces, inmigrantes ahora. Yo fui a varios colegios del barrio, vía Carpetana arriba, vía Carpetana abajo. Esta avenida, que une el río con el antiguo hospital militar, separaba el poblado de Cañorroto (donde se criaron, por ejemplo, Los Chichos), de una zona obrera de pisos feos y desarrollistas. Cuando tenía once años, recuerdo pararme boquiabierto frente a las carteleras de los dos cines que había en la vía Carpetana, el Canadá y el Kursal, intentando ver los desnudos en los resúmenes fotográficos de aquellas películas del destape. Unas estrellitas negras tapaban las partes pudendas a los curiosos y las hacían aún más enigmáticas a ojos prepúberes. También recuerdo que durante semanas no podía apartar la vista de otras cosas expuestas en un escaparate contiguo: las milhojas en la pasteleria de al lado. Quién sabe, quizá mi eros siempre estuvo muy pegado al estómago. Por fin conseguí que mi madre me diera dinero para probar una tarde a la salida del colegio aquella masa blanca que se me antojaba fresca y densa, y que me decepcionó finalmente con su sequedad y su textura etérea. Hubo más decepciones aparte del merengue. Hablaré de ellas en otra ocasión. El caso es que después de ver aquellas fotos de Nadiuska en top less con los berretes y la nariz llena de blanco, yo pasaba al lado de unas obras del metro. Miraba siempre hacia abajo, asomado a un boquete enorme de unos cuatro metros de hondo. Había trazados de tuberías, túneles esbozados en la tierra, el casco de algún obrero a veces. Quién me iba a decir entonces que dos metros más abajo aún, como se ha descubierto ahora al instalar un ascensor en la estación de Carpetana, a seis metros de profundidad estaba él fosilizado: &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/madrid/obras/metro/desentierran/fosiles/millones/anos/elpepuespmad/20080527elpmad_10/Tes"&gt;el Anchiterium&lt;/a&gt;. Ese animal antecedente del caballo, &lt;a href="http://www.adn.es/local/madrid/20080526/NWS-1768-Hallados-Madrid-fosiles-mastodontes-tortugas.html"&gt;mitad cebra y antílope&lt;/a&gt;, pastaba en las terrazas del Manzanares hace la tira de millones de años. Y ahora lo descubren, ahora que yo he descubierto el takhi, un caballo también muy viejo que conserva esas mismas rayas en las patas, cortesía, no de la cebra como pensaba yo, sino de un primo aún más distante, un primo que casi no era un caballo. También han sacado otros restos fósiles, animales que corrían por donde yo iba al colegio, uno sobre todo especialmente enigmático: ¡el oso-perro! Qué curioso que la evolución se decidiera luego por la oferta del mes, el dos por uno, el oso y el perro. Qué curioso también que aquel niño que empezaba a abrir los ojos y los sentidos al mundo, y que pasaba todos los días por encima de los restos del primer caballo, se fuera luego a cumplir cuarenta años con los últimos caballos salvajes del planeta. Quién sabe, quizá algún día alguien cruce su barrio para ir al colegio sin saber que, a pocos metros bajo tierra, lo espera enterrado Amar, o Margad, o Temurjin, o Tamir, o el mismo Iris, aquel takhi viejo y solidario. ¿Qué tentaciones lo saludarán con su firmamento de estrellas negras y de cielos blancos entonces?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-253261755511965195?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/253261755511965195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=253261755511965195&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/253261755511965195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/253261755511965195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/05/un-anchiterium-en-carabanchel.html' title='Un Anchiterium en Carabanchel'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7599748901898670996</id><published>2008-05-26T14:08:00.004+02:00</published><updated>2008-05-29T13:44:41.098+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>La poesía de la experiencia y la nueva cocina</title><content type='html'>“Ni ellos mismos se comerían sus platos”. Así pontifica el cocinero &lt;a href="http://www.abc.es/20080520/gente-ocio-gastronomia/boicot-santi-santamaria-reunion_200805201410.html"&gt;Santi Santamaría contra sus colegas, los chefs españoles &lt;/a&gt;supuestamente más innovadores y más agraciados con la atención de los medios y las estrellas michelín de las guías y reseñas gastronómicas. Llevo días viendo esta polémica en los medios, un tanto hinchada a mi parecer. Vivimos en un país en el que las críticas a la obra se toman por lo personal, ad hominem, y en lugar de subir al plano de las ideas, los cocineros van y bajan a la arena del victimismo y se montan un manifiesto de cohesión. Insisto en que me parece excesiva esa reacción y patéticos esos pechos blancos heridos de vanidad. Pero si lo llevamos al terreno de la poesía, al menos tal y como se planteaba hace años, cuando yo militaba en estas lides o justas poéticas, surge una comparación interesante. Veamos: la catilinaria de Santi Santamaría contra la cocina de la espuma y la química, más bien magra de ración aunque sublimada de contenido, me recuerda los argumentos que utilizaba la llamada poesía de la experiencia contra la sedicente poesía del silencio. Todo era una gran simplificación, si bien era más fácil simplificar del lado más simple, es decir, era más susceptible de ser definida por unas líneas maestras la poesía conservadora de la experiencia que la que experimentaba con, entre otras cosas, el silencio. Como si la experimentación, las nuevas formas, aromas y sabores, estuvieran proscritas para un sector de la población española, tanto cuando se sienta a la mesa como cuando lo hace debajo del flexo para leer poesía. Los argumentos eran y son prácticamente los mismos: que si el sentido común, que si la cocina y la poesía de toda la vida, que si el lector o el comensal de todos los días, el hombre normal, el ciudadano de andar por casa, vaya. Así se justificaban también los García Montero y cía. Yo en aquellos tiempos hacía piña con los otros, los de la experimentación y el silencio, y algo de lo que escribí entonces en forma de estudios literarios defendía apasionadamente esta forma de entender la poesía. Lo malo es que acabé viendo la pata de lobo debajo de la piel de cordero de algunos de esos poetas exquisitos, y llegué a dudar de la validez de esa polaridad malos-buenos, experiencialistas-experimentalistas. Por supuesto, sigo prefiriendo a Valente antes que a Ángel González, por llevarlo un poco al ámbito de los llamados cincuenta, los poetas mayores que venían a legitimar con sus plateadas y patricias sienes unos y otros usos poéticos. No tengo nada en contra de las espumas de sandía ni de las innovaciones gastronómicas. No creo que impliquen una situación apocalíptica en el panorama culinario español, ni mucho menos. Tampoco pierdo los papeles por ir a comer a esos restaurantes caros de arte y diseño gastronómico. Pero los argumentos del hombre normal y corriente, el ciudadano municipal, etc., acaban pareciéndose mucho a los eslóganes políticos de la derecha. No en vano, como ya se ha señalado antes, José María Aznar leía Habitaciones separadas. Y no lo hacía en la intimidad, como cuando hablaba catalán, sino en el foro público del Congreso. Qué curioso que la llamada poesía de la experiencia, amamantada a los pechos del apogeo socialista de los ochenta (es muy ilustrativo al respecto leer el libro Poesía y poder, del colectivo Alicia Bajo Cero), acabara alimentando el espíritu más conservador. “Ni ellos mismos se comerían sus platos”, clama el defensor de las esencias entre pucheros. “Ni ellos mismos entienden sus poemas”, clamaban los voceros de la poesía democrática, municipal, normal, al alcance de todos. Enric González, en su columna del jueves pasado, reconocía con honestidad que en muchas ocasiones los comensales de esos restaurantes tan caros son los propios periodistas, invitados a comer de gañote para que luego larguen sobre lo nuevo y lo viejo en sus crónicas. Y la poesía sólo la leen los poetas, sujetos también a ese clientelismo del do ut des tan democrático. La mayor parte de la gente se pasa con un menú diario a diez euros, digno y sabroso donde los haya. Y la mayor parte de los lectores sólo lee El código da Vinci o mamotretos similares, desgraciadamente no tan dignos como las lentejas estofadas y el filete de emperador. Por encima de todo esto, en la espumilla mediática del mantel y del folio blanco, los chefs y los poetas juegan a la inmortalidad, hinchados y patéticos como dioses fofos, como dioses muertos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7599748901898670996?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7599748901898670996/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7599748901898670996&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7599748901898670996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7599748901898670996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/05/la-poesa-de-la-experiencia-y-la-nouveau.html' title='La poesía de la experiencia y la nueva cocina'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-2122653636326147477</id><published>2008-05-26T10:30:00.003+02:00</published><updated>2008-05-26T14:43:33.760+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>Caballo blanco</title><content type='html'>Leo que en Gran Bretaña, en el muy inglés condado de Kent, quieren poner &lt;a href="http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2008/may/09/britishidentity.architecture"&gt;la estatua gigante de un caballo blanco&lt;/a&gt; sobre un campo. Conemorará la construcción de la futura ciudad de Ebbsfleet Valley, será la puerta de entrada a la campiña inglesa para los pasajeros que llegan a bordo de los trenes de alta velocidad desde Francia, y last but not least que dirían allí, servirá para homenajear a esa figura mítica de los anglosajones, Horsa, un héroe del siglo VI con nombre de caballo. Hay varios ya esculpidos en la arenisca de las colinas en el sur de Inglaterra. Saludan al viajero desde hace siglos como un tatuaje escarificado en las laderas de caliza. Son ya parte indisociable del paisaje. Para este nuevo garañón se ha encargado a varios artistas la elaboración de un proyecto y el ganador será el erigido. A mí me recuerda todo un poco al toro de Osborne, que pasa por ser la quintaesencia de lo español en tantos cerros y secarrales de nuestra geografía. Al caballo blanco parece que le va mejor que al toro negro, sacrificado todavía en muchas plazas en nombre de un arte ancestral y sanguinario. A mí del toro de cartón de Osborne lo que me llama la atención es ese trozo pintado de azul entre la cola y los cuartos traseros. Casi siempre se confunde con el azul del cielo al fondo, pero hay días que también en España el cielo está nublado y salta a la vista toda la simulación del astado: en ese fragmento de cielo de plástico se descubre el engaño. El caballo blanco gigante puede que sea de acero y se buscan modelos de perfección entre la cabaña equina. Habrá un casting que, como todo allí, no dejará de tener tintes nacionalistas. Existe el precedente en el norte de Inglaterra de una figura de hombre forjada en hierro e instalada en el paisaje con la efímera pretensión de lo imperecedero. Es una escultura de Antony Gormley colocada en un playa frente al mar de Irlanda, cerca de Blackpool, el Benidorm británico. Los perros se le acercan para husmearle y sus dueños parece que ya se han acostumbrado a su metálica presencia. Hubo hasta sondeos de opinión y, como todo, tuvo sus detractores y sus votos a favor. Igual podría hacerse con el caballo blanco. Porque si nos preguntaran a muchos sobre el toro de Osborne, quién sabe, quizá habría que quitarlo. Al fin y al cabo ya nadie toma coñá y ese trozo azul cielo bajo la cola delata su factura impostora. Es la esencia del pop: un cartónpiedra que alimenta lo más typical Spanish, desde el delirio freudiano de Jamón jamón a ese otro delirio cutre de Estopa. ¿Lo quintaesencialmente español son esos cuernos? Yo pondría en la campiña de Kent una manada de caballos blancos de carne y hueso. Y toros negros en los campos españoles. Pero, claro, yo cada vez soy menos pop y cada vez soy más clásico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-2122653636326147477?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/2122653636326147477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=2122653636326147477&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2122653636326147477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2122653636326147477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/05/caballo-blanco.html' title='Caballo blanco'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-6069754860471421232</id><published>2008-05-24T17:05:00.006+02:00</published><updated>2008-05-26T11:12:00.961+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>Símbolos, indicios, signos</title><content type='html'>Leo un artículo de &lt;a href="http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2008/04/25/AR2008042500900.html"&gt;Blake Gopnik &lt;/a&gt;sobre una exposición de objetos tallados en marfil en el National Museum of African Art de Washington: &lt;a href="http://africa.si.edu/exhibits/treasures2008/tusk3.html"&gt;Treasures 2008&lt;/a&gt;. Son algo más de 70 piezas, desde las labradas en la totalidad del cuerno, hasta brazaletes hechos con segmentos del mismo o finos alfileres. En todos queda como una huella, metonímica o no, de esa materia segregada por la evolución igual que una veta de metal precioso. Gopnik llama la atención sobre lo más clamoroso de este despliegue: los animales de los que fueran arrancados los colmillos. Es ésta una presencia que parece necesario recalcar pues en muchos casos el marfil en Occidente hacía olvidar su origen a los compradores. Incluso cuando se respetaba la forma y lo labrado no podía sino remitir al cilindro óseo que un día perteneciera a un animal vivo, siempre había una culpabilidad de la matanza que los europeos, tan civilizados ellos, ocultaban con la fantasía de ver un nuevo objeto en el trofeo sangriento. Es una presencia, la del animal, que nunca estaba ausente de las representaciones en marfil de los africanos, para quienes el preciado hueso todavía tenía una conexión muy potente con el mastodonte del que fue arrancado. Dentro de la tríada semiótica, elaborada por Charles Sanders Peirce, que da título a esta entrada, el colmillo de elefante trabajado era para los africanos y para los europeos un símbolo de riqueza, pero sólo para los primeros se constituía además en el indicio de que alguien había tenido que salir a la sabana a cazarlo; y sólo ellos verían ahí un signo, una señal, en fin, de que el poseedor del objeto era poderoso y merecía un determinado comportamiento, una reverencia, por ejemplo. La resignificación de los elementos naturales ayuda a su saqueo por parte de mentes puritanas como las nuestras: el hígado de un pato conveniente y profilácticamente enlatado, vendido a precio de oro, ayuda a que sea consumido con deleite y sin un mal gesto de asco o conmiseración. Otro día hablamos de los hábitos patológicos de alimentación de los seres humanos: esas hembras de esturión arrojadas al agua desventradas después de haberles extraído las huevas, algo así como el cinco por ciento de su cuerpo, por ejemplo; o el kobe, un vacuno japonés al que se mima con cerveza y masajes para que la carne tenga una determinada textura. Todo por supuesto a precio de oro. Como bien escribe Blake Gopnik en este artículo, por mucho que se le dé forma artesanal, un colmillo de elefante conserva restos del indicio a poco que escarbemos, es decir, "su forma mantiene la historia del mundo natural del que salió. Es blanco inmaculado pero también rojo sangre". La naturaleza se pasó millones de años dando forma a algo tan terso, formidable y bello como un colmillo de elefante, que tiene una función, es decir, ha sufrido una decantación milenaria y significativa en la especie. Entonces llega un coleccionista occidental y pone en su salón ese mismo colmillo, en el que un artista africano ha grabado la caza del elefante para que el indicio no se borre. Para que no se borre el símbolo ya se ha encargado el coleccionista de pagar una millonada. ¿Y el signo? Pues el gesto de horror y de desprecio, la señal de alarma que nos debiera merecer cada uno de estos objetos, hermosos sin duda, pero profundamente dolorosos. Aunque hay una diferencia: no es lo mismo el colmillo labrado tras la caza de un elefante que luego fue consumido por el poblado, que el colmillo convertido en obra de arte tras una expedición como la de Hombre blanco, corazón negro, por ejemplo, o la del cuento de Arlt La palabra que entiende el elefante (&lt;a href="http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/04/hombre-blanco-corazn-blanco.html"&gt;ver entrada más abajo&lt;/a&gt;). Es decir, no se trata de hacerse vegano y renunciar al cuero, la lana, etc. Aprovechar una parte más de un animal que ha dado su vida para que otro viva decentemente, sin lucro ni ostentación, parece aproximadamente justo. Llevar abrigos de visón a los bodorrios en pleno setiembre madrileño, por poner otro ejemplo, es más bien injusto. Y muy hortera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-6069754860471421232?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/6069754860471421232/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=6069754860471421232&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6069754860471421232'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6069754860471421232'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/05/smbolos-indicios-signos.html' title='Símbolos, indicios, signos'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-2313559203610926542</id><published>2008-05-22T18:32:00.002+02:00</published><updated>2008-05-22T18:34:43.971+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseñas y noticias'/><title type='text'>Reseña de Darwin en las Galápagos en El Cultural de El Mundo</title><content type='html'>Túa Blesa reseña Darwin en las Galápagos, mi segundo libro de poemas, hoy en El Cultural de El Mundo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elcultural.es/HTML/20080522/LETRAS/LETRAS23191.asp"&gt;http://www.elcultural.es/HTML/20080522/LETRAS/LETRAS23191.asp&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-2313559203610926542?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/2313559203610926542/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=2313559203610926542&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2313559203610926542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2313559203610926542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/05/resea-de-darwin-en-las-galpagos-en-el.html' title='Reseña de Darwin en las Galápagos en El Cultural de El Mundo'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-5272329506845038513</id><published>2008-05-22T09:36:00.006+02:00</published><updated>2008-05-22T10:46:35.872+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política y actualidad'/><title type='text'>Enric González</title><content type='html'>Hace tiempo que quiero escribir una entrada sobre Enric González, sobre su columna en la página penúltima de El País. La de ayer es especialmente buena, así que aprovecho. Creo que fue el año pasado cuando por primera vez me fijé en su nombre. Se produjo ese salto irreversible en la lectura mediante el cual una simple noticia, si eso puede existir, nos lleva a deparar en su escritura y descubrimos, detrás del reportero, a un verdadero escritor. Enric González era el corresponsal en Roma y cubrío la polémica publicación por el Vaticano de Sacramentum caritas, detrás de la cual estaba la nueva y no tan nueva política eclesiástica de Benedicto XVI, un documento sobre el que escribí un par de artículos, inéditos, y en los que, entre otras cosas, llamaba la atención sobre el buen hacer del corresponsal. Maruja Torres, la única de las divas de la contraportada del El País a la que leo, venía a decir lo mismo sobre él. Y cuando Enric González asumió el espacio que ahora ocupa, tras el breve lapsus de Boyero, me dio una alegría poder leerlo a diario (aunque yo "libro" el fin de semana, es decir, leo el periódico sólo de lunes a jueves). La semana pasada hubo una columna suya especialmente afortunada sobre el caso del nigeriano polígamo y la Vicepresidenta española, y de nuevo Maruja Torres estuvo pronta a señalarlo en su propia columna. En fin, &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/Pantallas/Sentido/elpepirtv/20080521elpepirtv_5/Tes"&gt;escribió Enric González ayer &lt;/a&gt;sobre la diferencia entre la tele y los periódicos, por ponerlo de manera sucinta. Sobre cómo las imágenes de un desastre natural proyectadas en televisión tienen un impacto que no puede tener la misma noticia publicada en un diario. Y esa pregunta que según él responden o intentan responder los periódicos con su mera existencia, el por qué de los acontecimientos, se explica por el valor de mediación que en su día tuvieron y que hoy, cuando se practica periodismo de calidad, siguen teniendo. El problema es que luego el medio se convirtió en fin, y tenemos casos como el de Rupert Murdoch, por ejemplo, vetando toda reseña en los medios controlados por él a un libro que habla de sus negocios mediáticos en China (véase el artículo al respecto de otro gran periodista, &lt;a href="http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2008/apr/22/chinathemedia.rupertmurdoch"&gt;George Monbiot en The Guardian Weekly&lt;/a&gt;). Enric González cree que los periódicos son una especie de protector de sus lectores, garantes de la necesaria conexión entre causa y efecto, eso que los medios visuales han acabado desvirtuando hacia el segundo polo: los puros hechos consumados, la visión del resultado. Por supuesto, la tele se lo puede permitir, es en realidad eso, un medio que nos deja, nos debe dejar, con los ojos abiertos. Yo mismo soy consciente de que hay cosas que se deben ver por televisión: no es lo mismo leer sobre la detención de un terrorista que verlo y oírlo dando voces despeinado, ni es lo mismo que te digan que dos aviones se han estrellado contra las Torres Gemelas que presenciarlo a la hora de la comida en absoluto directo. No es lo mismo. A veces es necesario verlo. No para creerlo, sino como manera de fijar ese perfil de cosa irreal que a veces cubre como una prótesis el perfil de lo real. La televisión tenía, y sigue teniendo cuando lo permiten los anuncios y el sentido común, esa función de testigo, de muestra suficiente de realidad. Es una pena que ahora la haya sustituido otra función mucho más odiosa: la de ser un sucedáneo de la realidad. Por eso es bueno leer los periódicos. Y que en los periódicos alguien como Enric González nos diga cómo ver la televisión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-5272329506845038513?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/5272329506845038513/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=5272329506845038513&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5272329506845038513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5272329506845038513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/05/enric-gonzlez.html' title='Enric González'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-1973162008243096702</id><published>2008-05-19T23:31:00.003+02:00</published><updated>2008-05-20T00:00:43.080+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><title type='text'>Ahi, vista troppo dolce e troppo amara</title><content type='html'>Acabo de ver &lt;a href="http://www.diverdi.com/tienda/noticiasd.aspx?id=1891"&gt;L'Orfeo, de Claudio Monteverdi&lt;/a&gt;, tenida por una de las primeras óperas. Como en tantas cosas, de ópera no entiendo mucho, pero me gusta. Alguien me regaló hace unos años el disco de esta favola in musica y cuando he visto que la ponían en el Teatro Real he ido a verla. Lo primero que tengo que decir es que no me ha gustado el cantante que hace de Orfeo. En la versión que tengo (de Jürgen Jürgens con Nigel Rogers, Emilia Petrescu y James Bowman, uno de los pastores en falseto haciendo de Speranza), Orfeo es más parecido a un tenor dramático que a un barítono casi bajo como éste. Pero ése no creo que sea el problema. Para mí la mejor ha sido Euridice. Detrás de ella Apolo y también el bajo que hace de Plutón. Hay una potente carga sexual en esa escena del lecho en los infiernos, algo que ya se percibe al oír el CD y leer el libreto. El resto de la escenografía es pasable. Creo que la acción tiene lugar en una floresta, pero el escenógrafo lo ha ambientado en un edificio de dos plantas, lo que, si bien crea ciertos anacronismos entre el texto y el escenario referido, permite que las trompetas (mejores tras un accidentado comienzo) dialoguen con los cantantes desde detrás del escenario y en un espacio elevado. Creo que ése es el problema de este Orfeo, que no se ha respetado lo suficiente el diálogo entre músicos y voces. El subtítulo de fábula en música avisa sobre el carácter maridado de ambos, sin el protagonismo que el canto tiene en la ópera posteriormente. Y si bien los instrumentistas tienen amplio y maravilloso espacio para lucirse (un lujo ver a esos músicos volcados sobre guitarrones y arpas barrocas, unos instrumentos delicados y bellos como enormes insectos), el que fuera Euridice la mejor quizá se deba a que canta al barroco modo, como la fábula: &lt;em&gt;en&lt;/em&gt; la música. Porque es un poco patético oír desgañitarse a Orfeo, completamente extemporáneo, sin el hieratismo de su amada, entregada siempre al decoro vertical del canto. Este Orfeo por los suelos, perdido en la voz y en el escenario, queda bien lejos del hombre que, se supone, embauca con la dulzura de su canto al reino de las sombras. Tampoco la cantante que hace de la Speranza (uno de los momentos más emotivos para mí en el CD pese a estar en falsete, un tono habitualmente incómodo para mis toscos oídos) está a la altura. También ella se pierde con la voz y con el gesto, buscando un canto melodramático que en realidad es pura melodía, como si quisieran, este Orfeo y esta Speranza, suplir calidad con cantidad. Y digo que yo no entiendo porque a la hora de recoger los aplausos, el que más se ha llevado ha sido Orfeo. Entonces me he dado cuenta de que la silla a mi lado estaba vacía. Es natural: Euridice estaba abajo, en los infiernos. Su canto ha sido, sin embargo, como lo pide ese final neoplatónico de Monteverdi, verdaderamente celestial.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-1973162008243096702?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/1973162008243096702/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=1973162008243096702&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1973162008243096702'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1973162008243096702'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/05/ahi-vista-troppo-dolce-e-troppo-amara.html' title='Ahi, vista troppo dolce e troppo amara'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-4421270711269278002</id><published>2008-05-13T10:26:00.003+02:00</published><updated>2008-05-13T11:50:12.041+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>Especies (tipográficas) en peligro de extinción</title><content type='html'>Leo un artículo de &lt;a href="http://www.guardian.co.uk/world/2008/apr/04/france.britishidentity"&gt;Jon Henley en The Guardian Weekly &lt;/a&gt;sobre el peligro de desaparición en francés del punto y coma, esa especie singular, rara, incomprendida. Como todo en la Academia Francesa, achacan la extinción a la influencia del inglés, en este caso a su sintaxis sincopada, viril, fuerte; toda una afrenta a la exuberancia arbórea de la lengua de Marcel Proust, rica en sutilezas, o en afeminamientos, según se mire. Es comprensible que en una sociedad conectada a través de pantallas de teléfono móvil y de laptop, en las que el espacio es escaso, sometida la comunicación a unos usos lingüísticos que hasta prescinden de las letras, se tema por el futuro de los dos puntos, del punto y coma, del guión largo, esos anacronismos de la evolución tipográfica. Lo más curioso es que el desuso se debe, al parecer, a la inseguridad de los nuevos escritores, incapaces de utilizarlo correctamente y, por ello, propensos a eliminar de sus textos el point-virgule, de infausto nombre, hay que reconocerlo. Es divertida la cita que recoge Jon Henley de uno de los pocos de esos autores que lo usa, Michel Houellebecq: “No se acordaba de cuándo tuvo la última erección; estaba esperando la tormenta”. También es curioso, o simplemente sintomático, que uno de los ecosistemas en los que todavía se pueda ver floreciente el punto y coma sea el Journal Officiel, el equivalente al BOE en España. Guardián de las esencias de la patria, la gacetilla lo es también del idioma, como atestigua la tradición de grandes redactores del Boletín Oficial entre nosotros. Reflexiono sobre mis propios escritos y me doy cuenta de que yo también utilizo menos esta terna de mojones textuales; es decir, a mí también me afecta la desaparición del punto y coma, de los dos puntos, del guión largo. Lo asocio, así en una reflexión muy rápida, a mi adiós a la poesía; también a cierta distancia con la pedantería y envaramiento que suele caracterizar a los escritores jóvenes. No obstante, quizá algún lector de este blog piense que aún no me he alejado lo suficiente. En poesía, sobre todo en una lengua de sintaxis tan ramificada y de acentos tan regulares como la francesa, la aparición del poema en prosa responde a una necesidad de llevar al poema los recursos que hiciera suyo el Journal Officiel, es decir, de la prosa. La compartimentación del verso es ya suficientemente significativa, no son necesarias muchas más pausas, y los tres mosqueteros en peligro de extinción cumplen en realidad ese cometido: son un alto en el discurso. Por eso el poema en prosa, la variedad que yo he practicado de poesía, incorpora con abundancia los dos puntos y su elipsis semántica, es decir, el incremento significativo pese a la reducción de exponentes; por eso también el guión es un recurso muy hallado en los poemas en prosa, una especie de remanso rítmico y de sentido; por eso, en fin, ante una ramificación generosa de la línea, el punto y coma ayuda a respirar. Todos estos elementos, me parece, confirman la naturaleza cada vez menos oral de la poesía, sobre todo de la poesía en prosa, el hecho de que con mayor frecuencia el poema sea, como quería Leonardo da Vinci que fuera la pintura, una cosa mental. Yo ahora prefiero los paréntesis al guión largo, las comas al punto y coma, el punto y seguido a los dos puntos. Intento ser menos pedante, vaya, pero seguro que en más de una de estas entradas se me puede sacar los colores con la presencia todavía de alguna de esas especies en peligro de extinción. Según parece, en el futuro habrá que ir al zoo para verlas, quiero decir, al BOE .&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-4421270711269278002?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/4421270711269278002/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=4421270711269278002&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4421270711269278002'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4421270711269278002'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/05/especies-tipogrficas-en-peligro-de.html' title='Especies (tipográficas) en peligro de extinción'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-3019010071971422254</id><published>2008-05-07T20:50:00.004+02:00</published><updated>2008-05-07T21:02:47.464+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><title type='text'>Una biografía no autorizada de la realidad</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/futuro/ratas/alcantarilla/parece/irles/bien/humanos/elpepusocfut/20080507elpepifut_3/Tes"&gt;Entrevistan en el periódico a Richard Fortey&lt;/a&gt;, paleontólogo británico autor, entre otros, del libro La vida. Una biografía no autorizada. Lo leí hace años y me encantó el recorrido por esa historia inquebrantable de lo vivo. Entresacado de la entrevista leo un pequeño titular que me lleva a otras entradas en este blog, a esa crítica al progreso como único y sacrosanto motor de la vida humana sobre la tierra. Fortey lo pone en términos de jugador: “Sólo los humanos hemos sobrepasado los límites que controlan la distribución de las especies, como la geografía. Hemos roto todas las reglas. Por la tecnología, por supuesto”. Entrevistado y entrevistadora pasan a continuación a analizar el papel que en todo ello ha desempeñado la evolución, el destilado que es la inteligencia más concretamente, y parecen atribuir a una suerte de carrera armamentística por dotarse de un cerebro mayor (el símil bélico es del propio Fortey) la amenaza actual contra numerosas especies. Como si la mayor capacidad craneal se hubiera traducido a la larga en nuestra capacidad de ocupación y superpoblación del planeta, llevándonos por delante todo lo que se ha puesto en nuestro camino. Yo creo, sin embargo que puede darse, y de hecho se ha dado y se sigue dando, una relación equilibrada del hombre con el medio ambiente, y que esa carrera tecnológica es más bien un delirio de la especie (como una malformación si se quiere, algo parecido al gigantismo) que un desarrollo inevitable de su fenotipo. Las reglas no las hemos roto porque seamos demasiado inteligentes, sino porque esa inteligencia se ha especializado en algunos de nosotros en una relación de saqueo y usufructo sin límites del planeta y todos sus seres, también los humanos. Pero es un poco más adelante en la entrevista donde doy con algo que me lleva a Viaje al ojo de un caballo, a la interpretación de la realidad que allí propongo como un proceso dinámico de desarrollo y posterior ocupación de espacios. Habla Fortey de lo que ocurre cuando hay una extinción en masa, algo así como una pausa en el reloj evolutivo que puede durar cientos de miles de años. Hasta que todo se acelera: “Se necesita una estructura, como los atolones de coral o la selva, que proporcione un marco con múltiples nichos ecológicos; entonces la evolución se mueve muy rápido, generando ecosistemas muy complejos en que los nichos se llenan enseguida”. La vida va ocupando las retículas que la realidad, de suyo, genera; que la realidad, de suyo, es, una idea hermosa desarrollada en Estructura dinámica de la realidad, ese libro importante de Xavier Zubiri. ¿Qué pasará, pues, cuando, como vaticina otro científico británico traído a este blog, James Lovelock, en cien años se haya extinguido el ochenta por ciento de las especies? ¿Qué pasaría si todo acabara como acaba The Road, de Cormac McCarthy? Pues que al final un ser inteligente acabaría poniéndose en pie otra vez, expandiendo las posibilidades de desarrollo de la realidad. Pero hay una insinuación turbadora en la entrevista a Fortey: “¿Por qué sólo nosotros nos volvimos superinteligentes? Si desapareciéramos, ¿evolucionaría una de las demás líneas? Nunca lo sabremos”. Eso se pregunta él. Y yo me pregunto: ¿Sería ese ser dotado de gran inteligencia un descendiente de los córvidos, o de las ratas, las otras dos líneas que menciona a modo de ejemplo? Aquí, amigo Sancho, topamos ya con cuestiones muy serias, como el antropocentrismo, o la religión. Indudablemente, es normal que pensemos que ese ser inteligente que acabaría surgiendo sería un tipo de homínido. Nosotros hemos sido los agraciados por el azar y la sazón, lo lógico es que nos imaginemos que, dada la primera célula, la culminación de la vida siempre caminará sobre dos piernas, llevará pantalones vaqueros, mechas en el pelo, lucirá aros metálicos en las orejas y en el ombligo, escuchará música en un mp3. Por si acaso, no obstante, no sería mala idea hacer todo lo posible por conservar a la rata y al cuervo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-3019010071971422254?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/3019010071971422254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=3019010071971422254&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3019010071971422254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3019010071971422254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/05/una-biografa-no-autorizada-de-la.html' title='Una biografía no autorizada de la realidad'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-2650838967931819069</id><published>2008-05-04T22:39:00.003+02:00</published><updated>2008-05-05T10:00:21.264+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>The Road</title><content type='html'>Acabo de terminar de leer The Road, de Cormac McCarthy, y todavía tengo lágrimas en los ojos. La novela es arrolladora, tanto en su inmersión desde las primeras páginas en un planeta devastado (no recuerdo haberlo pasado nunca así de mal leyendo un libro), como en ese final acuático y, pese al submundo, tan luminoso. Sólo decae un poco para mi gusto cerca de su conclusión, en el pormenorizado registro del barco. El canto por el homo faber pasa ahí en apenas unos párrafos de la plenitud al delirio. En esos momentos en los que McCarthy se transforma en macgiver con tanta descripción de enseres, piezas y mecanismos, todo me empezaba a recordar una de las primeras novelas en lengua inglesa: Robinson Crusoe, también prolija en el desmenuzamiento de la capacidad técnica del protagonista. Justo en ese instante aparecen en The Road las huellas de las botas en la playa, y el flashback al náufrago parece confirmarse. Pero la comparación no se sostiene mucho más allá. Robinson Crusoe es un canto a la voluntad de supervivencia del individuo en un mundo que está dejando de ser providencial, casi un ensayo en las posibilidades de persistencia de una mentalidad, la Protestante, que empieza a ser dueña exclusiva y consciente del planeta. Exagerando un poco quizá se podría decir que el mundo que nace a los pies de Robinson Crusoe tiene que tener como final lógico e inevitable el paisaje apocalíptico por el que cruzan padre e hijo en la novela de McCarthy. En The Road el contrapunto del hijo hace que la historia sea algo más que una gesta de supervivencia. Lo que cuenta es una historia &lt;em&gt;motivada&lt;/em&gt;, si se puede decir así, no una hazaña más o menos gratuita. The Road trata de algo muy sencillo pero muy contundente: del bien y del mal, y lo hace sin concesiones al todo vale posmoderno. Como si en el posmundo ya fuera imposible andar jugando a cualquier forma de relativismo. Esa misión sagrada que tiene el padre de portar la luz, de hacerle al hijo consciente del bien indestructible que lleva dentro, de alumbrar la conciencia en las penumbras de su joven cerebro, más densas si cabe que las tinieblas que envuelven el planeta, esa empresa vital de ser el portador de la llama, la pantalla que la protege, nos llega como un destino ulterior y a la vez primigenio de la especie. Por ello es tan hermoso el párrafo final, todo un poema en prosa, como hay muchos y bellos en The Road, que no pierde en ningún momento su naturaleza narrativa por ello: esas formas caprichosas en el lomo de las truchas, manchas vermiculares que pudieron ser el mundo. Que ya no lo serán. Vermicular viene de vermes, gusanos, y este final me trae a la memoria el principio de otro libro pionero en las letras anglosajonas: La Naturaleza, de Emerson, ese gusano "luchando por alzarse hasta lo humano". La realidad siempre pujando en múltiples formas, dando de sí una morfología plural que la sostenga. Y por último, leyendo The Road me vino también a la memoria otra historia de buenos y malos, El Señor de los Anillos, narrada de muy distinta forma, pero con un latido idéntico. Eso es lo que me llenó de lágrimas los ojos: ver cómo todos los seres reales, hombre, elfos, dan lo que tienen y hasta lo que son para que perviva el hombrecillo portador de la luz, del bien, del conocimiento. Ver cómo ese padre abraza siempre al hijo cuando amenaza algún peligro. También el peligro mayor de todos: que dude de sí mismo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-2650838967931819069?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/2650838967931819069/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=2650838967931819069&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2650838967931819069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2650838967931819069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/05/road.html' title='The Road'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-8092689608860200694</id><published>2008-04-30T16:37:00.010+02:00</published><updated>2008-05-05T17:13:15.034+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo red'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>¿Para qué sirve un blog?</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5195499017138772274" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SBoe1ENymTI/AAAAAAAAAMM/w9oujl7CP_A/s200/DSC01643.JPG" border="0" /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5195500941284120914" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SBoglENymVI/AAAAAAAAAMc/UamB2jtti34/s200/DSC01651.JPG" border="0" /&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SB4cfkNymXI/AAAAAAAAAMs/7WmujCr8kuo/s1600-h/DSC01659.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5196622348655171954" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SB4cfkNymXI/AAAAAAAAAMs/7WmujCr8kuo/s200/DSC01659.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Un blog sirve o debe servir para colgar los instantes que uno pasa consigo mismo. Hoy me fui a la ribera del Tajo, el Mar de Ontígola, un sitio que sólo por ese nombre ya merece una visita. Buscaba mariposas pero hallé pájaros, muchos patos y garcetas, esa ave con el cuello flexionado como un enigma, y la maravilla del aguilucho lagunero, que por su tamaño y por su vuelo parece más un gavilán. Los he visto planear y hacer picados sobre el carrizal que rodea la laguna, donde anidan los ánades reales y demás seres reales de este microclima único. La laguna la construyó Juan de Herrera, el arquitecto de Felipe II, siguiendo indicaciones del rey para un antiguo embalse del siglo XV. Pasa por ser la primera presa del mundo y da cosa ver los sillares de la época aún en pie y funcionamiento. Luego busqué un tarayal, ese árbol que me recuerda el brezo gigante de la laurisilva. En los márgenes del Tajo hay muchos y vi un par de conejos. Crucé el Tajo y comí junto a un pequeño embalse, el de Cazalegas. Finalmente, buscando quizá la querencia de la sierra, crucé hacia el valle del Tíetar por unos pueblos mágicos, Hinojosa de los Montes, El Real de San Vicente, Navamorcuende. Allí los robles son gigantes. ¿Incidentes? Bueno, mientras miraba con los prismáticos el mar de Ontígola, llegó un perro cruce de rotweiler y pastor y se me vino encima. El dueño detrás, diciendo lo que dicen siempre, si sólo quiere jugar, etc., pero el perro seguía enseñándome los dientes y viniéndose, y yo encarándolo y repitiendo quieto, quieto. Me pasó algo parecido el verano pasado en Villa Adriana. Si les das la espalda a estos perros que, por lo que sea, se le vienen a uno encima, estás perdido y te buscan las pantorrillas. Bueno también se me ha quemado el lado izquierdo de la cara y el cuello, porque junto a ese puente que aparece en la foto estuve tumbado unos minutos oyendo pasar el agua y viendo, regalo ocasional, volor algún vencejo. Este fue mi día del trabajo, un día dedicado a esa labor humilde, irrepetible, de lo vivo.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-8092689608860200694?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/8092689608860200694/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=8092689608860200694&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/8092689608860200694'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/8092689608860200694'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/04/para-qu-sirve-un-blog.html' title='¿Para qué sirve un blog?'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/SBoe1ENymTI/AAAAAAAAAMM/w9oujl7CP_A/s72-c/DSC01643.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-573854060175792246</id><published>2008-04-27T21:41:00.003+02:00</published><updated>2008-04-27T22:09:46.738+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='los pueblos de la tierra'/><title type='text'>Grecia y Jerusalén</title><content type='html'>Una semana sin escribir y hoy de repente tres entradas. Esto es así. Es que estoy escuchando Juego de espejos, el programa de Luis Suñén en Radio 2, y unas palabras del entrevistado, el filósofo Reyes Mate, me mueven a escribir. Contrapone Grecia a Jerusalén, y aunque es una entrevista y no un ensayo, es decir, son necesarias y comprensibles ciertas generalaciones, hay algo con lo que no estoy de acuerdo. Reyes Mate se ha especializado en la filosofía de Occidente tras el Holocausto, y su emepeño y afán merecen elogio. Pero en esta entrevista afirma que la filosofía del progreso (y desde este blog he cuestionado en más de una ocasión el sacrosanto progreso) es una especie de culminación de la filosofía griega a través de la Ilustración, como si hubiera una línea continua e ininterrumpida entre Platón y Voltaire. Es muy recomendabe la lectura de Unidad de la experiencia filosófica, de Etienne Gilson, libro en el que se pone de manifiesto cómo esa línea continua no es tal. La Ilustración culmina un camino que no empieza en Grecia, un atajo que de hecho niega Grecia y tira por tierra muchos de sus preceptos. Por otra parte, la defensa de la memoria y la cultura de la víctima (eso que Reyes Mate atribuye a lo judaico), sí es susceptible de una lectura atenta con el trasfondo de a la virilidad, la solidez y la pujanza del ser que descubre para nosotros por primera vez la filosofía griega. El Angelus Novus, al que ya he aludido en este blog, es definido por Walter Benjamin, al que también ha aludido Reyes Mate en esta entrevista, como un sujeto que sólo ve los escombros que deja a su paso la Historia, es decir el Progreso. Pero ese enfangamiento de la memoria en el pasado, con la confianza ciega en un futuro mesiánico y porvenir, esa cultura de la víctima (y nadie niega el horror del Holocausto) ha hecho mucho daño al ser, uno de los logros mayores de la filosofía griega. Un ser, por cierto, también atacado por la Ilustración y su hijo bastardo, el delirio jacobino. Puede parecer una contradicción, pero yo creo que Nietzsche, a quien precisamente alude en este mismo instante Reyes Mate en la radio, su Anticristo más concretamente, es un antídoto necesario contra tanta victimización. Compatible con Grecia, compatible con la condena absoluta del Holocausto. Compatible con el ser, atacado a lo largo de la Historia desde tantos frentes. No sólo desde la Ilustración.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-573854060175792246?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/573854060175792246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=573854060175792246&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/573854060175792246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/573854060175792246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/04/grecia-y-jerusaln.html' title='Grecia y Jerusalén'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-602641029284078820</id><published>2008-04-27T17:44:00.003+02:00</published><updated>2008-04-27T18:35:06.196+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>Hombre blanco, corazón blanco</title><content type='html'>Últimamente he estado leyendo o releyendo a Cortázar. Hace años me compré en la Feria del Libro los cuentos completos de Roberto Arlt, su supuesto antecesor. Por fin he podido meterme en ambos volúmenes, los completos de uno y otro. Cuando acabe con Arlt, me espera Güiraldes, editado en España por Artemisa, a cargo de Mateo de Paz. Se ve, en efecto, esa prelación de Cortázar en Arlt, sobre todo en el primer libro compilado, El jorobadito. Pero el antecedente no es tanto, o eso me parece a mí, el submundo tanguero y malditista, eso lo tomará más bien el sarasate Borges, como una voluntad de abocar la experiencia humana al límite. Al extremo, no sólo de la experiencia, sino de la percepción. Algo que Cortázar traspasará ya olímpicamente hasta llegar a la vigencia de lo onírico. En Arlt el límite de esa experiencia todavía se percibe como con un crujido, un crepitar de cosa aún nuestra. Queda ahí ese testigo abocetado del ideario bonaerense (sin exagerar, pues pervive una ternura y un cociente humano que desdice un tanto el entusiasmo  por ese malditismo que suscribe, en este prólogo de la edición de Losada, Gustavo Martín Garzo). Pero luego llega el segundo volumen de cuentos publicado en vida del autor, El domador de gorilas (muy bien acotado, eso sí, por Martín Garzo), y descubrimos un Arlt inusitado, entregado a la narración tradicional, casi como un juglar norteafricano, dejando que el montante de la narración prime sobre todo ejercicio experimental. Es sorprendente esa inmersión. Queda, además, en esta edición de cuentos completos, casi la mitad del volumen dedicada a textos no recogidos en libro. Hay uno que me encanta, dada mi predilección por los viajes en barco, Un viaje terrible, divertido, imaginativo, todo un logro. Me detengo, no obstante, y de ahí el título de esta entrada, también su etiqueta, en el cuento La palabra que entiende el elefante. Quizá exagere, pero me parecía desde que empecé a leer el segundo libro, El domador de gorilas, que Arlt tenía que haber escrito un cuento como éste. Y no me había equivocado. La palabra que entiende el elefante, de título ya prometedor, narra el encuentro, necesariamente traumático, del hombre y del animal en ese espacio fronterizo de domesicación de lo salvaje. Miles de narraciones han surgido ahí, desde El libro de la selva, de Kipling, a los cuentos de lobos de la península Ibérica. En este caso el animal que traspasa los límites de lo cultivado, dejando atrás la naturaleza intonsa, es un elefante. Y el cazador es un hombre blanco que recuerda a Clint Eastwood en aquella película ligeramente inspirada en John Huston, y cuyo título me he permitido alterar en esta entrada. En el caso de la película, la negrura de las entrañas del cazador se lleva por delante la vida de un hombre negro, y levanta acta de esa desmesura y voluntad de cruzar todos los límites tan característica del anglosajón. Tan deletérea también. El cuento de Arlt, sin embargo, pese a enseñar idéntica lección, deja indemne al hombre y sólo se lleva por delante al elefante. Hay como un papel de intercesión que, en ambos casos, desempeña el aborigen. El explorador negro en la película, que acaba de despedirse de su familia en el poblado limítrofe con el bungalow en el que Eastwood y su troupe se entregan al exceso etílico, se arroja a los pies del elefante para salvar a los miembros de la expedición, un detalle de profesionalidad (no de martirio) que da fe de la blancura de su corazón. Y el sabio hindú, en el cuento de Arlt, es capaz de detener al enfurecido paquidermo con un mantra ancestral. En ambos casos, el hombre blanco aprende del de tez más oscura. Eastwood, o John Huston, se retira de la escena de la tragedia con un hiato significativo en la mirada. El cazador de Arlt mira su rifle y lo tira al suelo, convencido de su inutilidad. La moraleja de este cuento es hermosa: "Y esa fue la última vez que el capitán Braun salió a cazar". ¿Pero cuál es la palabra que entiende el elefante? Yo propongo que son en realidad dos palabras, conveniente y rítmicamente repetidas: "the horror, the horror", el mantra que hay en el centro de Heart of Darkness, la novelita de Joseph Conrad, otro explorador de lo limítrofe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-602641029284078820?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/602641029284078820/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=602641029284078820&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/602641029284078820'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/602641029284078820'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/04/hombre-blanco-corazn-blanco.html' title='Hombre blanco, corazón blanco'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-8249446641926284881</id><published>2008-04-27T10:50:00.004+02:00</published><updated>2008-04-27T12:52:12.420+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>Apus apus</title><content type='html'>Ya han llegado. Cubren los cielos de Madrid de forma irrevocable y completa. Desde la terraza en la que escribo esto los veo volar, a veces bajan hasta la altura de los últimos pisos, recorren entre las azoteas los cauces paralelos de las calles, su chillido es para mí tan hermoso como un canto. Aquí al lado hay una plaza de toros cubierta, el edificio es horrendo pero la cúpula tiene cierto aire digno y futurista. Los vencejos la dejan obsoleta con sus tirabuzones, dan forma esférica al día para mí. Apus apus, literalmente: el que carece de pie, el que no se posa, el que lo hace todo en el aire. Me parece mentira que pudiera vivir treinta años sin percatarme de su presencia, hasta aquel encuentro que intenté plasmar en el relato Planeador. A veces me pregunto qué habría pasado si yo me hubiera incorporado sobre la piedra unos segundos antes de que bajara a ras de ladera el primer vencejo. Con las alas abiertas tienen el tamaño de un plato. Seguro que a aquella velocidad me habría hecho daño. ¿Y yo a él? En el castillo de Pedraza una vez vi una golondrina muerta junto al vano, cubierto de cristal, de una de las ventanas ojivales. La habían cubierto así para que el visitante se pudiera asomar al precipicio sobre el que se levanta el castillo, pero las golondrinas en sus vuelos y picados no percibían esa superficie transparente y chocaban contra ella de manera fatal. Hay un poema muy hermoso de Rosemarie Waldrop sobre una experiencia parecida. En un cuento de Cortázar, una golondrina cae muerta a los pies de alguien y su vida cambia. No todo son malas noticias, sin embargo: hace años un gorrión se quedó encerrado en el garaje de la casa del pueblo. Intenté ayudarle a salir abriendo las puertas pero se golpeó contra la parte de plástico transparente y cayó grogui al suelo. Pensé que estaba muerto. Lo cogí con mucho cuidado. Palpitaba y abría la boca en un débil remedo de respiración. Yo no sabía qué hacer. ¿Cómo se le hace el boca a boca a un pájaro? Recuerdo que lo dejé encima del alféizar, al sol, por ver si así se recuperaba. Me metí dentro de la casa para observarlo sin molestarle. Poco a poco iba boqueando. Seguí con mi faena y cuando volví a mirar ya estaba erguido sobre sus patitas. Tenía los ojos entrecerrados y abría lastimeramente el pico. Salí fuera, y despacio me acerqué. Cuando alargué la mano para intentar cogerlo, de repente abrió los ojos y salió volando. Lo recuerdo como un momento de dicha, como una contribución muy modesta para que algo real y vivo siguiera viviendo. Ese salto del pajarillo alejándose de mi mano abierta fue lo más hermoso, como si subrayara que él sólo era del aire. Maravilla de lo real, lo que nos bendice con su presencia, lo que debemos defender a toda costa sin reclamo alguno sobre ello. Lo que es hermoso y no nos pertenece.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-8249446641926284881?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/8249446641926284881/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=8249446641926284881&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/8249446641926284881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/8249446641926284881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/04/apus-apus.html' title='Apus apus'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-6494768473034976628</id><published>2008-04-21T13:45:00.003+02:00</published><updated>2008-04-21T13:59:07.347+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseñas y noticias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>La noche de los libros y el Lago Ness</title><content type='html'>Este miércoles me han invitado a participar en &lt;a href="http://www.lanochedeloslibros.com/index_2007.php"&gt;La noche de los libros&lt;/a&gt;, una iniciativa que, entre otras cosas, lleva autores a firmar a librerías hasta bien entrada la noche. A mí me ha correspondido firmar mis libros en la librería Azorín, de Leganés, una ciudad-dormitorio al sur de Madrid, así que allí estaré este 23 de abril de 19 a 20 horas. Me hace ilusión que me haya tocado esa librería porque también fue en Leganés donde empecé como profesor, hace ya bastantes años. Recuerdo una mañana todavía calurosa de setiembre, una ciudad que nunca había visitado, jardines, chopos inmensos, una escuela de ladrillos rojos. Durante siete años vi pasar por mis cursos a muchos alumnos. Ignoro si alguno se pasará ahora, sabiéndolo o por casualidad, por la librería el miércoles. Pero si lo hace seguro que se lleva una buena sorpresa al verme allí con libros de poesía, traducciones… Yo en clase nunca he hecho proselitismo, llevaba muy poca literatura a las aulas, prácticamente nada de poesía. Sí llevaba artículos sobre política, medio ambiente, sociedad. Y es curioso, pero al pensar en esta entrada me he dado cuenta de que ese ex–alumno hipotético mío se sorprendería al saberme autor de libros, pero no se sorprendería en absoluto al leer este blog. Ahora no doy clase y me parece que esa vocación de llevar al aula textos que hicieran pensar a mis alumnos, aparte de enseñarles inglés, esa voluntad de llamar la atención sobre lo bello, frágil y a la vez contundente, variado y universal que es el mundo se ha vertido ahora en las entradas de este blog. Recuerdo, por ejemplo, que en Leganés me pilló toda la crisis de las vacas locas, y cómo tratamos el asunto en clase con artículos, grabaciones, etc. Hay un texto especialmente que no he olvidado. Era de Paul Evans, a quien sigo leyendo con ganas en su columna semanal de The Guardian Weekly. Ahora lleva años escribiendo en un formato más breve y compacto, casi siempre sobre sus impagables paseos por Shropshire, allí donde Inglaterra se confunde con Gales. En aquellos mediados de los noventa sus artículos eran más amplios y abarcaban más temas, aunque siempre desde esa óptica del mundo natural. El artículo en cuestión hablaba de una leyenda celta según la cual una vaca a la que ordeñaban con una criba se volvió loca. El animal veía cómo sus ubres nunca bastaban para llenar el recipiente y, llena de celo lácteo, tierna y maternal, acababa desquiciada al sentir que su esfuerzo era en vano. Al final del cuento, aquella vaca sometida a la codicia del hombre corría desnortada por los bosques. De ahí Paul Evans sacaba la moraleja aplicable a la nueva locura de las vacas, sus frenéticas carreras en los prados, enfermas por culpa de la codicia del hombre, un hombre que quizá no haya cambiado mucho desde aquel ordeñador espabilado celta. También es curioso que me venga esto ahora a la cabeza, cuando se acaban de producir nuevas muertes por el mal de las vacas locas en España. Yo mismo no puedo donar sangre por haber vivido entre no recuerdo qué fechas en el Reino Unido. Paul Evans no lo decía así, pero yo ahí veo algo de la codicia que gobierna tantas empresas promovidas por los anglosajones, esa mentalidad, sancionada por Calvino, que ve el mundo como un saco sin fondo, igual que la criba de la vaca. Mucho del saqueo de los espacios naturales deriva de esa mentalidad apropiaticia y mercantilista. En fin, de estas y otras cosas hablábamos en clase en Leganés, el Lago Ness como lo llamábamos entonces, sin monstruo, claro, pues a Panero ya se lo habían llevado, como quien saca a pasear al loco oficial de la poesía española, de gira por otros manicomios. Me hace ilusión volver a Leganés después de tantos años. Porque, aunque el tiempo no pasa en vano y yo veo que me voy haciendo mayor, también veo que desde este blog sigo intentando mantener viva aquella llama que ardía en muchas de mis clases: sigo intentando transmitir la fragilidad, contundencia, belleza, universalidad del mundo y todos los seres reales que lo habitan. Por encima de todos los idiomas y los géneros literarios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-6494768473034976628?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/6494768473034976628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=6494768473034976628&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6494768473034976628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6494768473034976628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/04/la-noche-de-los-libros-y-el-lago-ness.html' title='La noche de los libros y el Lago Ness'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-6106083094886153082</id><published>2008-04-17T14:28:00.004+02:00</published><updated>2008-04-17T14:56:50.560+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>Los ojos de los caballos</title><content type='html'>El lunes estuve en la exposición de Goya que acaba de inaugurar el Museo del Prado. Desde entonces he querido escribir esta entrada. Me impactó la mirada de los caballos en el recién restaurado &lt;a href="http://www.museodelprado.es/es/pagina-principal/coleccion/galeria-on-line/galeria-on-line/obra/el-2-de-mayo-de-1808-en-madrid-la-lucha-con-los-mamelucos/"&gt;cuadro de la carga de los mamelucos&lt;/a&gt;. Parece ser que es un lugar común en la historia del arte llamar la atención sobre ese dato: en el lienzo, entre el fervor de la escabechina y su indiscriminado frenesí, ninguno de los personajes mira al espectador. Ningún hombre desvía la mirada de su sangriento objetivo. Sólo los caballos vuelven esos ojos tan humanos a quien contempla el cuadro. Parecen representar así lo único dotado de sentimiento y de razón entre la crueldad de la guerra. O quizá miran como diciendo, “Salvadnos”. Salvadnos de esta sinrazón de la violencia enfangada en más violencia. En otra entrada del blog, dedicada a los caballos de Durero, hago referencia a este cuadro de Goya en el que los combatientes se ensañan con los caballos y clavan en sus flancos cuchillos infrahumanos. Después de verlo de nuevo, después de ver el ángulo en el que una de las espadas se clava en el pecho del caballo en primer plano, que se desmorona como su jinete y es el único que no nos mira, después de ver esa precisión casi científica con la que Goya plasma la cuchillada, todo un arte cisoria de la barbarie, me vienen a la memoria otros caballos de Goya también sometidos a desgarro: los utilizados en la lidia del toro. Es curioso que a los caballos de los picadores a veces se les tape los ojos mientras se los expone a cuerpo descubierto a la embestida del astado. Curioso también que a los otros caballos, los de la carga de los mamelucos, se les represente mullidos entre el fragor de cuerpos despedazándose pero con los ojos abiertos, humanamente abiertos. Quizá debieran verse estos caballos siempre en común perspectiva: los que ven en la batalla y los que no ven en la corrida. Los que viven para ver y ser testimonio, y los que mueren para no ver el ensañamiento del hombre con el animal. Quizá así quiso verlos Goya. Hay un artículo largo y hermoso del pintor Antonio Saura sobre otro famoso animal de Goya: su cabeza de perro. A mí me parece que esa mitad del mundo que Goya plasma en el perro desenfocado se completa con esta visión de los caballos. En conjunto nos da el animal entero, enteramente humano. Quizá Goya sea también grande y contemporáneo nuestro por eso: porque necesita el animal para dar noticia completa del hombre. Cuando el hombre se desenfoca, como aquel personaje de Woody Allen, quizá sea necesario el animal para devolverle lo que ha perdido en lo borroso de sus contornos. Y la contemporaneidad de Goya está también en esos cuerpos desmembrados y empalados de los aguafuertes que pueden verse en la exposición. Sólo la barbarie nazi alcanza ese grado de obscenidad: “Los desastres de la guerra” pueden compararse sólo con las fotografías de Auschwitz, o de después de Auschwitz. ¿Cómo escribir después de Auschwitz?, se preguntaba Adorno. Y Valente le contestó: Y después de Auschwitz, ¿cómo no escribir? ¿Cómo mirar después de Goya? ¿Y después de Goya, cómo no mirar, seguir mirando? &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/internacional/Hamas/asesta/duro/golpe/Israel/elpepiint/20080417elpepiint_9/Tes"&gt;Hay una fotografía en el periódico de hoy &lt;/a&gt;que también participa de esa triste contemporaneidad. En ella también unos ojos nos miran. Pero no son los faros del jeep ni la rueda de la bicicleta lo que ha reemplazado a los ojos de los caballos . Lo humano está esta vez en una mirada de hombre, uno de los heridos que se incorpora para mirar y ver le paisaje de despojos tras la explosión. Uno de esos despojos es un reportero, un poco el equivalente de Goya en nuestros días. La diferencia es que Goya vivió para contarlo. O quizá muriera un poco en ese cuadro de los mamelucos, viviera sólo en los ojos de los caballos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-6106083094886153082?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/6106083094886153082/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=6106083094886153082&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6106083094886153082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6106083094886153082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/04/los-ojos-de-los-caballos.html' title='Los ojos de los caballos'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7375730428573339794</id><published>2008-04-10T09:33:00.003+02:00</published><updated>2008-04-10T09:52:14.899+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política y actualidad'/><title type='text'>La decadencia meridional</title><content type='html'>"¡Italia es un desaparecido! En 50 años no ha existido arquitectura, la precariedad de la inteligencia se ha hecho norma, las mammas siguen siendo grandes castradoras, los profesores ganan menos que los obreros, nadie respeta la escuela, y hay que defender a los profesores de los idiotas de los padres. No es posible refundar el país, porque la decadencia no es económica, es moral y se emite a todas horas por televisión. Hemos sido vencidos por la vulgaridad. Moriremos elegantes, vestidos a la última moda, vulgares, vacíos e idiotizados por dentro".&lt;br /&gt;Es tan bueno que dan ganas de dejarlo ahí. Ni siquiera tengo etiqueta para esta entrada. ¿Paisaje? ¿Literatura? ¿Medio ambiente? Es la intervención final del fotógrafo italiano &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/internacional/Moriremos/vestidos/ultima/moda/idiotas/elpepiint/20080410elpepiint_1/Tes"&gt;Oliviero Toscani en una entrevista con El País de hoy&lt;/a&gt;, y alude al estado en el que ve, con esos ojos incisivos y provocadores de fotógrafo, la realidad de su país. Unos párrafos antes ha hablado sin embargo de otro país mediterráneo, España, y lo ha definido como un lugar iluminado, una especie de esperanza blanca. Habría mucho que discutir al respecto. Mucho en común con ese diagnóstico transalpino que también se me antoja válido para nuestro país. Al menos en lo de las mammas y los papas. Pero vamos a dejarlo ahí. Retomemos, no obstante, sólo un hilo de la mucha tela que este antiguo fotógrafo de Benetton propone para cortar: "No es posible refundar el país, porque la decadencia no es económica, es moral y se emite a todas horas por televisión". No puedo hablar de la televisión española porque no uso, no tengo tele y hace años que no la veo, pero dudo mucho de que esa valoración de Toscani no sea aplicable también a la televisión española, incluso a la pública, me temo. Y aunque el mal que aqueja a España &lt;em&gt;sí&lt;/em&gt; es económico (el mismo periódico recoge en portada las previsiones del FMI para el futuro de nuestro país: inflación y paro en menos de dos años), ¿tenemos en España algo parecido a una capacidad de regeneración moral? El piropo a Rodríguez Zapatero en palabras de Toscani suena también como una advertencia, un no nos falles como aquél anónimo y espontáneo del 14-M a las puertas de Ferraz, con Ifema lleno de muertos. Que la luz no nos falte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7375730428573339794?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7375730428573339794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7375730428573339794&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7375730428573339794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7375730428573339794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/04/italia-es-un-desaparecido-en-50-aos-no.html' title='La decadencia meridional'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-5512605537633296076</id><published>2008-04-09T12:41:00.001+02:00</published><updated>2008-04-09T12:58:03.507+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><title type='text'>El padre de "Gaia". La madre tierra</title><content type='html'>Leo una &lt;a href="http://www.guardian.co.uk/theguardian/2008/mar/01/scienceofclimatechange.climatechange"&gt;entrevista con James Lovelock&lt;/a&gt;, el padre de “Gaia”, esa concepción de la Tierra como un organismo vivo. De Lovelock y su teoría hablo en Viaje al ojo de un caballo, como trasfondo idóneo de la defensa de la realidad y de la naturaleza que me ocupa allí. Lovelock tiene 88 años y sigue investigando en un molino abandonado en Cornualles, reconvertido en laboratorio científico desde los años sesenta, cuando promulgó su controvertida teoría. El título de su último libro, sin embargo, La venganza de Gaia, me parece menos convincente. Fue un acierto acuñar esa idea, la de que la Tierra se autorregula como un ser vivo y tiene entidad y unidad como tal. Ahora bien, hablar ahora de venganza tira un poco por los suelos el acierto que supuso darle vida al planeta. Yo no creo que se trate de venganza, más bien de regulación. Leer esto último como una especie de revancha es un incremento moral, si se puede decir así, una interpretación excesivamente antropocéntrica de los cambios que ha sufrido la Tierra en los últimos doscientos años (claro, que es el hombre el que ha operado esos cambios). Quizá sea simplemente una concesión al mercado, una forma de vender de forma más eficaz su libro. Pero no le hace falta a Lovelock, quien por otra parte siembra esta entrevista de esas piedrecitas que dejan en el camino los hombres sabios. Esa sabiduría le hace ser optimista. ¿Y cómo, cabe preguntarse, ser optimista ante las cifras que arroja? Meteorología extrema en 2020, desertización del continente europeo en 2040, parte del sur de Gran Bretaña bajo el agua… ¿qué tipo de optimismo suicida es conjugable con estos datos? Pues uno que cree en la capacidad, no sólo de la Tierra, sino del hombre, habitante de ella, para regenerarse. Aunque no para reciclarse, pues Lovelock ve mucho de gesto vacuo en toda la nueva moda del pensamiento ecologista, esa hipersensibilización que han conocido los últimos tiempos hacia el medio ambiente. Según Lovelock es todo inútil ya, la cuenta atrás ha comenzado y nada puede parar la devastación del planeta. Quizá si le hubieran hecho caso en los años sesenta… Pero yo creo que tampoco. El devenir de la Tierra venía grabado casi como un código genético en la especie, como una trama adelantada de la novela de la vida que es la Historia, esa aceleración de los fenómenos, ese vértigo del progreso que nos ha hecho más limpios, longevos, saludables pero que ha destruido el planeta. En algún momento se rompió el equilibrio y para que hoy todos tengamos lo último en tecnología en nuestro hogar, una enorme capacidad de destrucción ha sembrado de desiertos y de vertederos este mundo nuestro. Quizá sea ahí donde más en desacuerdo esté con Lovelock, quien sigue viendo en la tecnología la salvación. No hay vuelta atrás, eso sí es cierto. Su defensa de la energía nuclear, por ejemplo, no es más que eso, un optimismo casi temerario típico del talante anglosajón, quienes son un poco los pirómanos de todo esto: Grecia, el Mediterráneo, nunca habría llegado a tanto. Quizá a quien de verdad habría que pedir cuentas sea a Calvino, más atrás incluso, a esa primera necesidad de echar una carrera contra el tiempo, lo que acaba siendo también una carrera contra la Naturaleza. Contra el hombre mismo y contra Gaia, en realidad, que no conoce venganza, pero sí la aniquilación necesaria para esa regulación inevitable de su organismo: el ochenta por ciento de la humanidad habrá desaparecido antes de 2100. Quedan la esperanza final de Lovelock, ese hombre que acabará poniéndose algún día de nuevo en pie sobre la Tierra. Algo así digo en algún punto de Viaje al ojo de un caballo, imaginando un nuevo grado cero de la naturaleza en la estepa de Mongolia. El optimismo de Lovelock le lleva más allá: ese nuevo ser sabrá vivir en armonía con la madre Tierra. Todos estos mecanismos de regulación serían, según él, una forma de separar el grano de la paja, el ser de la nada, diría yo, preservar el ser humano que se crece con la adversidad y da lo mejor de sí prevaleciendo. Y pienso finalmente que mejor que el premio Nóbel de la Paz a Al Gore, mucho mejor y más justo, habría sido el de Literatura para Lovelock: ¿a alguien se le ocurre una creación más hermosa y verdadera que Gaia, esta paciente madre nuestra?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-5512605537633296076?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/5512605537633296076/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=5512605537633296076&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5512605537633296076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5512605537633296076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/04/el-padre-de-gaia-la-madre-tierra.html' title='El padre de &quot;Gaia&quot;. La madre tierra'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-2199285819231095013</id><published>2008-04-05T15:57:00.003+02:00</published><updated>2008-04-05T16:05:01.139+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte'/><title type='text'>Antonio López García</title><content type='html'>“Cuando hay una sustancia lo suficientemente densa la obra está acabada”. Palabra de pintor. Pero no de un pintor como Rothko, de densas telas en los fondos; tampoco de Pollock, con la densidad del trazo hecha grumo, circunvolución del cuadro en engañosas manchas (pues todo es pura línea); ni siquiera la densidad semiótica de un pintor como Barceló. Qué va. Lo dice Antonio López, el representante más señalado de la figuración española. Leí esta frase, y otras, en una &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/he/decidido/vida/elpepicul/20080403elpepicul_1/Tes"&gt;entrevista para El País &lt;/a&gt;hace dos días y he querido escribir algo desde entonces. Porque me provoca muchas preguntas. ¿Es la forma una decantación, una destilación de la sustancia? ¿Es eso también el poema en prosa, por ejemplo, un receptáculo de líneas perfiladas en el que adensar sustantivamente la palabra hasta llegar a ese triunfo de la forma de la que hablaba García Jambrina en su reseña de Darwin en las Galápagos? ¿Qué pasa con los perfiles, están ahí acaso sólo para contener la sustancia, el único garante de la forma? Hay imágenes del trabajo actual de Antonio López en dos cabezas gigantes de niña, con fotos del sujeto real, su nieta, tomadas desde distintos ángulos y pegadas a la parte de la escultura que albergará esa sustancia, que conocerá esa forma. Aparecen en la memoria sus cuadros de la Gran Vía, los tejados de Madrid, y entonces la obra de un pintor al que se le ha echado en cara un mimetismo excesivo de la realidad se dignifica. Dignifica también el arte que practica, la pintura, que no está muerta ni muchos menos. Porque en esas palabras de Antonio López queda clara cuál es la labor del pintor en la época de la reproducción tecnológica, cuando la fotografía pareciera haber ocupado esa función de mimetismo (Pero prueba de que no es así es que la fotografía también ha tenido que adensar el objetivo para lograr su forma, ajustar el ojo, pues al fin y al cabo se trata de eso). El pintor se purifica en la copia, en el acopio de elementos que es el cuadro. Cuando los grises son lo suficientemente opacos como para parecer etéreos, cuando el membrillo ha absorbido la suficiente densidad de materia plástica como para parecer suspendido en el aire del cuadro, entonces ya está acabada la obra. Antonio López reivindica así la labor secreta del artesano, su pervivencia en el artista. Frente a tanto conceptualismo en el arte actual, tanto diseñador o jefe de obra, Antonio López reivindica las manos callosas y la labor secreta de los albañiles. Es un trabajo táctil. Por eso habla de la evolución callada de Velázquez, de su secreto desarrollo. Y al mencionar también a Picasso, aunque no los relacione expresamente, está citando los dos ejemplos máximos de una forma de entender el arte y la vida: la realidad frente a la nada. Antonio López ama a Velázquez, está claro en su pintura y en sus palabras. Picasso odiaba a Velázquez, a veces es como si la mitad de su obra fuera un intento de destruirlo. Está clara la filiación, pues, de Antonio López. Antonio López García, quien dignifica al artesano con sus apellidos, con sus pantalones de pana, que casi parece no haberse quitado desde aquel sol de Arturo Soria, aquel sol del membrillo. Y es que en los hangares de Arganda hace frío. Pero las manos del pintor están calientes. “Manos frías, amor de un día. Manos calientes, amor para siempre”, eso cantaban antes las niñas. Eso ha esculpido Antonio López, una niña salida del calor de los hornos, suspensa en la gravedad del aire, etérea en la densidad de su sustancia. No es flor de un día. Es para siempre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-2199285819231095013?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/2199285819231095013/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=2199285819231095013&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2199285819231095013'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2199285819231095013'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/04/antonio-lpez-garca.html' title='Antonio López García'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-4553503761980950678</id><published>2008-03-31T17:41:00.004+02:00</published><updated>2008-04-01T09:57:45.877+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros y paisaje'/><title type='text'>El paisaje como construcción mental</title><content type='html'>Acabo de leer Breve tratado del paisaje, de Alain Roger, uno de los primeros títulos con los que la editorial Biblioteca Nueva abre una colección dedicada a los estudios paisajísticos. Así de entrada, lo que primero se me pasa por la cabeza es que el libro empieza mal pero acaba bien, lo cual ya es mucho. La tesis defendida por Roger en este breve tratado es que el paisaje es una construcción cultural, una artealización, tal y como él lo pone, término tomado de Montaigne. Ahí choca con tantos estudiosos anglosajones, un poco la corriente dominante. Pero hasta el mismo Emerson traza en La naturaleza una diferencia entre ésta y el paisaje. Lo hace además confirmando uno de los puntos más interesantes que saca a la luz Roger: el campesino no concibe la idea del paisaje, para el hombre de campo el paisaje sólo se traduce en el número de fanegas de trigo que recoge. Emerson les niega la posesión última de los campos a sus dueños labradores: “Hay un terreno en el horizonte que no es de nadie sino de aquel cuya mirada puede integrar todas las partes, es decir, el poeta”, eso dice textualmente en La naturaleza. Y ese poeta, una especie de hombre ideal y universal para Emerson, es el paisajista de Roger, el sujeto cualificado que hace de la naturaleza objeto; del campo, paisaje. Si digo que empieza mal el libro es por ese antropocentrismo exacerbado de la voluntad paisajística, casi un nihilismo, una voluntad de negación de la naturaleza, de neutralización, que le permita al artista poseerla. Claro, ahí saltan las alarmas del pensamiento ecologista. Y no es difícil estar en desacuerdo con esta naturaleza que define Roger: un ente exorbitante, desordenado, entrópico, algo mostrenco que la mirada ha de reducir a objeto razonable. El colmo de esta provocación (pues creo que de eso se trata) es cuando habla de la naturaleza en los siguientes términos: “No es una madre fecunda que nos ha dado la vida, sino más bien una creación de nuestro cerebro”, el consabido presupuesto estético de que el pájaro existe porque yo lo miro, de tan larga tradición en la poesía contemporánea, pero tan endeble como teoría del conocimiento. Esa voluntad de sobresignificación también se deja llevar por un exceso semiótico: “Voluntad de pintar la naturaleza, de enlucirla, necesidad de acribillarla de signos, de extender hasta el infinito la máxima artística a fin de que su dominio alcance límites del mundo y, ¿por qué no?, más allá, hacer del universo un campo de paisajes…”. Vuelvo a aquella primera entrada de este blog, cuando polemizaba con la visión de la ciudad de Félix de Azúa y su lectura del espacio urbano como el entorno propio y cainita del hombre frente a la incivilizada naturaleza. En fin, el librito de Roger traza un recorrido ameno por la historia del paisaje, que no es la historia del mundo ni mucho menos, ni la de naturaleza, ese espacio ahistoriable. Es muy interesante el capítulo dedicado al nacimiento del paisajismo al final de la Edad Media, donde entronca con ese otro descubrimiento coetáneo, el retrato, sobre el cual no hace mucho se ha publicado un libro muy interesante, Elogio del individuo, de Tzvetan Todorov, con menos citas que éste de Roger, menos farragoso, y con más hondura en sus hallazgos. Pero es ese punto provocativo lo que más me atrae de Breve tratado del paisaje, su buen final: la necesaria distinción que establece entre paisaje y medio ambiente. Ahí es donde se rasgarán las vestiduras los bienpensantes ecologistas (muchos anglosajones) y esa caridad mal entendida en el medioambientalismo de la que yo hablaba unas entradas más atrás. Me encantó, por ejemplo, la crítica de Roger a la verdolatría, o su defensa de los postes de la luz como parte del paisaje (quien haya leído Viaje al ojo de un caballo comprenderá lo próxima que me es esa defensa), su defensa de Descartes, también. En fin, un paseo ameno por ese afuera que, mientras jugamos a crearlo dentro, nos contempla. Nos completa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-4553503761980950678?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/4553503761980950678/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=4553503761980950678&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4553503761980950678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4553503761980950678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/03/el-paisaje-como-construccin-mental.html' title='El paisaje como construcción mental'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7990764233266956853</id><published>2008-03-29T13:10:00.002+01:00</published><updated>2008-03-29T13:23:21.694+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseñas y noticias'/><title type='text'>Reseña de Darwin en las Galápagos en ABC</title><content type='html'>Otra vez es Mateo, scout de la escritura para mí, también de mis escritos, quien me llama. Esta vez para decirme que hay una reseña de &lt;a href="http://www.abc.es/abcd/noticia.asp?id=9430&amp;amp;num=843&amp;amp;sec=32"&gt;Luis García Jambrina en ABC hoy sobre Darwin en las Galápagos&lt;/a&gt;. Qué lujo que a uno le lean así. No es cuestión de dar las gracias (como no lo es de responder ácidamente cuando la reseña es negativa) pero me gusta cómo me ha leído García Jambrina. Me gusta especialmente la conexión que establece con Viaje al ojo de un caballo, pues, sí, uno es la cara y el otro la cruz, la cara y la cruz de esta moneda que en este medio del camino de mi vida son estos dos libritos. Cita los poemas más importantes, habla un poco de quién soy y lo que he hecho, incluso se despide con ese párrafo final tan sugerente sobre el papel que está llamado a desempeñar el poema en prosa en la renovación de la lírica. Todo un lujo para un escritor en ciernes como pueda serlo yo. Respecto a ese párrafo final de la reseña, de nuevo me viene a la cabeza aquella feliz idea de Goethe, la morfología trascendental, la forma venciendo en la naturaleza dando variedad formal a unas y otras especies, el magma de la prosa como núcleo morfológico de la poesía. Su triunfo, sí. Mi Victoria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7990764233266956853?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7990764233266956853/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7990764233266956853&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7990764233266956853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7990764233266956853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/03/resea-de-darwin-en-las-galpagos-en-abc.html' title='Reseña de Darwin en las Galápagos en ABC'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-2040858360957685656</id><published>2008-03-24T10:56:00.003+01:00</published><updated>2008-03-24T11:10:26.883+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><title type='text'>La llama del mundo</title><content type='html'>Llevo días oyendo la polémica que ha desatado el gobierno chino con su pretensión de llevar la llama olímpica hasta la cima del Everest. Se critica esta cuestión dentro de un contexto político, los disturbios en Tíbet, pero me gustaría en esta entrada ir un poco más allá, aunque hay quien dice que todo es político y hace poco hablaba de la necesidad de llevar el medioambiente a la política. Me gustaría en realidad llamar la atención sobre lo gratuito de ese gesto, lo olímpico, casi, en una acepción restringida del término: como innecesario, pura demostración de músculo. Incluso si no se produjera la triste situación que lleva décadas viviendo el país de las cumbres eternas, pretender llevar la llama que simboliza el olimpismo a la cima del mundo me parece excesivo, abusivo, casi. Hace poco escribía también sobre la muerte de Sir Edmund Hillary, quien llevó la llama de su pelo rubio a esa cima por primera vez. Seguro que Hillary desaprobaría esta nueva ambición China. Y con razón. Las cumbres tienen que ser cada vez más santuarios. Lo escribía en un artículo inédito al oír que unos expedicionarios querían "hollar" (se dice así en jerga alpinista también) un cráter aún virgen. La gesta hubiera sido, escribía yo entonces, no subir a la ladera de ese volcán extinto. A veces la heroicidad tiene mucho que ver con la renuncia, con no hacer algo precisamente porque se puede hacer. Dejar aquel paraje intonso, intacto, sabiendo que es así, me parecía una forma de respeto ejemplar, todo un regalo para las futuras generaciones, el de un sitio que nadie ha pisado y nadie pisará por puro amor al mundo, al que se le permite tener también su pudor, sus velos, sus secretos, sus intimidades. Igual que no querer saber absolutamente todo sobre un amante. Pero claro, el gobierno chino no es precisamente un amante ejemplar. En Viaje al ojo de un caballo aparece un perfil muy poco benigno del Gran Tigre Asiático visto desde los rasgados ojos de los mongoles. No es la primera vez que en este blog escribo algo que es casi una denuncia de la gran devastación amarilla. No será la última me temo. Por qué no hacer que la llame pase sólo cerca del Everest, dando un maravilloso rodeo por su base, dándole al Everest ese espacio, ese respeto. Olímpicamente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-2040858360957685656?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/2040858360957685656/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=2040858360957685656&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2040858360957685656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2040858360957685656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/03/la-llama-del-mundo.html' title='La llama del mundo'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-401717927663352612</id><published>2008-03-20T12:18:00.003+01:00</published><updated>2008-03-20T12:27:18.660+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>Joseph Roth (II)</title><content type='html'>Acabo de terminar La marcha Radetzky, la que señalan como mejor novela de Joseph Roth. Lo que cuenta sigue siendo ese mundo a las puertas de un abismo, como en Hotel Savoy, pero con una demora y un deleite en la narración que me recuerda a Doctor Zhivago, sólo que sin historia de amor. Quizá Roth es más escéptico, está más cerca ya de este mundo contemporáneo nuestro. Quizá no hacía lo que recomendaba Pasternak al pueblo ruso, no beber vodka, sino vino, que reposa la memoria. Quizá era todo una cuestión de destilación, de grados. Quizá simplemente es que Roth no era poeta. A mí lo que más me interesa, aparte de ese espectro que se cierne sobre toda la novela, ese &lt;em&gt;que viene el lobo&lt;/em&gt; tan largamente anunciado hasta que acaba viniendo, es la relación paterno-filial, un testigo de desencuentros que se van pasando los padres a los hijos de manera trágica y, parece, inevitable. La marcha Radetzky es muy contemporánea, todo empieza con un error textual, interesado y excesivo, que amenaza con nublar el contorno real del primer teniente Trotta, Joseph. Ahí, en esa encrucijada de &lt;em&gt;bios&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;grafos&lt;/em&gt;, de vida y texto, seguro que la crítica posmoderna ha encontrado dónde hincar el diente. Pero para mí lo más importante del error es el énfasis de Joseph von Trotta en que le sea restituido el perfil exacto de su verdadera hazaña. Dicen que los hermanos Grimm edulcoraron los cuentos tradicionales para hacerlos más pedagógicos, menos escandalosos para los niños. Disfrazaron el hecho de que a la Bella Durmiente, por ejemplo, no la besaban los pretendientes a su mano, a su despertar, sino que la violaban; o lo que parece ser se ha descubierto hace poco, que a Blancanieves en realidad la mató su madre. Pero los niños necesitan esa verdad antropológica sin azúcares de la narrativa tradicional, no otra función tiene el cuento, tal y como exponía en una entrada previa sobre Askildsen. No obstante, esa restauración de su verdadera gesta que le exige el teniente nada menos que al emperador, tan poco pedagógica según el Ministro de Educación, y que le sirve para tranquilizar su conciencia, acaba condenando a todo su linaje a otra restitución: un hecho desmedidamente heroico. Así, de teniente a teniente, pasando por un oscuro funcionario, el último de los Trotta da su vida cuando intenta llenar dos simples odres de agua en un pozo bajo fuego enemigo. Joseph arriesgó su vida por salvar a un hombre que representaba un mundo, el emperador. Pero en tiempos de su nieto, que son casi los nuestros, un hombre no puede calmar la sed de todo un pueblo. De todo un mundo. Ése del que se van con un ronquido seco los ánsares (maravilla de palabra) y al que llegan, en bandadas silenciosas y expectantes, los miembros más evolucionados y por tanto más inteligentes del aviario: los córvidos. Todos los fantasmas de Roth (¿todos los fantasmas?) vienen siempre del Este, una latitud en la que la poesía es necesaria para conservar, frente a la tiranía, la esperanza y la memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[Me permito incluir, en la bella versión de Arturo Quintana, unas citas del libro]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Pinta? –preguntó el viejo.&lt;br /&gt;- Pinta muy bien –dijo Franz, el hijo.&lt;br /&gt;- ¡Que no vaya a mancharme la casa! ¡Que pinte paisajes!&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;En aquel tiempo, antes de la gran guerra, cuando sucedían las cosas que aquí se cuentan, todavía tenía importancia que un hombre viviera o que muriera.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;Pero, ¿de qué servía ahora, y en este lugar, un revólver? No se veían osos ni lobos en la frontera. ¡Se veía únicamente cómo se hundía el mundo!&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;Existe un temor ante el placer que es a su vez voluptuosidad, como un determinado temor a la muerte que puede ser mortal. El teniente Trotta sentía ahora ese temor.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;Por el espacio de un brevísimo momento el teniente tuvo la fuerza sublime del visionario: vio a los tiempos enfrentarse como dos peñascos y él, el teniente, perecía aplastado entre ambos.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;[El emperador] Por la noche no podía dormir, mientras a su alrededor dormían todos los que tenían que vigilarle.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;Dichoso eres –dijo el judío al emperador–, porque no verás el fin del mundo.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;Los tiempos han cambiado –repitió el joven Nechwal– y los pueblos ya no seguirán juntos por muchos años.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;Hoy por la mañana he visto centenares de cuervos, como nunca los había visto. Cuervos extraños que vienen de extrañas tierras. Creo que vienen de Rusia. Aquí se dice que los cuervos son los profetas entre las aves.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-401717927663352612?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/401717927663352612/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=401717927663352612&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/401717927663352612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/401717927663352612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/03/joseph-roth-ii.html' title='Joseph Roth (II)'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-6020796235397358728</id><published>2008-03-17T14:22:00.003+01:00</published><updated>2008-03-17T16:18:34.232+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='los pueblos de la tierra'/><title type='text'>El derecho al origen</title><content type='html'>Darwin en las Galápagos se abre con una cita de una canción maorí. La leí hace muchos años, cuando vivía en Inglaterra, en alguna antología de poesía aborigen. Traducida muy libremente se acabó colando en mi imaginario y al final, en el principio de este librito mío. Leo ahora las reacciones que está provocando el reconocimiento del primer ministro australiano al robo de niños aborígenes para familias blancas (&lt;a href="http://www.guardianweekly.co.uk/?page=editorial&amp;amp;id=522&amp;amp;catID=7"&gt;tinyurl.com/32ehlu&lt;/a&gt;). Porque fue eso, un robo. En lugar de solucionar los problemas de la minoría, se le quitan sus retoños para redimirlos, darles una pátina de blancura impuesta. Nuevamente, el ombliguismo occidental. La semana pasada venía en la prensa el caso de la primera hija de desaparecidos en Argentina que lleva a jucio a sus padres adoptivos. Ayer vi una película en la que una adolescente embarazada cede su hijo en adopción a otra mujer, ya no en la pubertad, desesperada por ser madre. La película busca trivilizar un tema que levanta ampollas en todas partes y pasarlo todo por un filtro de buen rollo y liberalidad que no siempre parece lícito. Conecto ahora todas estas cosas y me sale el título de esta entrada: el derecho al origen. Incluso o sobre todo si uno es aborigen. La mezcla es el futuro de la humanidad. Una y mil veces cierto. La extracción, de la vida o de la memoria, su perdición más absoluta. Ha hecho bien el minsitro en reconocer públicamente el saqueo a una parte de sus administrados. Todo reconocimiento es una restitución. Más vale tarde que nunca. Pero las heridas siguen abiertas. La cura sólo puede pasar por el conocimiento: ver, saber, conocer que fue de uno en el origen. "Existe el animal, la fiera en mí que a voces vino", así empezaba, más o menos, aquel canto maorí. Así empieza mi libro. Y así termina esta entrada de hoy: bien vista, bien sabida, bien conocida, la fiera es sólo eso, una animal.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-6020796235397358728?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/6020796235397358728/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=6020796235397358728&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6020796235397358728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6020796235397358728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/03/el-derecho-al-origen.html' title='El derecho al origen'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-2206724320672965624</id><published>2008-03-12T10:39:00.003+01:00</published><updated>2008-03-12T11:10:58.406+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><title type='text'>De poetas andarines y otras huellas</title><content type='html'>En algún lugar de Viaje al ojo de un caballo hablo de la ecología como de la nueva diplomacia. Esa posición central de la naturaleza en la vida política es la que lleva años defendiendo &lt;a href="http://www.guardian.co.uk/environment/2008/jan/16/activists"&gt;Satish Kumar, según leo en un artículo de John Vidal&lt;/a&gt;, director de temas medioambientales del Guardian Weekly y a quien he recurrido ya en otra ocasión al menos en este blog. Por supuesto que su énfasis en el respeto y amor a la naturaleza son contrarios a la realpolitik que gobierna todos nuestros asuntos públicos. Pero su magisterio no es exactamente anti-realista. La naturaleza es realista, dice. Yo iría más lejos: la naturaleza es la realidad, una de sus manifestaciones, la más raigal y contundente. Y la piel con la que el hombre (único ser no realista de la creación, según Kumar) la recubre, sólo es válida en la medida en que no sea una piel impuesta. En el debate escolástico quizá Satish Kumar estaría más cerca de los realistas que de los nominalistas. Y esto se compadece también con sus enseñanzas: predicar un enfoque más espiritual en nuestras ocupaciones y preocupaciones medioambientales. En Occidente todo tiene ese aura empresarial, desde los lobbies y los partidos políticos a las ONGs, esa sumisión a las dictaduras de la acción directa y lo que dicen las encuestas y las estadísticas. No deja de ser cierto que también la mirada medioambientalista a la naturaleza está impregnada de ese utilitarismo que denuncia Kumar (buena prueba de ello es el caso al que me refería en la entrada de hace unos días sobre caridad y medio ambiente). En realidad, si uno quiere proteger la naturaleza, lo mejor que puede hacer es ir a la naturaleza. Eso defiende Satish Kumar. Y para acompañar sus palabras con un gesto, va y recorre Gran Bretaña andando, una vuelta a las Islas de 3000 kilómetros. Según Kumar, Nietzsche desconfiaba de toda idea que no le viniera caminando. Muchos poetas han sabido pulsar esta tecla sutil de la inspiración, desde Wordsworth a nuestro Claudio Rodríguez. Y en efecto, no hace falta irse al otro lado del mundo para estar en contacto con la naturaleza. Casi todos tenemos no muy lejos de nosotros ese pedazo de tierra sobre el que poner la planta y sentir la conexión. Kumar posa en la foto en un páramo del sur de Inglaterra. Ha clavado su paraguas en el centro de un círculo de piedras megalíticas y se apoya en una de ellas. Busca conectarse con el eje de la tierra. Podría ser Mongolia, la Sierra de la Paramera, la Pampa, la Patagonia. Es todo eso y mucho más: es la Naturaleza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-2206724320672965624?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/2206724320672965624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=2206724320672965624&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2206724320672965624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2206724320672965624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/03/de-poetas-andarines-y-otras-huellas.html' title='De poetas andarines y otras huellas'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7511932425311821267</id><published>2008-03-11T17:19:00.006+01:00</published><updated>2008-03-11T18:29:10.351+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='los pueblos de la tierra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>No os fiéis del jinete, sí del caballo: La poesía pura de Mahmud Darwix</title><content type='html'>Leo en &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Poesia/tanques/ventana/elpepucul/20080311elpepicul_1/Tes"&gt;El País de hoy una entrevista de Juan Miguel Muñoz a Mahmud Darwix&lt;/a&gt;, el gran poeta palestino. En concreto, unas declaraciones suyas me llevan a los comentarios que intercambié con Hugo J. Platz en la última entrada de este blog (“Joseph Roth”). Hablábamos allí de victimismo judío, de un cambio en las tornas de opresor y oprimido. Yo saqué a relucir el Angelus Novus al que se refiere Walter Benjamin como representación del devenir histórico, un ángel que avanza de espaldas y se horroriza de lo que deja atrás, que es lo único que ve. Todo está muy relacionado con el imaginario judaico en esa imagen: un pueblo al que le es vedada toda indagación en el porvenir, y aun y así permanece en constante espera de un tiempo mesiánico. O quizá por ello. Parece que este ideario haya calado en la desesperación de los palestinos si atendemos a lo que dice Darwix: “El presente es muy frágil. Nadie ve el futuro. Sólo el pasado es sólido”. La victoria del sionismo habría sido entonces total: por puro contagio de expectativas. Como decía en esos comentarios, ya el emperador Adriano tuvo problemas con el monoteísmo en Palestina. Los monoteísmos vinieron a anular una realidad plural y respetuosa, y ese emperador filántropo, al menos en el maravilloso libro de Marguerite Yourcenar, sólo podía verlos como una amenaza. Mahmud Darwix, cuya aldea fue borrada del mapa en frenesí monoteísta, según nos cuenta Juan Miguel Muñoz, no sería sino una víctima más de esa aniquilación. Su poesía, eso sí, será su resistencia. Parece excusarse el poeta por no escribir ya más poesía de combate, poesía comprometida tal y como se diría en el glosario historiográfico de la literatura española: “ahora me esfuerzo más en la estética, no sólo en reflejar la realidad. Intento humanizar nuestra causa”. Y parece olvidar Darwix que con esa poesía pura que busca ahora también está reflejando la realidad, construyendo un espacio de pureza al que su pueblo se aferre para no sucumbir del todo. Esa realidad es la esperanza del pueblo palestino. Y no lo digo como un escapismo, sino literalmente: un hueco en el idioma, en las calidades más puras del idioma, que son las menos corruptibles, en las que la tribu halle su sede y resista a la dilapidación en torno. A los poetas les gusta decir que el espíritu vive en la palabra, algo muy hebraico, por otra parte. Muy cristiano. Y muy musulmán. Por eso cuando los totalitarismos arrojan al alma fuera de ese habitáculo y se apropian de la letra, el espíritu se refugia en la poesía. La de Mahmud Darwix, por ejemplo: “No os fiéis del caballo, ni de la modernidad”. El poeta alude aquí a los indios americanos, aniquilados por hombres blancos a caballo. Tengo para mi propia visión mítica, sin embargo, que los indios vivieron el arte ecuestre como una restauración (el animal también lo fue si hacemos caso de los fósiles que encontró en la Patagonia Charles Darwin); no en vano provenían de los primeros jinetes, los mongoles, a través del Estrecho de Bering. Y aunque ahora se especule con la posibilidad de que los primeros americanos fueran en realidad africanos pasados por Oceanía y arribados al sur del continente, yo sólo hablo de un territorio mítico en el que el enemigo nunca puede ser el caballo, sino quien lo utilizó para usurpar otro mito: el del centauro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7511932425311821267?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7511932425311821267/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7511932425311821267&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7511932425311821267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7511932425311821267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/03/no-os-fiis-del-jinete-s-del-caballo-la.html' title='No os fiéis del jinete, sí del caballo: La poesía pura de Mahmud Darwix'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-4276397842748194490</id><published>2008-03-09T13:41:00.002+01:00</published><updated>2008-03-09T13:54:43.113+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>Joseph Roth</title><content type='html'>Otra vez fue Mateo el que levantó la liebre: Estoy leyendo a Roth, me dice el otro día, no a Philip, sino al centroeuropeo: Joseph Roth. Me quedo con la copla y unos días más tarde, en el Arranca Thelma el día de la lectura (al fin y al cabo es una librería) veo Hotel Savoy, editado por el Acantilado, y me lo compro. En casa de mi madre había un cenicero del Hotel Savoy, un clásico del Madrid de los sesenta en el que trabajó algún tío mío. No fumaba nadie, y sólo lo sacaban a pasear para las visitas. Era metálico, verde, con el dibujo y el plano del hotel, muy sesentero, todo un mito dentro de mis días de infancia. Abro el libro y me encuentro con otro territorio mítico, un espacio en el que los mitos, y los héroes, están en desbandada y los hombres miran con ojos de pánico el mundo que se avecina. Me encanta la rapidez del estilo, muy expresionista, y leo luego en la Wikipedia que así se define más o menos esta novela inicial, expresionismo alemán. Creo que Joseph Roth, como von Hoffmansthal, Mallarmé, el mismo Yeats, y hasta Joyce, son los últimos escritores románticos, gente que echa sus raíces en el mundo antiguo, un mundo que desaparece ante sus ojos y les provoca esa mirada de ojos abiertos, nostálgica, de pérdida sentida auténtica y trágicamente. Ya al final de libro, Gabriel Dan recupera su flirteo con la chica, desaparecida en las páginas de iniciación del centro del libro, y sopesa la posibilidad de manifestarle su amor. Pero no lo hace y en esa contención, ¡cuántas chicas no habremos dejado escaparse, irse con el Alexander de turno! Lo que dice Gabriel a raíz de esta pérdida vale también para la pérdida del mundo de Roth y tantos escritores de entresiglos: "Quizá sea ésta la época en la que las muchachas amen a Alexander Böhlaug". La época del gran exilio de los héroes. La novela termina con la invasión inminente de uno de los grandes totalitarismos, el que sopla desde Rusia con viento siberiano, y la Historia se ha encargado de darle ese crujido trágico y nostálgico al mundo que deja atrás Gabriel Roth. Por supuesto, me he hecho con La marcha Radetzky y he ecargado El Anticristo y El triunfo de la belleza. Ése fue su único triunfo. ¿Cuál ha sido el nuestro?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-4276397842748194490?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/4276397842748194490/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=4276397842748194490&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4276397842748194490'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4276397842748194490'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/03/joseph-roth.html' title='Joseph Roth'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-5967897404736932145</id><published>2008-03-06T09:51:00.003+01:00</published><updated>2008-03-06T10:17:33.498+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><title type='text'>La caridad y el medio ambiente</title><content type='html'>La caridad empieza en casa. Así podríamos traducir el dicho en inglés, Charity begins at home: la caridad empieza por uno mismo. Y quizá ahí, en el reducto del ser, debía quedarse. La última forma de caridad pasa por comprar la selva para protegerla. ¿De quién? Del malo de la película, está claro, el ser humano, nosotros mismos. Como consecuencia, otros seres humanos son expulsados del santuario y condenados a la indigencia. Se trata de una nueva forma de colonialismo, mucho más sutil y, quizá, más turbia. El recurso que se pretende proteger no es un bien canjeable inmediatamente, sino un valor de futuro: el agua, tantas y tantas especies en peligro de extinción, animales y plantas, el mundo tal y como era cuando… ¿Cuándo? Una vez más, el medio se convierte en fin. Y hay lucro. Ya sea en forma de expiación por los desmanes de Occidente, o bien ocultando con un desembolso aparentemente altruista, la adquisición de enormes reservas de agua subterránea (&lt;a href="http://www.guardian.co.uk/environment/2008/feb/13/conservation"&gt;John Vidal, “The great green land grab”, The Guardian Weekly, 22.02.08&lt;/a&gt;, ver la respuesta en foro de &lt;a href="http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2008/feb/21/conservation"&gt;Sir David Attenborough&lt;/a&gt;, entre otros). Los compradores vuelven a ser blancos. Los exiliados al egido impuesto del paraíso, negros e indios. Poco ha cambiado para los bosquimanos, por ejemplo, obligados a renunciar a su modo de vida selvático para salvar la selva. ¿Es la selva la misma sin la especie que ha desarrollado una forma respetuosa de habitarla? ¿Cómo se llamarán ahora los bosquimanos, que llevan en el nombre el medio, en la vida la penitencia? En Mongolia, sin ir más lejos, para que el takhi volviera a poblar las estepas, se acotó un perímetro de las montañas, se prohibió a los nómadas seguir llevando allí a pastar a su ganado y se les dio un modo alternativo de vida en los márgenes, the buffer zone, tal y como se dice en inglés: una zona de amortiguación para mantener entre algodones ese espacio prístino que acabamos de conquistar. Cultura y natura de nuevo en danza, olvidando que su cohabitación es posible. Que la cultura vino de la naturaleza, que el ser humano ha de revertir a la naturaleza, invertir en la naturaleza, para seguir siendo eso, humano. Pero algunos se lo han tomado tan en serio que van comprando por ahí trozos de paraíso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-5967897404736932145?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/5967897404736932145/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=5967897404736932145&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5967897404736932145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5967897404736932145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/03/la-caridad-y-el-medio-ambiente.html' title='La caridad y el medio ambiente'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-3582054109482398127</id><published>2008-02-26T11:00:00.004+01:00</published><updated>2008-03-09T14:01:27.862+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseñas y noticias'/><title type='text'>Lectura de poemas y presentación de mi segundo libro</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R9Pe4e6T65I/AAAAAAAAAME/_UzYiw5mwzc/s1600-h/DSCN1344.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5175725458730511250" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R9Pe4e6T65I/AAAAAAAAAME/_UzYiw5mwzc/s200/DSCN1344.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R8QQz9K8iBI/AAAAAAAAAL8/phLxiOqOi4g/s1600-h/GetAttachment.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5171276756908017682" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R8QQz9K8iBI/AAAAAAAAAL8/phLxiOqOi4g/s200/GetAttachment.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En una secuencia de la película Thelma y Louise, una le dice a la otra, "Arranca". Están en el coche que las ha llevado por esos paisajes tan desérticos y, a la vez, tan entrañables. Detrás, la policía del estado; delante, un precipicio.&lt;br /&gt;Pues bien, en Madrid, muy cerca del precipicio oficial de la ciudad, el Viaducto de la calle Bailén, hay un espacio mágico para las lecturas de poesía, eso que tanto se parece al vértigo. Se llama Arranca Thelma y todos los meses, entre otras muchas actividades, organiza lecturas de poemas. Este mes me han invitado a mí, y aprovecharemos para, entre otros, leer poemas de mi segundo libro, Darwin en la Galápagos, recién publicado.&lt;br /&gt;Allí, con la pasma pisándonos los talones y el aliento gélido de la mediocridad política en la nuca, ensayaremos una nueva parábola sobre el vacío. Estáis todos invitados.&lt;br /&gt;¡Arranca, Thelma, digo Louise, es igual, seas quien seas, tú arranca!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;..................................................................................................................................................................&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una semana después, celebro la lectura, en la que estuve nervioso pero contento, esperando que los que fueron lo pasaran bien. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La foto de arriba es de esa noche. Vino tanta gente que los del Arranca tuvieron que habilitar una cabina de lectura en la calle Bailén. La peña que hacía cola en los garitos se acabó apuntando y terminamos todos cantando por Manzanita-Lorca, Verde que te quiero verde..., con caballos y pájaros. ¡Quién dijo que eran malos tiempos para la lírica!&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-3582054109482398127?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/3582054109482398127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=3582054109482398127&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3582054109482398127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3582054109482398127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/02/lectura-de-poemas-y-presentacin-de-mi.html' title='Lectura de poemas y presentación de mi segundo libro'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R9Pe4e6T65I/AAAAAAAAAME/_UzYiw5mwzc/s72-c/DSCN1344.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-8386139023376678187</id><published>2008-02-24T13:05:00.003+01:00</published><updated>2008-02-24T13:28:02.278+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='los pueblos de la tierra'/><title type='text'>Back to Babel?</title><content type='html'>Leo un artículo muy bueno de &lt;a href="http://www.guardian.co.uk/world/2008/jan/28/usa.features11"&gt;Mark Abley sobre la desaparición de la última hablante eyak&lt;/a&gt;, una lengua de Alaska. La mujer, que posa en la foto con su cara surcada por el tiempo, orgullosa y bella como el continente americano, se llamaba Marie Smith Jones y me recuerda a las dos últimas yagán de Puerto Williams. También ellas, como Marie, tienen nombres y apellidos muy poco indios. Jones, es típicamente galés, y Calderón, señaladamente castellano. Patricio, mi guía por los Dientes de Navarino, sí tenía un apellido indio, pero no era yagán de pura cepa. La pureza es lo de menos. Lo de más es ese idioma, depositario del conocimiento de todo un pueblo, perdido para siempre en las brumas del Estrecho de Bering. Como muy bien documenta Mark Abley, hay formas de hablar, formas de decir el mundo, de acercarse respetuosamente a él para conocerlo, que ya no existen. Y con ellas ha dejado de existir también un poco el mundo. Es muy fácil trasladar a la desaparición de pueblos y lenguas la plantilla de la evolución animal. Decir que sobreviven los más aptos. Parece ser que hay quien celebra esto con el peregrino argumento de que los idiomas supervivientes serán así más fuertes. Pero no se trata de sobrevivir, sino de vivir, y en la vida lingüística mucho tienen que ver unas lenguas en el aniquilamiento de otras. Perdón: las lenguas son inocuas, son los hablantes, sus formas de vida, de colonización. Sus formas de muerte, se podría decir mirando el mapa extinto de los pueblos aborígenes. La supervivencia lingüística de un pueblo, su misma vida, depende de que tenga confianza en sí mismo, luche por no ser absorbido en otra lengua mayor (Perdón de nuevo: con mayor número de hablantes), extraiga una suerte de orgullo del hecho de hablar el idioma y lo devuelva a su propia lengua para que crezca enhiesta desde dentro. Los casos que cita Mark Abley son pocos, y dos de ellos nos tocan de cerca: hebreo, vasco, catalán, galés, maorí. Este mecanismo de seguridad, el único garante de pervivencia, es mal comprendido por los hablantes de otras lenguas, confundido incluso con lo más cerril del nacionalismo. Son las fricciones típicas, no de la lengua, sino de la identidad, el que suelan ir de la mano o incluso se fundan en una. A Marie Smith Jones la castigaban si hablaba eyak en la escuela. El efecto de esta prohibición no se deja notar tanto en el hablante reprimido como en su descendencia: Marie se mostró reacia a condenar a sus hijos a un calvario parecido y no les enseñó a hablar eyak. Pensaba que les evitaba así un mal mayor. En España, la prohibición de hablar las lenguas peninsulares distintas al castellano durante la dictadura es uno de los argumentos más esgrimidos para explicar la diferenciación lingüística de Galicia, el País Vasco o Cataluña. La dictadura era acérrima defensora de esa oscura evolución lingüística, quizá por el viejo argumento de que la naturaleza es, supuestamente, de derechas. Quizá porque leyeron mal a Walter Benjamin, la víctima 1.000.001 de esa misma dictadura, cuando hablaba de la traducción como un trabajo restaurador de la lengua primigenia, la lengua previa a Babel. Afortunadamente no hay mal que cien años dure, y hoy convivimos con mínima fricción unos y otros hablantes. Afortunadamente, porque muchos vivimos de la mediación lingüística, y gracias a gente como Marie Smith Jones y Mark Abley, hablantes y lingüistas, se han registrado bastantes documentos de la lengua eyak. Otros tuvieron menos suerte. De entre ellos, del glosario que acompaña este artículo, me quedo con la fórmula del hurón para decir “le saludaron con respeto”: tehonannonronkwanniontak. La única forma de mirar el mundo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-8386139023376678187?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/8386139023376678187/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=8386139023376678187&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/8386139023376678187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/8386139023376678187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/02/back-to-babel.html' title='Back to Babel?'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-5031096143076861710</id><published>2008-02-20T12:06:00.003+01:00</published><updated>2008-02-20T13:14:50.675+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>Las manchas del jaguar</title><content type='html'>Leo un artículo sobre &lt;a href="http://www.guardian.co.uk/environment/2008/jan/27/endangeredspecies.usa"&gt;los jaguares que cruzan la frontera de EEUU&lt;/a&gt;, como cualquiero otro espalda mojada. Parece ser que el calentamiento global (igual que la globalización, una excusa para todo) les hace cambiar de hábitat, y algunos individuos se aventuran en las planicies desérticas de Nuevo México y otros estados sureños. Claro, los gatitos se darán de bruces con el muro que está levantando Doble Uve. Si los emigrantes mexicanos no pasarán, los jaguares tampoco. Y es que ya lo cantaba Pink Floyd: los muros no son buenos. Sea en Berlín, en Palestina o en la frontera mexicana, un muro siempre es un muro. Son los ecologistas estadounidenses los que se quejan esta vez, lamentándose de la oportunidad perdida que podría suponer criar jaguares en cautividad en territorio de la Unión. El último jaguar fue abatido por aquellos lares en los años sesenta (igual que el takhi, que se extinguió en libertad en Mongolia en esa década tan pop: mientras los humanos se soltaban los pelos, las especies empezaban a decir adiós en masa). La naturaleza no sabe de fronteras. Tendría gracia que una especie en peligro de extinción paralizara las obras de un muro previsto para controlar otra especie en peligro de expansión, pero cosas veredes, querido Sancho. O querido Pancho, por llevar las cosas, esas cosas tan raras de ver, a nuestro querido México. No hay estadísticas sobre el número de familias de mamíferos, reptiles y aves que los distintos muros y fronteras culturales han separado de manera irreversible. Aquella mamá rata que se alejó dos calles en Berlín, lo que era simple y abiertamente Berlín, y ya no pudo regresar con las mondas de patata para sus retoños, los cuales eran de la noche a la mañana habitantes involuntarios de Berlín... ¡Este!. Los jaguares (y si hay especies intocables, más que las ratas, esas son los grandes felinos) vienen a constatar lo que ya sabíamos: un muro es algo antinatural que no soluciona los problemas, sólo los desvía y empeora. Que se lo pregunten si no a las autoridades de las Islas Canarias, saturadas de pateras tras la construcción del muro en la frontera con Marruecos. Recoger jaguares descarriados para formar cabañas que garanticen la supervivencia de la especie tendría algo de cultural, de gestual, casi, como un pespunte impuesto sobre el perfil de la naturaleza. Pero eso no es nada comparado con el horror del muro, toda una cicatriz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-5031096143076861710?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/5031096143076861710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=5031096143076861710&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5031096143076861710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5031096143076861710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/02/las-manchas-del-jaguar.html' title='Las manchas del jaguar'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-3541086024368745205</id><published>2008-02-19T09:35:00.002+01:00</published><updated>2008-02-20T13:30:38.188+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>Ulises, un héroe posmoderno</title><content type='html'>Se publica un estudio sobre las interpretaciones del mito de Ulises a lo largo de la historia: &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Ulises/primer/turista/sexual/elpepicul/20080218elpepicul_1/Tes"&gt;Las criptas de la crítica, de Núria Perpinyà&lt;/a&gt;. El propio libro, tal y como se presenta, parece una exégesis más, la última: la posmoderna. El énfasis en lo poliédrico de todas estas miradas sobre un personaje especialmente esquivo, el resumen final de que no hay una única verdad, ese todo vale posmoderno, lo confirma. Así que la próxima evaluación de Odisea tendrá que recoger esta penúltima interpretación y su voluntad de atender a todas las anteriores sin jerarquizar ninguna. Veo, sin embargo, que se contradice este espíritu de debilidad posmoderna, de historia tras la historia, al atribuir Odisea al mismo autor que Ilíada, un autor fuerte, por otra parte, con nombre propio y leyenda. Sin embargo, desde mi experiencia como simple lector de los poemas homéricos, bien lejos del especialista, no me parece que sean obra de la misma pluma, o de la misma voz (lúcidas las declaraciones de la autora al reivindicar el verso en toda lectura de Homero, del mismo modo que nadie leería las letras de los Beatles sin escuchar la música). En realidad, yo diría que son fruto de tiempos distintos: el épico y fundacional, Ilíada; una época de ocio y decadencia, Odisea. Sólo así se puede entender un personaje tan ocioso como Ulises, ausente en gran parte de la narración, de picos pardos por ahí (primer turista sexual, tal y como reza la noticia) mientras el relato empieza sin él, sigue sin él, lo evoca in absentia. Absentee hero, este Odiseo vuelve para vengarse y sólo entonces reedita el espíritu sangriento del cerco a Troya. Pero ya lo hace con saña, con gratuidad casi, desde un tiempo y una heroicidad ya trágicamente modernos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-3541086024368745205?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/3541086024368745205/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=3541086024368745205&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3541086024368745205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3541086024368745205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/02/ulises-un-hroe-posmoderno.html' title='Ulises, un héroe posmoderno'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-1679289195036578794</id><published>2008-02-18T10:07:00.004+01:00</published><updated>2008-02-20T13:31:13.498+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><title type='text'>El arca de no ser</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Cambio/climatico/nueva/religion/elpepisoc/20080214elpepisoc_1/Tes"&gt;El País dedicaba hace poco su artículo central a los vínculos, cada vez más manifiestos, entre medioambientalismo y religión&lt;/a&gt;. Los ismos, con su mirada entre reivindicativa y nostálgica, originarios siempre en la ciudad y su conciencia culpable (empecé este blog hablando del libro de Azúa sobre las urbes y Caín), vendrían a sintonizar con esa mirada atrás, al origen, que es toda religión, de religare, algo así como volverse a conectar. Tanto unos como otros, ecologistas y feligreses, buscan un más allá de la realidad que le dé sentido. Los primeros luchan por un más acá extinto o en vías de extinción cuya rareza emana precisamente de su desvanecimiento. Son gente con causa. Los religiosos van en pos de un más allá conjugable con el aquí y ahora. Lo suyo es una misión. Ambos a su modo desvirtúan la realidad al buscar trascenderla. Y Al Gore, que se ha movido entre unos y otros con una cintura increíble para su torso orondo, va e invoca a Noé. Su película y su actitud, pasada la responsabilidad del cargo, vienen a ser entonces un arca salvadora: cuantas más especies quepan, mejor. Pero las especies están constantemente desapareciendo y surgiendo. Darwin lo vio claramente mucho antes de dar con su teoría: igual que el individuo tiene los días contados (en eso se basa su singularidad y el milagro de su existencia), también la especie nace con fecha de caducidad. El problema es que hasta el capitán del barco es sensible a esta máxima, y la humanidad puede muy bien un día dejar paso a otra especie más humana. Yo sólo creo en un dios, la realidad. La realidad ha dado de sí, sigue dando de sí hasta formar todo lo que se menea, si se me permite el vulgarismo. Y lo que alguna vez se movió, animado de vida o no. La vida es otro camino, uno más, recorrido por ese ensayo de posibilidades que es lo real. “El ADN no piensa ni se preocupa, tan sólo existe”, así definía Richard Dawkins, un neodarwinista recalcitrantemente antirreligioso, el egoísmo de los genes, su mirada siempre hacia delante sin parar en culpas o remilgos. Pero entre la asepsia del científico y el sentimentalismo del religioso, algo se cuela y exige realidad y respeto, lo cual es un poco lo mismo. El nuevo Noé no ha fletado su barca con este espíritu, sino a toro pasado, interesadamente. Será el primero en ahogarse. Afortunadamente, la vida seguirá, copulará la paloma con el olivo, la realidad seguirá ensayando posibilidades dentro del espacio y del tiempo, dejando fuera todo lo que no se atenga a su sagrada ley.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-1679289195036578794?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/1679289195036578794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=1679289195036578794&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1679289195036578794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1679289195036578794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/02/el-arca-de-no-ser.html' title='El arca de no ser'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-1180233262803580328</id><published>2008-02-17T14:51:00.003+01:00</published><updated>2008-02-17T16:19:54.591+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>¿Thomas? ¿Qué Thomas? Sobre Kjell Askildsen</title><content type='html'>Mateo de Paz sigue alimentando el mayor de mis vicios: la lectura. Me invita a su casa a comer y vuelvo con varios libros. Leo el primero y ya está montada. La lectura, digo; y la escritura que es toda pregunta por la lectura, ese más allá del texto. También caen en ese exceso casi todas las reseñas que la editorial &lt;a href="http://www.lenguadetrapo.com/00033-OL-ficha.htm"&gt;Lengua de trapo ha colgado en su página web bajo el nombre de Kjell Askildsen&lt;/a&gt;, que así se llama el autor del libro. Todos subrayan su maestría técnica, su precisión, brevedad, economía. Buscan un referente y caen en nuevas exageraciones: el Carver europeo. Como en el caso de Murakami, parece que todo lo que no sea buey tenga que ser vaca. Lo que no es Cortázar será Carver, parecen decir una y otra vez los blurbs de todo el mundo. Pero hay muchos otros mundos narrativos. Entre otras cosas, hay toros, el opuesto entero de la vaca. Y echo de menos también, en esa mirada ulterior de críticos y escritores, la cuestión antropológica. Ahí es donde Askildsen es Askildsen, donde cada autor que se precie es él mismo. Y donde más tiene que decirle al lector, por encima de evaluaciones técnicas. El cuento tuvo su función antropológica, un aviso para navegantes, fueran niños que tenían que acostumbrarse a distinguir el grano de la paja en el ser humano, o mayores que olvidaban con demasiada frecuencia la línea sutil que separaba ambos. Luego todo se torció, y la narrativa breve se contagió de la novela, especializada genéticamente en hacer olvidar ese contorno. Quedan, sin embargo, perlas aquí y allá, autores y cuentos. Es fácil dejarse llevar por los fuegos de artificio, por el arte del escritor. Como en el caso de la poesía, muchos de quienes catalogan lo que se publica en cuento son a su vez cuentistas, fascinados por ese plus del texto. Pero a mí el relato cuando más me llega es cuando el valor técnico ocupa un segundo lugar con respecto al cociente antropológico. Por eso, en estos cuentos de Últimas notas de Thomas F. para la humanidad, el primer libro de Askildsen que he leído (no el último, eso también lo puedo asegurar), me quedo con el titulado “La señora M.”; o con la pieza final de la serie que da título al conjunto, “Thomas”, y con el cuento final, “Un repentino pensamiento liberador”. En esos encuentros entre el anciano y la mujer, entre el anciano y el niño, entre el anciano y el anciano, me parece que el cuento recupera ese valor de paso del testigo que ha tenido siempre. El viejo le da al niño su búho de madera, una estatuilla que es más vieja que él mismo y simboliza la sabiduría. Y el cuentista le da al lector el objeto abreviado y compacto que es el cuento, un conocimiento que va más allá de él y al que la técnica debe servir sólo como partera. El conocimiento íntimo de la especie.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-1180233262803580328?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/1180233262803580328/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=1180233262803580328&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1180233262803580328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1180233262803580328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/02/thomas-qu-thomas-sobre-kjell-askildsen.html' title='¿Thomas? ¿Qué Thomas? Sobre Kjell Askildsen'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-2491439441811377957</id><published>2008-02-15T23:05:00.003+01:00</published><updated>2008-02-15T23:34:10.627+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo red'/><title type='text'>El eterno femenino y la morfología trascendental</title><content type='html'>María, amiga amada mía, me manda por mail un link con esta composición del artista Philip Scott Johnson (Eggman913): &lt;a href="http://www.artgallery.lu/digitalart/women_in_art.html" target="_blank" rel="nofollow"&gt;http://www.artgallery.lu/digitalart/women_in_art.html&lt;/a&gt;. No sé por qué me lleva a la idea de la polivalencia de la forma en el reino natural, eso de lo que he escrito ya varias veces, la morfología trascendental, un concepto que le servía a Goethe, tras él a Emerson, incluso al primer Darwin, para explicar la uniformidad proteica de lo real, si se me permite el oxímoron. Si una misma línea formada por segmentos da forma al trilobites, a la espina dorsal de un ser humano, al esqueleto de un áspid, o al tronco del bambú, ¿no parece esa mujer vertida en varios moldes una muestra máxima de la feminidad trascendental? Lo abstracto y articulado de la composición queda muy bien acompañado con esa suite de Bach, un naturalista, un matemático de la música, si se me permite ahora el pleonasmo. Ahora bien, esa única mujer que es todas las mujeres, ¿no constituye un imposible, una idealización que como todo lo sublimado, se escapa entre los dedos? Como en la zarabanda, que al fin y al cabo es una pieza de danza, en este baile de lo eterno femenino hay algo de inasible, de imposible y, claro, también como en la música, de melancólico. La naturaleza va dejando fenotipos tras su constante ensayo de la forma, especies que se sobreviven, se anulan, se explican unas a otras. Y estas mujeres ensartadas en la duración imposible de una única mujer son tantos momentos robados al paso del tiempo. El megaterio se extinguió, pero dejó su huella suficiente en la Patagonia. Y esa mujer con armiño en los brazos hace ya tiempo que alimenta el polvo en lo más denso del polvo, pero queda su particular propuesta de eternidad en un retrato. ¡Ah, si pudiéramos tan sólo a una de ellas poseerla! Nosotros, los que no vemos a la otra mujer, la de carne y hueso, real como ella misma, que pasa a nuestro lado o nos envía composiciones artísticas por mail, la de verdad, la que nos toca en este instante eterno que es nuestra vida, irrepetible y necesaria en el decurso de la realidad hacia otras vidas, la sola eternidad! Nosotros, los poetas, los artistas, los enfermos de melancolía y brumas maternales, cuarentones, solterones, mozos viejos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-2491439441811377957?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/2491439441811377957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=2491439441811377957&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2491439441811377957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2491439441811377957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/02/el-eterno-femenino-y-la-morfologa.html' title='El eterno femenino y la morfología trascendental'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-663171263562112535</id><published>2008-02-13T11:56:00.003+01:00</published><updated>2008-02-13T12:04:24.773+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>Peixoto</title><content type='html'>Acabo de terminar de leer &lt;a href="http://www.joseluispeixoto.net/"&gt;Cementerio de pianos, de José Luis Peixoto&lt;/a&gt;, escritor portugués que me recomendó Mateo de Paz. Todos los elogios que el editor cita en el blurb alaban su uso del lenguaje, subrayando las calidades poéticas, algo que los editores siempre subrayan en sus novelistas, aunque luego los críticos lo marquen muchas veces precisamente como un demérito. Sin embargo, de lo que es quizá lo más ambicioso del libro, su estructura poliédrica, no hay mucho destacado en ese rosario de citas de la contraportada. ¿Porque no le acaba de salir bien? Es posible. Queda claro que el registro poético de gran parte de la novela oculta o amortigua un tanto la narración. Pero a cualquiera que la lea le llama la atención poderosamente el juego de voces, tiempos y espacios, los ángulos de la mirada con los que Peixoto juega en su relato. De hecho, lo uno no sería posible sin lo otro, es decir, el zigzagueo narrativo permite las reiteraciones, algo que se suele atribuir al discurso poético (en ocasiones, por ejemplo, su uso de los tiempos verbales recuerda el tono palinódico de Gamoneda); y a su vez la repetición casi como un estribillo de las voces hace que el enfoque desde distintos puntos de vista no resulte ni machacón ni innecesario . Sin embargo, hay algo en ese clic final que busca Peixoto, la coincidencia de los planos sucesivos en un fundido último, que no acaba de hacer realmente clic en la sensibilidad del lector. Sí lo hace, no obstante, y muy posiblemente sea esa la voluntad del autor, en su capacidad de enjuiciamiento moral. La demora, el rodeo, la reiteración de lances desde varias ópticas, todo se parece bastante a un sumario, o a un careo entre las distintas partes implicadas, maltratado y maltratador, víctima y verdugo, que fuerza al lector a tomar una posición, o a matizar la que había tomado inicialmente. El ejercicio de posmodernidad ha sido superado con creces, pues, y sale Peixoto airoso de su particular lance. Personalmente, eso sí, me quedo con la primera parte, el relato mondo, si se me permite decirlo así, en primera persona, de alguien que se va y cuenta cómo fue todo antes de que él viniera, después de que se ha ido. También hay ahí un cociente moral de importancia, y una narración sobrecogedora, diestra y llena de frescura, fuerza y necesidad. La desconstrucción no siempre garantiza que el edificio derruido sea más digno que el que estaba en pie. Y he de admitir que tras esa primera parte en la que apenas cerré el libro y los ojos, llevado casi en volandas por esa voz que nace como muy adentro, leí el resto del libro como una caída y un excesivo merodeo. Será que soy poco posmoderno. Me descubro, eso sí, ante el talento de Peixoto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-663171263562112535?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/663171263562112535/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=663171263562112535&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/663171263562112535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/663171263562112535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/02/peixoto.html' title='Peixoto'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-1106461466598432411</id><published>2008-02-08T10:23:00.000+01:00</published><updated>2008-02-08T10:34:35.967+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseñas y noticias'/><title type='text'>Se publica Darwin en las Galápagos, mi segundo libro de poemas</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R6wgpBb7TMI/AAAAAAAAAL0/9erwbnFzXaQ/s1600-h/DSC01536.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5164538761819409602" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R6wgpBb7TMI/AAAAAAAAAL0/9erwbnFzXaQ/s200/DSC01536.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Fue el último poema que escribí. En el periódico vi la reproducción de un grabado de época: un hombre con botas, sombrero de explorador y rifle al hombro, camina con ademán marcial por un paraje semidesértico. Está ladeado porque mira fijamente a un animal casi tan grande como él. Es una tortuga elefante de las Galápagos, y le devuelve la mirada con una mezcla, sólo posible en el reino animal, de curiosidad e indiferencia. Escribí el poema sobre ese encuentro que pudo haber cambiado la historia de la ciencia, y lo dejé a un lado, como si fuera a ser parte de un libro futuro. O el último recuerdo de un libro pasado. Mientras, como ajeno a esa mirada fortuita de hombre y bestia, mi segundo libro de poemas seguía debatiéndose entre el magma y la fijación. Luego me fui a Mongolia, y allí el mundo natural se imprimió en mí con una intensidad que nunca hubiera imaginado. Y si yo ya no era el mismo, tampoco podía serlo el libro: volví y le di la vuelta como un guante. En el proceso se cayeron casi veinte poemas, los más maleables, que eran también los más retorizados. De ellos, quedaron sólo como ecos aquí y allá, y lo que estaba al final pasó al principio, lo que era el principio fue el final. In my end is my beginning, tal y como T. S. Eliot lo quiso poner. Y en esa reordenación, el yo dejó paso a los animales, aunque nunca fueron en este libro uno sin los otros. Y “Darwin en las Galápagos” dejó de ser un poema al margen y pasó a dar título a todo un libro, a que todo un libro girase sobre él, con esos ejes escorados hacia el final que tienen los libros de poemas y de cuentos. Un libro que ya es una pequeña gran realidad. Lo ha publicado DVD, y por ello, a mis amigos Sergio Gaspar y Eduardo Moga, les estaré siempre agradecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;DARWIN EN LAS GALÁPAGOS&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mira de paso a la tortuga, Charles, y di que no, que es imposible hallar algo más parecido a un elefante en una isla.&lt;/em&gt; Testudo elephantopus&lt;em&gt;, ese es el nombre, la variación en el espacio de lo mínimo, un atributo de color, de ser, más denso en las costuras de la especie. Sin la tortuga, Charles, ¿existes tú y lo elefantino de tu rifle, eres acaso el hombre y no un capricho de la vida? Todo triunfo es de la forma, Charles. Mira despacio al cuerpo que no duda: en la seguridad del paso avanza algo más alto que la ciencia, un estupor que el animal traduce en cuello erguido y añoranza del marfil. Y posibilidad de trompa.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R6wgKRb7TLI/AAAAAAAAALs/DnSY-mphYmM/s1600-h/DSC01535.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-1106461466598432411?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/1106461466598432411/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=1106461466598432411&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1106461466598432411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1106461466598432411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/02/se-publica-darwin-en-las-galpagos-mi.html' title='Se publica Darwin en las Galápagos, mi segundo libro de poemas'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R6wgpBb7TMI/AAAAAAAAAL0/9erwbnFzXaQ/s72-c/DSC01536.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-782904702083524763</id><published>2008-02-01T10:34:00.000+01:00</published><updated>2008-02-01T12:33:07.937+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>Un galgo</title><content type='html'>Son dos fotografías. Y en una hay un galgo. Se parece al que sale en la portada de Disgrace, la novela de Coetzee. Quizás a &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/pesadilla/literaria/Putin/elpepicul/20080131elpepicul_1/Tes"&gt;Vladímir Sorokin&lt;/a&gt;, el escritor ruso fotografiado junto al galgo, le guste Coetzee. Es un hombre de cincuenta y tantos que aparenta menos años. Un escritor ruso en pantalón corto y camiseta con un galgo en el sofá. Pero no un galgo ruso. Toda una declaración de intenciones. En la otra fotografía, un grupo de jóvenes en camiseta y vaqueros, desenfadadamente uniformados, forma corro alrededor de un hombre maduro que viste, con idéntico estudio en su desenfado, de negro. Estos chicos también son rusos, pero a diferencia del escritor, aparentan mucha más edad que la que tienen. Escuchan divertidos las bromas del presidente de la nación: otro Vladímir, Putin, en cuyo ademán leemos un desenfado igualmente protocolario, fotografiable. Los chicos pertenecen a un grupo defensor de las esencias rusas. Se llaman a sí mismos Nashi, y han protagonizado actos de quema de libros del escritor que tiene un galgo en el sofá. Parece ser que sus novelas no son muy ortodoxas con el ideal de la patria. Merece la pena leer la entrevista de Rodrigo Fernández a Sorokin. El escritor analiza la realidad de su país con frialdad y esa socarronería rusa fruto de la resignación. Sacar los pies del tiesto en Rusia es peligroso. Sorokin cree que el asalto a los escritores no respetuosos con el régimen no se ha producido aún. Los cachorros pueden quemar todos los libros que quieran, azuzados por el poder político, pero éste sólo ha mordido por ahora a los periodistas. Y a los espías, que son como corresponsales ágrafos. ¿Quién será el primer novelista mordido por el poder?, parece preguntarse Sorokin. Mientras, su galgo le mira con ojos beatíficos. El hombre de negro rodeado de veinteañeros, por su parte, tiene una expresión canina en su cara. Como los perros, no se sabe muy bien si sonríe o no cuando abre la boca. Si es que le hace gracia algo o es que enseña los dientes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-782904702083524763?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/782904702083524763/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=782904702083524763&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/782904702083524763'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/782904702083524763'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/02/un-galgo.html' title='Un galgo'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-312921363185912855</id><published>2008-02-01T09:57:00.001+01:00</published><updated>2008-04-05T17:01:48.332+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><title type='text'>El hombre que fue a la montaña</title><content type='html'>Hace algunos años, en mis clases de inglés de ciclo superior, mantuvimos un debate sobre el &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/proyecto/Chillida/Tindaya/empezara/hacerse/realidad/2009/elpepicul/20080131elpepicul_2/Tes"&gt;proyecto de Eduardo Chillida de vaciar la montaña de Tindaya&lt;/a&gt;, en la isla de Fuerteventura. Los métodos de idiomas suelen tocar siempre los mismos temas para la práctica y evaluación oral: que si el medio ambiente, que si las relaciones laborales, que si la comida, que si tus instituciones políticas o las mías. Dicho así, parece que banalizo la cuestión. Es simplemente que los alumnos, tras años de suplicio, acaban cogiéndole ojeriza al rosario de tópicos. Como son adultos, los pobres no suelen protestar, pero el hartazgo se aprecia a poco que uno aborde la cuestión fuera de las aulas. Ni que decir tiene los profesores. Pero claro, a nosotros nos pagan. Bueno, el caso es que aquel año, la inclusión de una unidad didáctica completamente dedicada al arte supuso una bocanada de aire fresco para todos en medio de este panorama. Y yo llevé a clase el asunto candente de la montaña como instalación artística, idea de Chillida, un proyecto que entonces se debatía acaloradamente en Canarias y en el mundillo del arte. Había sufrido varias congelaciones, hablo del proyecto, no del mundillo, y parece ser que acabó archivado. Los alumnos tenían una breve introducción de antecedentes, fotografías, reproducciones, descripción y motivación estética del proyecto, puntos favorables y en contra, y expresaban su opinión al respecto. Para mi sorpresa, personas que yo hubiera pensado aborrecerían ese vaciado de todo un monte se manifestaban a favor. Y viceversa. Recuerdo todo esto porque ayer leí que el proyecto se va a materializar, precisamente ahora que el autor está muerto. En aquellos debates yo reservaba mi opinión, que era favorable. Eran mis tiempos de esencialismo estético, la debilidad por Chillida, Tàpies, mi persistente admiración por Valente. Hoy sin embargo creo que el proyecto no debería realizarse. Sí, es hermoso operar así sobre la naturaleza creando un lugar, un vacío (esa obsesión de todos estos creadores), que se pueda visitar, como espacio de interacción con el paisaje. Pero es precisamente esa &lt;em&gt;intervención&lt;/em&gt;, una palabra muy usada hoy día en el mundo del arte, lo que me espanta. Los ecologistas se oponen por las explosiones que habría que hacer y el destrozo que llevaría consigo en el paraje de Tindaya. Y pese a que los ecologistas tienen también sus esencialismos, en este caso estoy con ellos: guárdese el hombre de injerir de forma excesiva sobre la naturaleza. Y guárdese el proyecto, pero no en un cajón, sino en alguna sala de exposiciones, con maqueta, planos, dibujos, textos, recreaciones virtuales, todo eso. Guárdese como la obra que se quiso hacer, se pudo hacer, pero no se hizo, se dejó ahí: en ese espacio prístino previo a la materialización, como un pensamiento. Un homenaje al hombre que pensó la montaña. Un tributo a la montaña que fue respetada por el hombre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-312921363185912855?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/312921363185912855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=312921363185912855&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/312921363185912855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/312921363185912855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/02/el-hombre-que-fue-la-montaa.html' title='El hombre que fue a la montaña'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-866223946469254327</id><published>2008-01-30T09:28:00.000+01:00</published><updated>2008-01-30T09:43:35.811+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><title type='text'>En la muerte de Sir Edmund Hillary</title><content type='html'>Según leo ahora, el 11 de enero murió Edmund Hillary, el montañero neozelandés que fue el primer hombre en hollar, se dice así, ¿no?, la cima del Everest. Le acompañaba Tenzing Norgay, un sherpa cuyo nombre también se recuerda entre los connoisseurs. Pero el que ha pasado a la posteridad es, claro, el hombre blanco. Anglosajón por más señas. Por alguna parte tengo escrito que su comentario al bajar al campamento base, “Well, we knocked the bastard off”, “Le tumbamos al muy cabrón”, o incluso, “Le dimos para el pelo al muy cabrón”, es buena muestra de ese afán occidental por conquistar los espacios naturales, como si la montaña se hubiera subido a sí misma a un pedestal y pidiera a gritos que de allí la bajasen. O que la sodomizasen por su arrogancia. Por supuesto, el Everest siguió siendo el Everest como si tal cosa después de aquel 29 de mayo de 1953, fecha de su coronación. Es más, ya era el Everest mucho antes de que otro anglosajón así lo bautizara en 1865. Antes incluso de que alguien lo llamara simplemente el Pico XV. Y lo seguirá siendo cuando el último hombre blanco y el último serpa expiren sobre la tierra. Quizá sea ése el pedestal de la montaña que tanto irrita, o excita, según se mire, al ser humano: su indiferencia. Pero las cosas han sido muy diferentes en el monte Everest después de aquella escalada. Y hay que darle crédito a Hillary por saber reconocerlo: “Los que conocíamos a los sherpas a menudo pensábamos que serían mucho más felices y que sus vidas serían mucho más sencillas si el mundo de fuera les dejara en paz. Pero desgraciadamente no había la más mínima posibilidad de que así fuera. El Khumbu [uno de los glaciares que flanquean el Everest] ha sido el destinatario de muchos de los ‘dones’ de nuestra civilización: se están talando bosques, la basura se amontona en torno a los campamentos y los niños han aprendido a pedir limosna […]. A veces me corroe la sensación de culpa”. Crédito también por su trabajo con las comunidades nepalíes. Pero parece que toda relación de Occidente con otras zonas del planeta venga presidida por esa sensación de culpa, de restitución. Como cuando Hillary construyó una escuela para los sherpas en los años sesenta: “Parecía la mejor forma de devolverles la ayuda que me habían prestado”. También construyó hospitales y su altruismo, quiere uno pensar, le ayudó a subir el primero tanto como sus dotes físicas. Posa en la fotografía del obituario con la arrogancia que supone llevar las orejas descubiertas, para escarnio de sabañones, y con su perfil prognato de hombre de Yorkshire incólume, el tupé revuelto. Había sido apicultor en su juventud. Fue buena gente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-866223946469254327?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/866223946469254327/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=866223946469254327&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/866223946469254327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/866223946469254327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/en-la-muerte-de-sir-edmund-hillary.html' title='En la muerte de Sir Edmund Hillary'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-9044613585149499099</id><published>2008-01-28T10:14:00.000+01:00</published><updated>2008-01-28T10:30:34.162+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros y paisaje'/><title type='text'>En lo salvaje</title><content type='html'>Acabo de ver &lt;a href="http://www.estrenosdecine.net/modules.php?name=Peliculas&amp;amp;id=1252"&gt;Hacia rutas salvajes, Into the Wild, una película dirigida por Sean Penn &lt;/a&gt;y basada en la novela de Jon Krakauer. Es una historia real. Y lo digo en toda la extensión de la palabra: respira autenticidad. Hasta la muerte del protagonista, Christopher McCandless, rebautizado Alexander Supertramp, no puede ser más real cuando confunde una variedad comestible de planta con otra venenosa que acaba con su vida. En esos azares se gana o se pierde la existencia. Al principio no son muy convincentes los gestos para la galería. Me refiero por ejemplo a lo innecesario de quemar el dinero (con no utilizarlo hubiera valido), a esa especie de gratuidad con la que el estudiante modelo rompe todo vestigio de su identidad pasada y empieza a caminar campo a través como un vagabundo. Pero muy pronto descubrimos que no es una huida gratuita, que Alex no va de estado a estado buscando un encuentro estelar con la naturaleza, un anhelo del riesgo por el riesgo, ni siquiera algo jovial o instructivo. No le mueve ese prurito tan anglosajón de conquistar el planeta y escribir absurdos récords en un libro. Como mucho lo que le conmueve es el paisaje, eso que siempre está en otra parte según Emerson, huyendo de los que vamos a su encuentro. Y la otra huída, la del que lo contempla en esta película deliciosamente demorada (un crítico de cine diría “poética”) también es real. Porque su herida es verdadera y lo que Alex deja atrás es, no sólo una sociedad enferma, sino una familia que ni le comprende ni le ayuda a ser él mismo. Antes de ir a ver la película pensé que me encontraría con un rostro acerado y unos ojos de color azul platino escrutando un horizonte de montañas. Me venía a la cabeza la cara de psicópata de aquel montañero que se cortó el brazo con una navaja tras permanecer dos días atrapado en una pared rocosa de Utah. Y hay que reconocer que la fotografía en blanco y negro del colofón, la del verdadero McCandless, es espeluznante: parece un Shackleton o un Edmund Hillary que desafía el hielo de Alaska por puro olimpismo. Sin embargo, el actor que le da vida en la película de Sean Penn, Emile Hirsch, que quizá sólo fortuitamente se parece a Jack London, aporta mucha más humanidad al personaje. Sí, Alex es real porque su herida es real, le vemos el agujerito del alma. Esa forma dentada de su figura hace que casi todos los personajes con los que se encuentra busquen anclar su propia carencia ahí: la pareja de viejos hippies, la mujer sobre todo, ve en él a su hijo errante; la adolescente sobrehormonada le quiere para su lecho; un vejete entrañable y con el corazón destrozado le propone literalmente la adopción. Pero Alex es un misfit, es decir, no encaja y sigue adelante en dirección a su Norte particular, un más difícil todavía que en el mapa estadounidense no puede ser otro que Alaska. Ni siquiera el oso del final se le puede comer dado el estado ponzoñoso en el que se encuentra. No, su reino no parece de este mundo. Como en el juego del Tetris, los hilos invisibles del destino intentan acoplar a Alex aquí y allá. Les parece que encajaría perfectamente en la vida del cerealista mafioso, o como carabina de esa pareja de daneses locos. Y Alex sigue rebotando, ciego ante la morfología huérfana que todo el mundo ve en él, implacable ante tantas tentativas de hacerle encajar, cada uno en la suya propia. Al final, Sean Penn hace como que él también le ha buscado un sitio. Un Alex ya delirante se imagina el encuentro con sus padres. Corre hacia ellos en una escenografía de ensueño, se funde en su abrazo y le vemos la cara entre la lana y el algodón que visten respectivamente la madre y el padre, todo de un tejido muy americano. Pero no, Sean Penn no es buen jugador de Tetris. Afortunadamente. Y el protagonista, mullido entre sus progenitores en la niebla del sueño, abre todo lo que puede los ojos en la realidad de su lecho de muerte y se da cuenta de que allí, de vuelta en casa, sobre todo allí, no encajaría jamás: sus padres no podrían nunca ver el cielo como él lo está viendo. El viaje, la entrada dentro de uno mismo en ese momento final de la existencia es, gracias al giro de muñeca de Sean Penn, una restitución. Pero no a la familia, sino a la Naturaleza. Un auténtico triunfo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-9044613585149499099?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/9044613585149499099/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=9044613585149499099&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/9044613585149499099'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/9044613585149499099'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/en-lo-salvaje.html' title='En lo salvaje'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-6127716228049360822</id><published>2008-01-18T15:17:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T14:42:05.121+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>Neruda, Darwin y los taxistas</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RlT_RWU6I/AAAAAAAAADE/49qZ557xvak/s1600-h/DSC00985.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157858867322180514" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RlT_RWU6I/AAAAAAAAADE/49qZ557xvak/s200/DSC00985.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Antes de la peluca y la casaca &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;fueron los ríos, ríos arteriales.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así comienza el primer poema, “Amor América”, de Canto general, el gran libro de Pablo Neruda, una obra continental para un poeta igual de grande. Pienso en estos versos mientras vuelo de Santiago de Chile a Punta Arenas, en el segundo tramo de mi viaje a Puerto Williams. Veo el continente americano adelgazándose allá abajo, conforme volamos hacia el sur, escarpado en cimas nevadas hacia el Este, más y más lamido por un océano Pacífico cada vez más presente a nuestra derecha, dando forma a ensenadas y fiordos. Una vez en tierra, Punta Arenas, como muchas de estas ciudades australes, parece un milagro entre la inmisericordia plúmbea del cielo y un mar no menos gris. Quizá por eso el verde estalla en un fragor de limonero. Pastan los llamacos, cruce de llama y de guanaco, a ambos lados de la carretera. También hay thermidor, el clásico bovino americano con la cara blanca y el resto del cuerpo negro o marrón. Y caballos cenicientos con la crin encrespada como los montes. Punta Arenas estaba vacía el día de Navidad, sólo vagaban los perros por la plaza, al acecho de moteros y ciclistas. Afortunadamente, un grill piadoso nos ofrece un poco de calor, cerveza y buena carne, a mí y a Rafael, un brasileño de origen japonés que me recuerda a mis amigos mongoles, y que es mi compañero de viaje por unas horas. Esta mañana, el taxista me sonríe mientras suena Serrat en la radio del coche. Mira a su derecha cuando le señalo una lengua de tierra paralela al Estrecho de Magallanes. Eso es Tierra del Fuego, me dice, como quien se sabe unos kilómetros más al norte del espectro austral, a salvo de ese plomo en el aire que parece hundirse, ya a la altura de Puerto Williams, en una “tierra montañosa, parcialmente sumergida en el mar, hasta tal punto que los profundos fiordos y bahías ocupan el lugar que suelen ocupar los valles”. Así, con estas palabras, lo describió Darwin. Una tierra que el naturalista más famoso de todos los tiempos, en realidad geólogo de profesión y vocación en ese segundo viaje del Beagle, leyó con ojos de vulcanólogo hasta encontrar “signos de una violencia universal” en su orogenia. ¿Tan mal pinta la cosa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;25 de diciembre&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-6127716228049360822?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/6127716228049360822/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=6127716228049360822&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6127716228049360822'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6127716228049360822'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/neruda-darwin-y-los-taxistas.html' title='Neruda, Darwin y los taxistas'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RlT_RWU6I/AAAAAAAAADE/49qZ557xvak/s72-c/DSC00985.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-5606414565450883429</id><published>2008-01-18T15:16:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T10:55:42.088+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>Darwin y el monstruo del Lago Ness</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Rq0_RWVBI/AAAAAAAAAD8/6Q24vYviA7g/s1600-h/DSC01019.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157864931816002578" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Rq0_RWVBI/AAAAAAAAAD8/6Q24vYviA7g/s200/DSC01019.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Rp7vRWVAI/AAAAAAAAAD0/r6SQ37NEIJw/s1600-h/DSC01019.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RpSvRWU_I/AAAAAAAAADs/PwX9yzLYHAI/s1600-h/DSC00994.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Ro3fRWU-I/AAAAAAAAADk/Q8oDtZ1bbUQ/s1600-h/DSC01002.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157862775742419938" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Ro3fRWU-I/AAAAAAAAADk/Q8oDtZ1bbUQ/s200/DSC01002.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RolfRWU9I/AAAAAAAAADc/DR0_5L1tWCQ/s1600-h/DSC00992.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157862466504774610" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RolfRWU9I/AAAAAAAAADc/DR0_5L1tWCQ/s200/DSC00992.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La Isla de Navarino, o bien, Isla Navarino, como dicen aquí, fue bautizada con ese nombre por FitzRoy, el capitán del Beagle, haciendo honor a la batalla homónima que ingleses, rusos y franceses ganaron a los turcos frente a las costas griegas en 1827. Con su forma de criatura pesada y grande, el mapa de la isla parece un elefante marino: el lomo sería la parte norte, en la ribera del canal Beagle. En esta vía de agua natural angosta y profunda, Darwin creyó ver un espacio claustrofóbico, muy parecido al lago Ness, según sus propias palabras. ¿Se olvidó Darwin del monstruo, o era el monstruo este pedazo de tierra extendido de Este a Oeste, como una enorme morsa rematada en sus fauces por esa isla Button que parece un colmillo? Aquí se encuentra, enclavado en la mitad aproximada de la costa norte, Puerto Williams, antigua base naval, hoy merecedora del honor de ser la ciudad más austral del mundo. En realidad es sólo un pueblecito luchando por estar a la altura de las circunstancias que nos empujan, a los que creemos aún en el misterio de los paralelos, a buscarnos en su naturaleza antípoda. Puerto Williams de levanta con sus cuatro casas de listones de madera, calles sin asfaltar, club de yates flotante y poblado yagán, con esa dignidad del marino varado en tierra firme. Otra caprichosa forma, esta vez tridimensional, se eleva como un cristal de roca gigante al sur de Puerto Williams: son los Dientes de Navarino, un poco el equivalente en miniatura de Torres del Payne, y un mucho el motivo de mi venida aquí. Aunque todo empezó en realidad con Darwin, con un poema que escribí hace ya más de dos años (el último, pues no me ha vuelto a visitar la musa) sobre su encuentro con una tortuga gigante, una mirada de hombre a bestia y viceversa en ese instante intemporal de la revelación. Luego el poema hizo que todo el segundo libro pivotase sobre su eje, le cambió la estructura y el título, y me dejó prendido de la aventura viajera de este joven que da la vuelta al mundo recogiendo fósiles y luego tarda décadas en dar la vuelta al conocimiento científico con la interpretación de sus hallazgos. Sí, todo empezó con Darwin, por eso mañana salgo en un barco de época a hacer parte de la ruta que él hizo a bordo del Beagle por estos mares. Servidumbres del turista, que tiene que reproducir, al no poder lanzar sobre estas montañas una mirada inaugural, la forma aproximada del velero para hacerse dueño de su naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;26 de diciembre&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-5606414565450883429?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/5606414565450883429/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=5606414565450883429&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5606414565450883429'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5606414565450883429'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/darwin-y-el-monstruo-del-lago-ness.html' title='Darwin y el monstruo del Lago Ness'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Rq0_RWVBI/AAAAAAAAAD8/6Q24vYviA7g/s72-c/DSC01019.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-3049137187746703972</id><published>2008-01-18T15:14:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T14:41:41.273+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>Hacia Wulaia: Mejillones, colibríes, cerdos y gatos</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RtwfRWVFI/AAAAAAAAAEc/La2SOuKr_1Q/s1600-h/DSC01032.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157868153041474642" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RtwfRWVFI/AAAAAAAAAEc/La2SOuKr_1Q/s200/DSC01032.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Rti_RWVEI/AAAAAAAAAEU/tYcgC-OIT9g/s1600-h/DSC01057.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157867921113240642" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Rti_RWVEI/AAAAAAAAAEU/tYcgC-OIT9g/s200/DSC01057.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RtX_RWVDI/AAAAAAAAAEM/5UsB8UKOkF4/s1600-h/DSC01059.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157867732134679602" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RtX_RWVDI/AAAAAAAAAEM/5UsB8UKOkF4/s200/DSC01059.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RtIvRWVCI/AAAAAAAAAEE/uXGtVHsIn4E/s1600-h/DSC01071.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157867470141674530" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RtIvRWVCI/AAAAAAAAAEE/uXGtVHsIn4E/s200/DSC01071.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Wulaia es un lugar mágico en el canal de Murray, una vía de agua encajonada aun más que el Beagle y que se desgaja de éste hacia el suroeste como una lengua de plomo lisa y estirada en un día tranquilo como el de hoy. El trayecto por carretera hasta Puerto Navarino, en el extremo noroccidental de la isla homónima, permite ver el trazado del canal Beagle, sinuoso en sus orillas frente a las escarpadas montañas. Más o menos enfrente de Puerto Navarino, en un juego de espejos que Argentina y Chile llevan escenificando varias décadas por estas aguas, se encuentra la ciudad argentina de Ushuaia. En Puerto Navarino nos espera el velero Victory, un schooner que nos llevará demorada y mansamente hasta el lugar en el que Darwin tuviera uno de sus encuentros con los yagán: Wulaia. Antes, en el recorrido en auto por la costa, previamente a embarcar, se pasa por Puerto Mejillones, otro enclave importante para la comunidad india. En 1953, cuando el gobierno decidió construir, por razones estratégicas, como todo aquí, la base naval de Puerto Williams, los indios que vivían esparcidos por estas calas y ensenadas fueron trasladados al nuevo enclave, que está aproximadamente veinte kilómetros más al Este. Dejaron en Puerto Mejillones un cementerio en cuyas lápidas, de madera tosca, se leen nombres españoles con apellidos yagán. Los indios enterraban a sus muertos y borraban todo resto o señal sobre la tumba con el objeto de hacer olvidar el enterramiento. Era ésta una forma digna y respetuosa de fusión con la naturaleza, sin aspirar al más mínimo epitafio (¿qué mejor epitafio que ser restituido al perfil total de la materia?). Los misioneros anglicanos consiguieron convertir a los yaganes al cristianismo y Puerto Mejillones se pobló de cruces blancas de madera y combinaciones caprichosas de nombres y apellidos. La furgoneta que nos lleva avanza por un camino sin asfaltar, bordeando ensenadas y bosques. Sólo se ven dos haciendas. A veces el suelo se enfanga, la turba suelta su petróleo en el agua y los árboles mueren de pie, como guerreros indios, desprovistos de ramas y hojas, comidos por el amor terrible de los líquenes. Desde Puerto Navarino, un grupito de edificaciones rústicas de madera ocupado por los oficiales de la marina chilena, zarpamos en el Victory y el contorno de las montañas se impone sobre el agua negra igual que se le impuso a un impresionable Darwin hace ahora casi doscientos años. El efecto de la nieve en los montes, formando ventisqueros entre tierra pelada, compacta y opaca bajo las nubes, recuerda el color del lomo y el hocico de las orcas, y estas montañas parecen enormes ballenas asesinas elevándose desde el fiordo con la picuda boca abierta. Las bandadas de cormoranes, que vuelan a ras del agua con un frenesí de ánade, contribuyen con su plumaje a esta fotografía en blanco y negro. Wulaia aparece en un recodo del Murray. No es más que una cala de rocas en la que sorprenden casi doscientos metros de tierra llana antes del ímpetu ascendente de los montes, algo inusitado en estas latitudes en las que las montañas parecen brotar casi como un iceberg del agua. Por ello los indios frecuentaban este lugar y llegaron a formar lo que casi se podría llamar un poblado, bien lejos de la idea de salvajes desperdigados por las islas que uno se hace cuando lee a Darwin. Aquí se encuentra también una edificación de principios del siglo veinte, con posterioridad convertida en base de comunicaciones cuando el gobierno chileno decidió poblar (es un decir) estas tierras. Hoy lo ha adquirido una compañía privada de Punta Arenas que quiere convertirlo en hotel-museo e incluirlo en una de las paradas para el crucero que recorre toda esta zona hasta el Cabo de Hornos. La reconstrucción se hace con respeto y ya se están habilitando senderos y un pequeño muelle. Subimos por uno de los caminos, con empalizadas frescas y doseles de tablones en los tramos más enfangados. Descubrimos el pan indio, un hongo que crece en el tronco de los árboles tras irritar su corteza con una reacción química y crear el nudo característico: Cyttaria darwinii, que así se llama la criatura, en honor de su insigne descubridor, es rica en vitamina C, blanda e insípida. Podría ser el maná bíblico, un alimento que los dioses de estas tierras, rigurosas pero no inhóspitas, ponen a la altura exacta de la boca como alimento para su grey. Otra referencia al libro de los libros podría verse en el notro, un árbol que los ingleses redujeron injustamente a la categoría de arbusto bautizándolo con el sobrenombre de firebush, por las flores rojas, sin duda queriendo ver la zarza ardiendo de Moisés entre este verde casi fosforescente de la lenga. Pero la zarza ardiente alimenta de algo más que de fulgor espontáneo a los seres de esta tierra. El colibrí, cuando viene en su migración desde el norte, se nutre de su rico azúcar al hallar, recién llegado, la planta en su primera floración. Así se recupera del viaje. Y tras permanecer aquí una estación, antes de emprender nuevo vuelo a latitudes más septentrionales, el notro florece de nuevo para que el minipájaro se alimente bien antes de partir. Más viajes simbióticos de animales constituyen las especies no autóctonas que se han instalado aquí por intervención humana. El castor, importado por los argentinos desde Canadá para su explotación en granjas de la piel, cruzó en un descuido el Beagle y se instaló en los ríos de Isla Navarino. Aquí construye presas como sus parientes del norte. Por puro instinto, pues no hay en estos pagos ninguno de los depredadores que motivan tan elaborado método de defensa Y los baguales, animales domésticos que se han echado literalmente al monte y merodean por los bosques en estado salvaje: corderos, caballos, cerdos. Estos últimos son los más peligrosos. Mucho más grandes que los jabalíes, han desarrollado colmillos enormes en menos de un siglo de asilvestramiento. La información genética está en la especie, y dependerá del entorno que la use o no. Así, un poco como hacia atrás, se puede entender también la famosa teoría de Darwin. Uno de estos verracos casi le siega la aorta a Pato, mi guía yagán de los próximos días en el trekking de los Dientes de Navarino. Ocurrió en el mismo Wulaia, y quizá fue la magia del lugar lo que le hizo aguantar varios días con la pierna herida sin desangrarse hasta que un barco pasó por los alrededores. No hay cerdos bagual en los Dientes, me dice, como para tranquilizarme, cuando ve que abro mucho los ojos. Lo que sí hay en Puerto Williams son gatos, y tienen un punto ceniciento. También los blancos, y hasta los barcenos. A todos se les pega un poco en los ojos ese plomo azulado de las montañas, ese azul petróleo del agua, y miran como desde el otro lado de algún espejo. Que a uno le miren estos animales enigmáticos es aun más, en estas latitudes mercuriales del tiempo y el espacio, un raro privilegio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;27 de diciembre&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-3049137187746703972?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/3049137187746703972/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=3049137187746703972&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3049137187746703972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3049137187746703972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/hacia-wulaia-mejillones-colibres-cerdos.html' title='Hacia Wulaia: Mejillones, colibríes, cerdos y gatos'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RtwfRWVFI/AAAAAAAAAEc/La2SOuKr_1Q/s72-c/DSC01032.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-3228904424670528274</id><published>2008-01-18T15:13:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T14:44:48.840+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>Un caballo llamado Buzo, FitzRoy y su decálogo de bautizos</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RxHPRWVII/AAAAAAAAAE0/7Scq3MxnaLE/s1600-h/DSC01091.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Rw5vRWVHI/AAAAAAAAAEs/cdDK4VcOetQ/s1600-h/DSC01086.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157871610490147954" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Rw5vRWVHI/AAAAAAAAAEs/cdDK4VcOetQ/s200/DSC01086.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RwlvRWVGI/AAAAAAAAAEk/_vGXABupbfs/s1600-h/DSC01198.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157871266892764258" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RwlvRWVGI/AAAAAAAAAEk/_vGXABupbfs/s200/DSC01198.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La Laguna del Salto es un depósito glacial a los pies de la cara norte de los Dientes de Navarino, separada de ellos por varias estribaciones picudas, puntas gigantes que se erizan como el cuarzo. Bajo la mole imponente de estos picos el agua cae en cascadas, forma lagunas y torrenteras. Pasan nubes cargadas de aguanieve al otro lado del Beagle. El viento cambia constantemente y hace bailar el fuego que Pato ha encendido. Como el viento, la meteorología, y se pueden dar las cuatro estaciones en una sola jornada, o eso les gusta decir a los fueguinos. Salimos esta mañana temprano. Se sube de Puerto Williams por un bosque tupido de lenga y cohiué. Poco a poco se va ganando altura y damos con un mirador desde el que tenemos una vista privilegiada al norte, a espaldas de P. Williams, y a vista de pájaro sobre el Beagle. El privilegio de esa mirada me lo concede también Pato cuando me cuenta cosas de por estos andurriales: la despreocupación general de las autoridades, civiles y militares, por sacar a la ciudad de este letargo patagónico en el que se encuentra, con escasez de productos en las tiendas y suciedad en las calles. Pato ha representado al pueblo yagán en variaos congresos internacionales y conoce bien sus problemas. Yo creo que sería un buen alcalde, capaz de unir en un único munícipe la preocupación por unos y otros. Tal como están las cosas, cada dos años los marinos son trasladados, y la comunidad sufre la inevitable falta de compromiso que lleva acarreada esa transitoriedad. Damos vista a los Dientes y la Laguna Corazón bajo el cerro Róbalo, que es también el nombre de un pez y quizá por eso se llamó así a este monte, otro hocico veteado de blanco, alejado del circo de los Dientes de Navarino, menos escarpado que ellos, pero no menos imponente. Pato me cuenta cosas de su vida: que su padre murió al quemarse la casa en la que dormía, que sus mismos hijos ya han salido del pueblo. Me impresiona la historia de Buzo, un caballo al que perdió cuando lo castraron. Al parecer, Buzo seducía y montaba a las yeguas delante de la municipalidad y eso está penado aquí. Pato pensó que pagando al castrador se ahorraba las multas, pero Buzo, así llamado porque de potrillo nadó entre una isla y otra, murió tras la operación. Muchos caballos son también baguales, como los corderos que Pato tenía que venir a buscar, me cuenta, a estas lagunas de pequeño. Es sorprendente la facilidad con la que esta tierra reclama para sí a todo tipo de animales domésticos Algo habrá de feraz aquí que no supo ver Darwin. Arrecia el vendaval junto a nuestras precarias tiendas y pido a las montañas que algo del mundo bagual me dé fuerza esta noche cuando sople el baile intermitente de los cuatro vientos. Finalmente, un comentario de Pato sobre los nombres de estos parajes me lleva a las instrucciones que recibe el capitán FitzRoy del Almirantazgo inglés en la segunda expedición del Beagle: ordenan expresamente que sus hombres se abstengan de bautizar lugares recién descubiertos con nombres de novias, amigos, etc., todo un decálogo de decoro para el descubridor y el cartógrafo. Unas instrucciones parecidas tenía que haber recibido el guía suizo que puso su nombre y su apellido a partes de estas montañas, pasando por alto, uno, que antes de que él las bautizara ya existían, y dos, que les convenía más un nombre yagán en todo caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;28 de diciembre&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-3228904424670528274?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/3228904424670528274/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=3228904424670528274&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3228904424670528274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3228904424670528274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/un-caballo-llamado-buzo-fitzroy-y-su.html' title='Un caballo llamado Buzo, FitzRoy y su decálogo de bautizos'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Rw5vRWVHI/AAAAAAAAAEs/cdDK4VcOetQ/s72-c/DSC01086.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-6199668565141646270</id><published>2008-01-18T15:12:00.002+01:00</published><updated>2008-01-21T14:40:59.129+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>El Kilimanjaro, los castores y el amor de la Tierra</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5R_GvRWVOI/AAAAAAAAAFk/tY7piTQkuNg/s1600-h/DSC01111.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157887226991236322" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5R_GvRWVOI/AAAAAAAAAFk/tY7piTQkuNg/s200/DSC01111.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5R-4vRWVNI/AAAAAAAAAFc/Xp_APFVv1Xw/s1600-h/DSC01117.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157886986473067730" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5R-4vRWVNI/AAAAAAAAAFc/Xp_APFVv1Xw/s200/DSC01117.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5R-kfRWVMI/AAAAAAAAAFU/Zrl7tDMSyns/s1600-h/DSC01140.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157886638580716738" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5R-kfRWVMI/AAAAAAAAAFU/Zrl7tDMSyns/s200/DSC01140.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5R-T_RWVLI/AAAAAAAAAFM/K3ity4p9vGk/s1600-h/DSC01151.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157886355112875186" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5R-T_RWVLI/AAAAAAAAAFM/K3ity4p9vGk/s200/DSC01151.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Ry2vRWVKI/AAAAAAAAAFE/B4kPG8X92rw/s1600-h/DSC01152.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157873757973796002" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Ry2vRWVKI/AAAAAAAAAFE/B4kPG8X92rw/s200/DSC01152.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RyjPRWVJI/AAAAAAAAAE8/YL0r6XOg52o/s1600-h/DSC01160.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157873422966346898" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5RyjPRWVJI/AAAAAAAAAE8/YL0r6XOg52o/s200/DSC01160.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;En efecto, bailó el viento y bailó el agua. Esta mañana hemos amanecido con las tiendas mojadas. Afortunadamente, el saco me ha respetado. Tras una hora secándolo todo al fuego, emprendemos camino al paso Australia, el risco que separa la cara norte de los Dientes de las lagunas espectaculares que se suceden de Este a Oeste. Nos han precedido tres escandinavos, impertérritos en la lluvia, muy madrugadores. Nos siguen dos chilenos, el práctico del puerto de Williams y su hijo. La subida es empinada. La lluvia ha clareado muchos ventisqueros pero sigue viéndose el contraste de roca y nieve, mucho más atrayente que las fotos del trekking que yo había visto en Internet, por lo general entre rocas peladas. La primera laguna que encontramos está parcialmente helada, las grietas en la superficie parecen un mapa lunar, o la visión microscópica de algún organismo microcelular. Damos vistas al sureste y aparece el cerro Betinelli, otro accidente geográfico bautizado de forma caprichosa. Me encanta este monte y le voy viendo surgir conforme giramos hacia el Oeste. La cara sur de los Dientes, su verdadera cara, pues aquí brotan casi de la misma orilla, está toda rodeada de lagunas. El Betinelli es en realidad tres cerros: la primera mole se asemeja a la giba de un animal mastodóntico; encadenada a éste, un cono volcánico se recorta nítido contra el cielo; y tras él, dando vistas ya al lago Windhond y las Islas Woolaston al fondo, en el sur, el cerro culmina en una escarpadura secuenciada que se vierte con gran verticalidad sobre el bosque que rodea toda la montaña igual que lenguas verdes. Es por este efecto, la base alfombrada y la joroba monda, por lo que el Betinelli me recuerda un poco al Kilimimanjaro. El siguiente paso, ya dando vistas al Oeste, es el del Ventarrón. El paisaje es espectacular: más picos y lagunas con las montañas Codrington de fondo semejando una cordillera alpina. Aquí bajamos por una pendiente de piedra de arrastre y llegamos a la Laguna Hermosa, donde ya han acampado los suecos, y debemos de haber pillado a los castores in fragranti, pues en el bosque hay troncos cortados con las marcas características de los incisivos y huele mucho a aserrín. Hemos visto un par de ellos cruzando la laguna, levantando el culo en pompa justo antes de desaparecer bajo las aguas y adentrarse por alguno de los túneles en la colina de ramas y tierra. Según Pato, no estaban en esta laguna hace menos de un año, lo que quiere decir que siguen colonizando zonas. Los guardas forestales llevan un control de la población de castores y a veces rompen alguna de las presas. Ésta es la hora en la que empiezan a trabajar, las siete de la tarde, turno nocturno para el roedor leñador y arquitecto. Mientras garabateo esto, caen goterones sobre el cuaderno y vuelvo a cruzar los dedos para que no llueva, para que no lo haga al menos tanto como anoche. Ni rastro de los chilenos, de los que no hemos sabido en horas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Llovió de forma discontinua hasta que me quedé dormido. Los castores regresaron al tajo y se les oyó rasgar cortezas. Luego vinieron ráfagas más frías de viento y el silencio de la noche austral por fin. Hoy amanece un día espléndido, abro la cremallera de la tienda y al canto persistente y melódico de una especie de ruiseñor de estas tierras se le pone como fondo una mañana de postal, con cielos resplandecientes. Laguna Hermosa está increíblemente plácida y azul, y las lengas hacen de persiana veneciana frente a unos montes que siguen aquí, inmutables. Pocas veces he visto tan hermosa la mañana. Aquí, entre una naturaleza que se da con una insistencia parecida al amor, la tierra reclama a las bestias que antes le pertenecieron al hombre, los baguales. La tierra reclama también a las plantas que en ella crecieron y yacen inertes en el suelo. ¿Inertes? Ayer, mientras buscaba leña, me adelantaba a recoger los troncos secos que había por el suelo. Sin embargo, al tirar de ellos veía que al menos una parte estaba semihundida en la hierba húmeda, y costaba arrancarlos. La tierra va reclamando lo que le pertenece, rodea al árbol caído de un amor que le hace suyo. También el agua ama así a la misma tierra, la empapa sin medida. Y el viento ama a todo el conjunto cuando pasa entre los árboles, reafirmando el vínculo sagrado de todo lo que aquí crece, vertical, horizontal, se expande, mana o corre.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;29 de diciembre&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-6199668565141646270?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/6199668565141646270/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=6199668565141646270&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6199668565141646270'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6199668565141646270'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/el-kilimanjaro-los-castores-y-el-amor.html' title='El Kilimanjaro, los castores y el amor de la Tierra'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5R_GvRWVOI/AAAAAAAAAFk/tY7piTQkuNg/s72-c/DSC01111.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7767738300279866889</id><published>2008-01-18T15:12:00.001+01:00</published><updated>2008-01-21T12:49:07.543+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>Un gran susto, holandeses y guanacos</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SAePRWVSI/AAAAAAAAAGE/Jd5PG9RdaQM/s1600-h/DSC01188.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157888730229789986" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SAePRWVSI/AAAAAAAAAGE/Jd5PG9RdaQM/s200/DSC01188.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SAO_RWVRI/AAAAAAAAAF8/QaZ64D0WfmY/s1600-h/DSC01201.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5R___RWVQI/AAAAAAAAAF0/2Tr-JLCpvHc/s1600-h/DSC01210.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5R_qfRWVPI/AAAAAAAAAFs/w-A5Uc2CKx8/s1600-h/DSC01221.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Partimos de Laguna Hermosa en un penúltimo trayecto que resultará duro y azaroso. Se suceden los picos y lagunas hasta que damos con los tres suecos, que resultan ser holandeses, en un escarpado bosque de lengas. Arriba, el páramo se sucede en falsas cumbres, muy del uso del Sistema Central, donde uno tarda por ejemplo en avistar la Granja, en la vertiente norte de la Sierra, al subir a Peñalara, de nava en risco. Asomamos por fin a una corona que da vistas a la Laguna de los Guanacos y al Beagle más al fondo. Comemos y cuando estamos terminando nos pasan los holandeses. Llega el tramo más peligroso del sendero, la bajada a la Laguna de los Guanacos, espectacular, de un azul atlántico, rodeada de un circo de moles mochas, lejos del afilado pico de los Dientes. Lo más fácil es dejarse deslizar por el pedregal hincando los tacones, y luego hacer lo mismo sobre la nieve. Los holandeses usan sus mochilas de trineo y se divierten. Llevo todo el día con la rodilla maltrecha desde que empezó a dolerme ayer y veo las estrellas en cada apoyo de la pierna izquierda. ¿El dolor me lleva a la reflexión o es para distraerme? Siento de pronto cómo hay una densidad que se pega al músculo cuando ya nada casi distrae la mirada de un paisaje como éste, un sucederse los pasos, los metros, los kilómetros, que retumba en la cánula de cada pierna y se aloja en la mitad del hueso. Eso permite conocer este paisaje y cualquier otro. Todo el que hace los senderos así, abandonándose al errar del rumbo en la zancada, acaba sintiendo, conociendo íntimamente el paisaje. Es un saber, como digo siempre, que se vuelve un sabor, la densa decantación de estas montañas en cada una de sus rocas. Y quizá haya sido esa densidad lo que me ha salvado de un susto mayor, bastante más que una rodilla dolorida. Al cruzar uno de los muchos ventisqueros que se forman sobre el sendero en las laderas, ya pasado el drenaje de la Laguna de los Guanacos, hemos visto que la nieve estaba helada y hemos dado un rodeo. Yo, que iba el primero, no he retrocedido lo suficiente y me he pegado demasiado a la mancha blanca para sortearla. Me he visto de pronto en mitad de un prado casi vertical de hierba tupida y acerada que también se había helado. Pato me ha recomendado retroceder sobre mis pasos, mejor que intentar subir así, en plan Spiderman más que a gatas, y en ese trance, el pasto no me ha sujetado, ni la roca en la que había hecho pie ha servido de tope, y he caído resbalando durante tres o cuatro metros. He cogido una velocidad tremenda, nunca hubiera imaginado que un cuerpo se puede desplazar tan rápido en tan poco espacio. El desnivel llevaba al torrente de desagüe de la laguna otros tantos metros más abajo, cubierto por un toldo de nieve en voladizo sobre las aguas, frías y tumultuosas. Cuando ya lo tenía todo perdido y me veía entre la roca y la nieve con algo roto a causa la velocidad de la caída, he sentido una franja de tierra debajo y he hecho presión con manos y rodillas, por puro instinto. Me huelo ahora las palmas de las manos y siento el olor a fango, levemente excrementicio. Doy gracias, mientras escribo esto, a la diosa Gea, densa y multiplicada, que hoy sacó de mí el Anteo en vez del Ícaro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;30 de diciembre&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7767738300279866889?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7767738300279866889/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7767738300279866889&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7767738300279866889'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7767738300279866889'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/un-gran-susto-holandeses-y-guanacos.html' title='Un gran susto, holandeses y guanacos'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SAePRWVSI/AAAAAAAAAGE/Jd5PG9RdaQM/s72-c/DSC01188.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-6632622328623597155</id><published>2008-01-18T15:11:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T14:40:39.601+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>Caballos, perejil y cilantro</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SIH_RWVdI/AAAAAAAAAHc/AlvTolRPhXo/s1600-h/DSC01201.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157897144070723026" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SIH_RWVdI/AAAAAAAAAHc/AlvTolRPhXo/s200/DSC01201.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SH2fRWVcI/AAAAAAAAAHU/-zkM9Wlx4y8/s1600-h/DSC01210.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157896843423012290" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SH2fRWVcI/AAAAAAAAAHU/-zkM9Wlx4y8/s200/DSC01210.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La noche ha sido más tranquila. Más fría también, acampados entre los dos brazos de un arroyo que baja desde el drenaje de la Laguna de los Guanacos. Y entre una vuelta y otra dentro de la tienda (esta noche he dejado la mochila fuera para ganar espacio) le he podido robar minutos de sueño a mi rodilla dolorida. Esta mañana hemos emprendido rumbo en nuestra última jornada dejando atrás más lagunas, entre pampas de turbas. Nos hemos adentrado en un bosque de cohiué donde proliferan las frutillas (matas de fresas salvajes que darán fruto en un par de meses) y el perejil salvaje, al que los indios dan un uso parecido al nuestro. Un pájaro carpintero, de un rojo centelleante en la cabeza, pone el ritmo sincopado a esta visión del Beagle entre los troncos. Seguimos bajando y hay árboles arrancados de raíz por el viento, con el cepellón al aire. Pato me recuerda la conveniencia de acampar siempre entre árboles jóvenes. Damos ya vista completa al Beagle y comienza una bajada por pampas encharcadas y pequeños grupos de lengas. De pronto, Pato se detiene y mira a un lado. Veo que se quita la mochila y se asoma desde un pequeño alto de césped. ¿Te puedes esperar un momento?, me pregunta. Claro, le digo. Ha visto un grupo de caballos y uno en concreto llama su atención. Me cuenta que es un bagual al que alguien capturó hace un par de años y no pudo retenerlo, por lo que el caballo lleva todo ese tiempo vagando por el monte con la cabezada puesta. Se le ha enredado en la crin, le tapa el ojo izquierdo y ha penetrado en la piel del cuello formando lo que tiene que ser una dolorosa herida. Nos acercamos y le saco fotografías. Nada más pasar el año nuevo, me dice, vendré y le quitaré la cabezada. Pato ama a los caballos. Se ve por cómo se acerca a ellos. A un lado hay uno tordo más joven. Mira, me dice, así era mi Buzo. De paso que vengo por el de la cabezada, vuelve a decir como quien piensa en alto, te me llevo, apuntando con un dedo al que quiere para sí. Sí, pero no lo castres, eh, le digo entre risas. No, se ríe él a su vez, es una yegua. Llegamos por fin al borde mismo del mar, Bahía Virginia, y nos tumbamos satisfechos en un montículo sembrado de margaritas. Se acercan por la carretera dos hombres a caballo, padre e hijo, de su etnia, y les cuenta el caso del bagual. Luego vienen por el otro lados dos indios más en una furgoneta pickup. Van rumbo a Puerto Williams. Pato los para y me sonríe tras hablar unos instantes con ellos: Nos llevan. Han comprado cilantro fresco en alguna de las haciendas que hay hasta Puerto Navarino y suena música festiva dentro del auto. Pato les cuenta también a ellos el caso del caballo con la cabeza magullada. Piden ver las fotos que he hecho. Me siento casi importante al ser el depositario de las pruebas de la cicatriz. Deben de tener algún tipo de responsabilidad sobre el entorno natural de Puerto Williams. ¿Son los que controlan la población de castores? Lo digo por el escudo que he visto de refilón en el lateral de la furgoneta y por cómo miran las fotos y les habla Pato. Mi guía se ha transformado. Se le ve mucho más dicharachero y sonriente, como quien ha cumplido (sin contratiempos) su trabajo. Nos llevan al hostal y me despido de este yagán en zapatillas que me ha enseñado (en el buen sentido de la palabra) los Dientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;31de diciembre&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-6632622328623597155?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/6632622328623597155/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=6632622328623597155&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6632622328623597155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/6632622328623597155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/caballos-perejil-y-cilantro.html' title='Caballos, perejil y cilantro'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SIH_RWVdI/AAAAAAAAAHc/AlvTolRPhXo/s72-c/DSC01201.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7154169582124340044</id><published>2008-01-18T15:10:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T13:03:42.427+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>Robinsones, castores y elefantes</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SJWfRWVgI/AAAAAAAAAH0/lFXaGDXTAnY/s1600-h/DSC01218.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157898492690454018" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SJWfRWVgI/AAAAAAAAAH0/lFXaGDXTAnY/s200/DSC01218.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SJJfRWVfI/AAAAAAAAAHs/1QzpRwUs3xg/s1600-h/DSC01222.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157898269352154610" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SJJfRWVfI/AAAAAAAAAHs/1QzpRwUs3xg/s200/DSC01222.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SI-vRWVeI/AAAAAAAAAHk/OwXOQjOxTck/s1600-h/DSC01221.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157898084668560866" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SI-vRWVeI/AAAAAAAAAHk/OwXOQjOxTck/s200/DSC01221.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras una buena ducha y una buena comida, con la pierna en alto y calentito, pasé la tarde de ayer, último día del año, leyendo Robinson Crusoe. Mi libro de viaje esta vez cuenta la historia de otro barbudo varado en tierras lejanas, en su caso con menos compañía humana que yo. Porque anoche, para una deliciosa cena de Nochevieja, estaban Julio y Gaby, el matrimonio que lleva la agencia-hostal Akainij, sus dos hijas, Nicole y Katrin, y Benito, un muchacho francés que se está buscando a sí mismo por estas latitudes. Aquí, donde Cristo perdió el mechero, como decían mis amigos en Madrid cuando les expliqué dónde me venía a pasar las Navidades. Y donde, quién sabe, quizá lo encontró. Por fin, una Nochevieja sin las malditas uvas (el año pasado en el Tassili, Rosa, una de las compañeras de viaje, se las llevó enlatadas desde Tarragona). Aquí se brinda con champán y hay fuegos artificiales. Nada más. Y nada menos. Nos besamos y abrazamos y nos deseamos lo mejor para este 2008 que ahora empieza. Luego vienen unos vecinos con sus tres hijas y las pequeñas se divierten al ver al castor de Gaby, Bebe, que gime como un auténtico bebé, y exige su porción de sueño y tranquilidad. Nos quedamos al final Benito y yo y hablamos de viajes, de Occidente, de paternalismo occidental, según yo le digo. Con alguna copa de más, quizá un poco más austral en este nuevo año, menos occidental quizá, me voy a la cama disipado y contento.&lt;br /&gt;Hoy paso el día en el hostal. Sigo leyendo Robinson Crusoe. He llegado al punto en el que rescata a Viernes y todavía recuerdo la sensación, al verlo en una película cuando era aún un niño, que transmitía el descubrimiento de la huella en la arena. Este episodio tiene lugar bien antes del rescate del joven Viernes, pero estaban fundidos en uno en mi memoria. Con estos detalles de acción y reiterado desasosiego, la narración se sale de un cómputo tedioso que amenaza ser demasiado mercantilista: día tal, hace un tiempo cual, yo hago tal cosa, acumulo esta otra… Por lo general, lo que narra esta novela es el descubrimiento de una forma de medrar tecnológicamente que invita a esa lectura mercantilista fuera de la isla. Veo la tele, saturada en los canales principales por reality shows tan alejados de la realidad como en España. Y por fin el tono dominical de este primero de año se eleva un poco cuando Benito me trae dos libros que, según él, le han impresionado. Uno es la travesía de Shackleton, el marino británico que permaneció dos años perdido entre hielos al sur de estas costas, y que consiguió sobrevivir y ser rescatado, él y su tripulación, por balleneros chilenos. Benito habla maravillas de esta gesta. Yo lo siento mucho, pero no me dicen nada estas heroicidades olímpicas, un tanto gratuitas y generalmente a manos de anglosajones, que son un intento absurdo por balizar con sus colores nacionales el mundo que ya se nos dio marcado por un contorno suficiente. El otro libro me interesa más. Es una traducción al inglés de El elefante ha desaparecido, de Haruki Murakami. Leo el cuento que da título al conjunto, ubicado al final del libro, y descubro un mundo similar al de Carver, sólo que más matizado en sus perfiles, quizá por la sutilidad oriental. Hay mucho en este relato de “Catedral”, el cuento de Carver sobre una experiencia sensorial cifrada en algo ingente. Murakami toma como correlato, no un edificio, sino un elefante que desaparece de repente. Al ciego de Carver se le aparece una catedral tras fumarse un porro, y al publicista de Murakami se le ha extraviado un paquidermo. Pero el resultado final en ambos cuentos, esas manos vacías de los protagonistas, es parecido. En el caso de Murakami el narrador es muy consciente de que al contarle a la chica que acaba de conocer una historia ya completa se está cargando toda posibilidad de trabar relación con ella; toda posibilidad de anclaje al dejar fuera lo que no sea la comunicación de esa experiencia cerrada en sí misma. Como esa voluntad anglosajona por cartografiar, empaquetar y poner en el mercado la totalidad del planeta. Lo que equivale, está demostrándose, a destruirlo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;1 de enero&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7154169582124340044?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7154169582124340044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7154169582124340044&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7154169582124340044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7154169582124340044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/robinsones-castores-y-elefantes.html' title='Robinsones, castores y elefantes'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SJWfRWVgI/AAAAAAAAAH0/lFXaGDXTAnY/s72-c/DSC01218.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-5393098229404497073</id><published>2008-01-18T15:09:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T13:09:20.694+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>Murakami y las  avionetas</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SLV_RWViI/AAAAAAAAAIE/m43SvuZoEhQ/s1600-h/DSC01397.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157900683123775010" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SLV_RWViI/AAAAAAAAAIE/m43SvuZoEhQ/s200/DSC01397.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SLJPRWVhI/AAAAAAAAAH8/_6YxCCgpiYg/s1600-h/DSC01233.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157900464080442898" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SLJPRWVhI/AAAAAAAAAH8/_6YxCCgpiYg/s200/DSC01233.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SDJvRWVYI/AAAAAAAAAG0/3E2tcxV65JA/s1600-h/DSC01338.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En todos los cuentos de Murakami que estoy leyendo se dan dos planos de narración. Uno es más inmediato, en él vive el narrador, que casi siempre es varón y casi nunca verdadero protagonista. En este plano se come, se bebe café, se escucha a Shostakovich o a Robert Plant, la gente va y viene de trabajar. Y desde aquí se tiene acceso, generalmente a través de otro personaje o evento externo, a un segundo plano de narración, la almendra del cuento por así decir. Generalmente, también el plano más objetivo acaba contagiando su asepsia al corazón del relato, y los finales tienen esa no-consecución tan carveriana. Algún amigo que trabaja en talleres literarios me contó que a los alumnos se les suele desaconsejar el modelo de Carver, de quien se habría abusado mucho en este tipo de contextos. También parece que hay recelos con respecto a la emulación excesiva de Cortázar. Son un poco los dos extremos. A mí me parece que lo bueno, sin embargo, no debería pasar de moda nunca. Me despierto con esta reflexión literaria en un día en el que la pereza objetiva del que se encuentra bajo techo, bien comido y resguardado junto a la estufa, con la oportunidad de dedicarme al vicio de la lectura y el mando de la tele a mi merced, mira fuera y se pregunta si se dejará llevar a la almendra del viaje, el paisaje más allá de la ventana, o si seguirá objetivamente vagueando en un tiempo narratológico dilatado, dominical y perezoso. También se pregunta cuál es la verdadera almendra del viaje: si este suelo enmoquetado, el crepitar de los leños y la televisión dando los últimos detalles de la erupción volcánica cerca de Temuco (¿son verdaderamente todos los fuegos el fuego?), o ese cielo salpicado de nubes en el que el rugido del viento y el motor como de otra época de las avionetas ponen una banda sonora de película de aventuras de los años cincuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;2 de enero&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-5393098229404497073?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/5393098229404497073/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=5393098229404497073&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5393098229404497073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5393098229404497073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/murakami-y-las-avionetas.html' title='Murakami y las  avionetas'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SLV_RWViI/AAAAAAAAAIE/m43SvuZoEhQ/s72-c/DSC01397.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-1756522652722648440</id><published>2008-01-18T15:07:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T14:40:00.094+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>Destellos, militares y verracos</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SMPfRWVlI/AAAAAAAAAIc/bctGHc0KynQ/s1600-h/DSC01245.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157901670966253138" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SMPfRWVlI/AAAAAAAAAIc/bctGHc0KynQ/s200/DSC01245.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SMBPRWVkI/AAAAAAAAAIU/bAvmJ8AHybA/s1600-h/DSC01252.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157901426153117250" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SMBPRWVkI/AAAAAAAAAIU/bAvmJ8AHybA/s200/DSC01252.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SLv_RWVjI/AAAAAAAAAIM/kba0Y5JNGag/s1600-h/DSC01294.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157901129800373810" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SLv_RWVjI/AAAAAAAAAIM/kba0Y5JNGag/s200/DSC01294.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras un par de días sin salir del hostal, dejando que Gaby y Julio, los dueños, me cuidaran, viendo películas y leyendo (los efectos especiales del tiro en la cabeza parece que son lo último en Hollywood, siempre tan verista; y la pasividad masculina parece ser una obsesión de Murakami, a quien el narrador le sirve de habitáuclo de la narración, su recinto) me aventuro a salir hoy jueves. Mi destino es Punta Eugenia, el extremo Este de la carretera sin asfaltar, también sin grandes cuestas ni fangales, que recorre de una punta a otra el flanco norte de la Isla. Punta Eugenia sería, en el figurado cuerpo de león marino con el que antes comparé el mapa de Isla Navarino, el purito coxis del animal, la punta más al Levante. Allí termina la carretera, y a Puerto Toro, ya en el flanco Este de la isla, se va en barco. Hay dos o tres factorías pequeñas de pescado nada más salir de Puerto Williams, cuando el camino se eleva para ganar el perfil recortado de esta parte de la costa. Una de ellas es española y quizá esté abandonada por el escaso movimiento que se ve dentro del perímetro vallado con alambre. Un campo de fútbol y una zona de columpios, oxidado el hierro de las porterías, habla de nuevos abandonos en estos mares australes. Me paro en la Caleta Pantalón, una lengua de tierra que se vuelve sobre sí misma y crea una ensenada recoleta con forma de garabato. Aquí como un bocado y veo pescar a un cormorán. Saca un pez de tamaño medio que le da a su pico el aspecto de la misma Caleta, y vuela raudo con ese colgajo proteínico, a ras del agua igual que un pato. Hay parejas de gansos sacando adelante a sus polluelos. La carretera se adentra a partir de aquí en los bosques de cohiué y pierdo la referencia del mar. Tras una curva de vegetación tupida me topo casi de bruces con un grupo de caballos. Le ponen al entorno boscoso un fondo casi espectral pese a ser del color de la tierra. Justo lo opuesto a aquel poema de Neruda en el que ve salir de entre la niebla los caballos del circo de Berlín una mañana, y agradece esa presencia tan física en el Norte espectral. Los baguales corren delante de mí unos metros y desaparecen en la espesura dejando su olor a cuero y excremento, algo fresco y denso en el aire. Ahora la carretera vuelve al mar. Miro hacia el Oeste y la vista me deslumbra. Intento captarlo con la cámara pero no llega. Y el ojo, su pasión intacta, se pasa, desborda la mirada: el Beagle parece cerrarse contra las montañas de la parte argentina haciendo burla a las absurdas fronteras que le pone el hombre a la naturaleza. La nieve llega en estas moles distantes casi hasta el mar, y las nubes forman un velo tupido en el cruce con la piedra. Más cerca de donde me encuentro hay claros por los que se cuela el sol, sacándoles una blancura a los picos que jamás había visto tan intensa. Parece que el color blanco naciera allí, que el viento naciera allí, que el canal naciera allí; que el clima mismo tuviera su origen en esa fusión diamantina de cielo, tierra y mar, un fuego blanco incandescente. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Resulta que Punta Eugenia está en una base militar y me encuentro con un cartel de prohibido el paso. Siempre fui obediente y me doy la vuelta. Total, lo que quiera que sea Punta Eugenia debe de quedar al otro lado de ese cerro. En cuando la carretera se aleja otra vez de la costa y cede el viento me paro a comer debajo de un árbol. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sigo luego adelante y sale el sol. Quizá por ese espectáculo a mi derecha, de la parte del mar, no veo que al otro lado de la carretera, en un recodo de prado mullido y cuajado de margaritas, pasta tranquilamente una piara de cerdos baguales. Me pongo, como ellos, de casi todos los colores al recordar el ataque a Pato en Wulaia. La que parece la madre es completamente negra. Los otros, más pequeños aunque ya casi adultos, son rosados con manchas negras, por lo que adivino el tono del padre. Pero no hay señales de él, afortunadamente, y sólo uno de los jóvenes levanta la cabeza del césped en el que hozan. Yo hago como que no he visto nada. Me escoro más aun a la derecha, calculo el árbol al que me puedo subir si sale a pedir explicaciones el gran verraco y hago mutis por el lado del agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;3 de enero&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-1756522652722648440?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/1756522652722648440/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=1756522652722648440&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1756522652722648440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1756522652722648440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/destellos-militares-y-verracos.html' title='Destellos, militares y verracos'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SMPfRWVlI/AAAAAAAAAIc/bctGHc0KynQ/s72-c/DSC01245.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-5404349588479435353</id><published>2008-01-18T15:04:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T14:39:39.610+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>El Once-eme y el Arco-iris</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SPUfRWVoI/AAAAAAAAAI0/TUtIvjJLamc/s1600-h/DSC01055.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157905055400482434" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SPUfRWVoI/AAAAAAAAAI0/TUtIvjJLamc/s200/DSC01055.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SOtfRWVnI/AAAAAAAAAIs/nTKs3Zmk-Vo/s1600-h/DSC01296.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157904385385584242" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SOtfRWVnI/AAAAAAAAAIs/nTKs3Zmk-Vo/s200/DSC01296.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SN7fRWVmI/AAAAAAAAAIk/QnEGkc9BS0s/s1600-h/DSC01331.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157903526392125026" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SN7fRWVmI/AAAAAAAAAIk/QnEGkc9BS0s/s200/DSC01331.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;El hostal Akainij, arco-iris en lengua yagán, está situado en una de las últimas calles sin asfaltar al sur de Puerto Williams. Es una zona de casas bajas que recuerdan, por los listones de madera superpuestos en la fachada y tejados planos a dos aguas, la construcción rural norteamericana. Algunas tienen porches, y la cubierta exterior de tela asfáltica, pintada a veces de vistosos colores. El ripio de las calles, como aquí llaman a la gravilla, y cierto descuido en las aceras dan a este pueblo un aspecto parecido al de algunas zonas de Ulan Bator. Y tal y como era el caso para los ger allí, la aparente sencillez de afuera se vuelve digna y acogedora atmósfera una vez dentro. Ningún detalle le falta al hostal Akainij, con suelos de madera y moqueta, enormes estufas donde la leña del cohiué arde aromática, TV en cada habitación con baño y un comedor con amplias vistas a las montañas argentinas al otro lado del Beagle. Varios españoles han estado aquí antes. Dos parejas que siguieron mandando felicitaciones de Navidad, cuatro tarjetas cada año, hasta que en diciembre de 2004 sólo llegaron tres: una de las chicas había muerto en los atentados del 11-M. Y aquel holandés errante que estuvo un mes alojado aquí, coincidió con dos españolas, y ahora vive con una de ellas en España. Un flechazo, dice, pronunciando con suavidad las palatales, Gaby, la dueña, gerente, cocinera y mucho más del Akainij. Cosas del Arco-iris, colorido como estas casitas modestas y dignas que se arquean sobre la ladera y miran siempre al norte para no verle los Dientes a la isla. O para ver el mar. He aquí un grupo adelantado de chilenos con una misión: la de ocupar esta tierra extrema tan estratégica para que siempre ondee la bandera de tres colores y la estrella. Puerto Williams, un puerto con estrella por el que quizá el gobierno chileno podría hacer algo más.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;4 de enero&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-5404349588479435353?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/5404349588479435353/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=5404349588479435353&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5404349588479435353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5404349588479435353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/el-once-eme-y-el-arco-iris.html' title='El Once-eme y el Arco-iris'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SPUfRWVoI/AAAAAAAAAI0/TUtIvjJLamc/s72-c/DSC01055.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-4375577327159235098</id><published>2008-01-18T15:03:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T14:39:19.222+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>La nieve, Cortázar y el albatros</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SSHPRWVtI/AAAAAAAAAJc/3a182wpluAk/s1600-h/DSC01318.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157908126302099154" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SSHPRWVtI/AAAAAAAAAJc/3a182wpluAk/s200/DSC01318.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SR1_RWVsI/AAAAAAAAAJU/F9She643oJU/s1600-h/DSC01311.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SRofRWVrI/AAAAAAAAAJM/l2lnXyLL7wU/s1600-h/DSC01311.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157907598021121714" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SRofRWVrI/AAAAAAAAAJM/l2lnXyLL7wU/s200/DSC01311.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SQPfRWVqI/AAAAAAAAAJE/Z5UdOnHiBlE/s1600-h/DSC01326.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157906069012764322" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SQPfRWVqI/AAAAAAAAAJE/Z5UdOnHiBlE/s200/DSC01326.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SP_vRWVpI/AAAAAAAAAI8/53bMnxhX8FA/s1600-h/DSC01338.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157905798429824658" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SP_vRWVpI/AAAAAAAAAI8/53bMnxhX8FA/s200/DSC01338.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy emprendo viaje de regreso, en una demorada vuelta atrás que me llevará a Punta Arenas y a Santiago de Chile, con un par de noches en cada una de estas ciudades. Amanece soleado y con viento aquí en Puerto Williams, el punto más al sur de mi viaje. Una capa muy fina de nieve que no estaba ayer cubre la parte superior de los montes, allí donde no llegan los árboles. Es ésta la joroba desnuda que les da el aspecto característico a las cimas más erosionadas (los Dientes imponen su picuda orografía sin dejar mayor respiro a la mirada). Como para rimar con estos ribetes de blancura en lo más alto, el Beagle está encrespado y las olas saltan en cabriolas de espuma sobre un fondo de azul atlántico o turquesa, como si la mayor viveza o no del color fuera cosa del viento y no de la profundidad y de la luz. El ferry de la compañía Broom es una sencilla plataforma con foso para vehículos y, bajo el puente de mando, ubicado en uno de los costados, un espacio para el pequeño restaurante, tres o cuatro camarotes y una cabina con asientos. Los escasos pasajeros subimos a cubierta emocionados para ver la maniobra de desamarre y también para ver por última vez este lugar austral hasta el extremo que sigue indiferente entre unas y otras crestas, las de los Dientes, las de las olas. Muy pronto, sin embargo, los asperges de agua fría y salada nos confinan al nido de los camarotes. Es una travesía larga entre glaciales y bosques y habrá tiempo para salir a estirar las piernas. Más tarde, el barco se adentra por donde se adentra el Beagle, obediente a su perfil recortado entre los montes, y el agua cambia de color con cada hora, del plomo al verde. Hay un viraje más o menos brusco al Norte y nos vemos encajonados entre las montañas. También aquí la nieve ha sorprendido a la parte más expuesta de las lomas. Más abajo, a ras del agua, los albatros trazan azarosas planeos junto al barco, como una gaviota muy grande. Con sus enormes alas abiertas, estos pájaros le plantan cara al viento, se dejan mecer por él más bien. La envergadura de las alas es tal, que el más pequeño movimiento tiene una gran belleza, ya se levante del agua con dos golpes titánicos, planee en escorzo, o caiga a plano en una repentina chimenea del aire. Quitarle majestuosidad a este vuelo sería algo impensable, como pedirle a una jirafa que no sea señorial y elegante cuando camina. Leí que son capaces de dar varias veces la vuelta al mundo en sus casi cincuenta años de vida. Claro que eso era antes de que la pesca de palangre los matara por decenas de miles cada año. Se hunde el ave tras el cebo flotante y acaba ahogándose. Una nueva forma de clavar estos maravillosos pájaros en el mástil, aquella ominosa imagen del poema de Coleridge, basada al parecer en el viaje de un marino inglés que anduvo por estas tierras. Al ver que no mejoraba el viento y que un albatros sobrevolaba insistentemente el barco, alguien lo abatió de un tiro, siendo el naufragio posterior atribuido a ese mal fario. Pero más que una señal de mal agüero, matar a uno de estos pájaros es un verdadero crimen. Mejor dejarles que escriban su destino como grandes augures aquí, muy cerca de nosotros.&lt;br /&gt;Un glaciar es una pared de roca que tiene efectos de grotto y cuarzo en lugar de granito, con lapislázuli tras la primera capa blanquecina. Baja hasta el mar como con un hiato o pausa en su camino, igual que si todo un continente se parara, ay, al borde de un precipicio. Y con él, el tiempo. Pero Cortázar, cuando dio sus Instrucciones para llorar no podía conocer el vuelo del albatros. Estas aves, en las dos especies que vemos, el viajero o errante (¿más conexiones con la mitología marinera en el Holandés Errante?) y el gris, anulan la desolación. Si para llorar bastaba, como escribió Cortázar, pensar en esos fiordos del Estrecho de Magallanes &lt;em&gt;en los que no entra nadie nunca&lt;/em&gt;, así, subrayando en cursiva el vacío, el vuelo del albatros dejaría helada la lágrima. El pulso poderoso de esas alas, da sentido a todo un fiordo, destino a todo un continente, órbita a todo un mundo. No, ni Cortázar ni Darwin supieron verlo bien, ver esa luz que cristaliza en una sola materia. Esa fusión de aire, tierra y hielo, que deja en los perfiles un temblor de génesis. Ni Cortázar ni Darwin. Uno buscaba el contorno de la ficción para hacer el mapa de la existencia; el otro veía la realidad con esa luz casi ficticia del septentrión. El bestiario y la teoría de la evolución de las especies. Un albatros en pleno vuelo puede hacer añicos ambas distorsiones.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;5 de enero&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-4375577327159235098?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/4375577327159235098/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=4375577327159235098&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4375577327159235098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4375577327159235098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/la-nieve-cortzar-y-el-albatros.html' title='La nieve, Cortázar y el albatros'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SSHPRWVtI/AAAAAAAAAJc/3a182wpluAk/s72-c/DSC01318.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-3284804190790037238</id><published>2008-01-18T15:02:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T14:38:59.747+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>Magallanes, Don Quijote y el Papa</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SWHPRWVyI/AAAAAAAAAKE/wbcLpDVssyo/s1600-h/DSC01317.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157912524348610338" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SWHPRWVyI/AAAAAAAAAKE/wbcLpDVssyo/s200/DSC01317.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SV4_RWVxI/AAAAAAAAAJ8/8qRE9bVQfWE/s1600-h/DSC01333.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157912279535474450" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SV4_RWVxI/AAAAAAAAAJ8/8qRE9bVQfWE/s200/DSC01333.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SVc_RWVwI/AAAAAAAAAJ0/Wpw8i43Ebo0/s1600-h/DSC01331.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SVPPRWVvI/AAAAAAAAAJs/Pqw_TNp7mcc/s1600-h/DSC01336.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157911562275935986" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SVPPRWVvI/AAAAAAAAAJs/Pqw_TNp7mcc/s200/DSC01336.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;No ha salido el sol en todo el día durante estos últimos tramos del Beagle. Sigue el albatros presidiendo la ceremonia de unión entre el mar y las montañas, siempre de parte del viento. Ahora abundan más los albatros grises, menos espectaculares en sus giros que los viajeros, pues no son tan grandes como estos. Lo blanco y lo negro, de nuevo el contraste. Vamos rotando de cubierta al camarote, huyendo de la lluvia y el frío, y en una de las salidas nos topamos con el Cabo Forward, que marca la entrada al Estrecho de Magallanes y el fin del continente, desmenuzado a partir de aquí hacia el sur en estrechos e islas. Dejamos atrás el Beagle justo en el momento en el que el ferry bordea las corrientes del Pacífico y vira hacia el Este con decisión para no dejar nunca de navegar entre montañas. Nos adentramos en la lengua inmensa de agua que es el Estrecho de Magallanes, mucho más ancha y plomiza que el cauce previo, cubierta en sus orillas por las nubes que azotan ahora el barco con gotas finas pero persistentes. Es fácil desde la cubierta de un trasbordador minimizar el riesgo de Magallanes, el marino portugués, al descubrir un paso tan ancho de un océano a otro. Pero había que venir hasta aquí y meterse dentro para hallarlo. Por supuesto, el descubrimiento del Beagle, varios siglos después, parece un trabajo de orfebrería navegante todavía mayor. En la base del cabo Forward hay un pequeño faro, clásico aviso para navegantes. Y en la cima una cruz, apenas visible en un día como hoy, parece ser que inaugurada por Juan Pablo II cuando vino a mediar en las disputas por esta tierra. La Iglesia siempre en medio, que diría un nuevo Don Quijote, como tope a la ambición de unos y otros, portugueses y españoles siglos atrás, chilenos y argentinos sólo hace unos años. Sí, el Magallanes es hoy una enorme extensión de agua calma y plúmbea. Sobre ella, cuando los pingüinos esconden la cabeza igual que diminutos delfines, queda la otra extensión, la de las alas del albatros gris, como una pavesa desgajada de ese gran mar, o Tierra, de fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;6 de enero&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-3284804190790037238?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/3284804190790037238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=3284804190790037238&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3284804190790037238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3284804190790037238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/magallanes-don-quijote-y-el-papa.html' title='Magallanes, Don Quijote y el Papa'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SWHPRWVyI/AAAAAAAAAKE/wbcLpDVssyo/s72-c/DSC01317.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-1099251406237543984</id><published>2008-01-18T15:01:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T14:38:40.135+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>Brooklyn, la Reina Madre y Goethe</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SZFPRWV1I/AAAAAAAAAKc/FKbNxDcE5gc/s1600-h/DSC01353.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157915788523755346" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SZFPRWV1I/AAAAAAAAAKc/FKbNxDcE5gc/s200/DSC01353.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SY0fRWV0I/AAAAAAAAAKU/R-SyRERikR4/s1600-h/DSC01363.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157915500760946498" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SY0fRWV0I/AAAAAAAAAKU/R-SyRERikR4/s200/DSC01363.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Punta Arenas es una ciudad de unos ciento cincuenta mil habitantes trazada con tiralíneas en manzanas amplias y calles anchas, desde el mar hasta un cerro que se levanta en ligera inclinación hacia el Oeste. Tiene, como otras ciudades hispanoamericanas, incluso diría como toda ciudad americana, algo de rectilíneo en su arquitectura, de amplio y aireado, pese al desvencijamiento propio de la América más al Sur. Sí, algo del Brooklyn cuadrangular hay en Punta Arenas. Muchas casas y negocios conocieron también aquí mejores tiempos. Esta tarde iré a Isla Magdalena y a Isla Marta, a ver pingüinos. Por la mañana he estado en la llamada zona franca, un área de galpones junto al mar, ya a las afueras de la ciudad. Allí se distribuyen el espacio expositor tiendas de electrodomésticos, concesionarios de coches, supermercados y alguna franquicia de ropa yanqui. Si todas las grandes superficies de por sí son deprimentes, cuando están desprovistas de su principal espécimen, el comprador compulsivo, o simplemente cuando apenas hay compradores y las tiendas están vacías o cerradas, la desazón es mayor. Y aumenta con el frenesí limpiacristales de las ociosas dependientas. No soy especialmente anticonsumista, pero me he escapado vivo, por así decir, con los bolsillos intactos, salvo por los trescientos cincuenta pesos de ida y vuelta del colectivo, esos taxis a medias tan útiles en estos lares. Me tomo ahora un chocolate caliente en la avenida principal de Punta Arenas y veo cómo la ciudad vacía su agitado pulso de peatones, coches y turistas al otro lado de estos grandes ventanales. Pasan magallánicos, caucásicos y nipones como heridos de repente por un rayo furtivo de sol, o buscando su furtivo reflejo en los cristales.&lt;br /&gt;Antes de embarcar para visitar las islas, voy a comer a un restaurante que tiene cocina típica de Chiloé y que me ha recomendado la señora del hostal, la Reina Madre, como la llamaba Benito. El mercado chilote, que así se llama, no tiene desperdicio. Situado en una esquina más alejada de la calle principal que lo que hasta ahora conocía de Punta Arenas, es un local amplio y luminoso. No obstante, todo aquí parece en estado de cierta decadencia. No tengo mucho tiempo y me recomiendan una sopa de marisco: el paila, un caldo corto al que el perejil ayuda a fijar el sabor, el cilantro da profundidad, y los moluscos, mejillones y almejas chilenas, una consistencia proteínica que, sin duda, era la dieta básica de los indios. Lo acompañan una especie de panecillos de masa leve y sabor a pescado, sopa y pilla se llaman. De fondo suena Illapu, un grupo cuyo nombre pregunto a la camarera y anoto: mientras soplo sobre la cuchara, me llega el frenesí andino de sus flautas.&lt;br /&gt;Isla Magdalena tiene forma de estrella, con sus tres o cuatro brazos extendidos sobre el Estrecho de Magallanes y en el centro un edificio para alojar el faro: la catedral del mar. Además aloja varias parejas de gaviotas y ciento cincuenta mil pingüinos. Es el pingüino magallánico algo más grande que el de Humboldt, pero chiquito al fin y al cabo. Hacen agujeros en la orografía de la isla y se escalonan sus moradas hasta el mar. Lo más gracioso es verlos nadar, cuando pierden toda su torpeza de palmípedos en tierra. Un pingüino, nadando, se parece a un delfín. La morfología trascendental, aquella polivalencia de la forma en la naturaleza (tanto da una espina dorsal que un tallo, por ejemplo, al ser ambos una simple línea formada por segmentos), ese concepto acuñado por Goethe, a mí me parece que está detrás del descubrimiento de la teoría de la evolución de las especies. Sí, ya antes de Darwin, abriéndole paso, en realidad, se percibe claramente que hay una misma voluntad formal en la realidad unifica a aves y mamíferos en el perfil aerodinámico de este único animal que nada veloz entre las olas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;7 de enero&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-1099251406237543984?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/1099251406237543984/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=1099251406237543984&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1099251406237543984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1099251406237543984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/brooklyn-la-reina-madre-y-goethe.html' title='Brooklyn, la Reina Madre y Goethe'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SZFPRWV1I/AAAAAAAAAKc/FKbNxDcE5gc/s72-c/DSC01353.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-4083284472416667747</id><published>2008-01-18T14:59:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T14:38:21.207+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>Jon Bon Jovi, el suicidio de Allende, e Ingmar Bergman</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Sa__RWV3I/AAAAAAAAAKs/-4Nw5o7aKUY/s1600-h/DSC01424.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157917897352697714" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Sa__RWV3I/AAAAAAAAAKs/-4Nw5o7aKUY/s200/DSC01424.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Sa0fRWV2I/AAAAAAAAAKk/FuN6st39i6c/s1600-h/DSC01425.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157917699784202082" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Sa0fRWV2I/AAAAAAAAAKk/FuN6st39i6c/s200/DSC01425.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Amanece un día racheado (como casi todos aquí) sobre Punta Arenas. Probé el pisco sour por primera vez anoche, y el sueño ha sido reparador y tranquilo. Pago la cuenta en el hostal Rubio, ubicado en un edificio que fuera Consulado Británico. Hay algunas estancias con solera victoriana, ciertamente. Llega el taxi para el aeropuerto. Lo conduce un hombre que tendrá aproximadamente mi edad, con el pelo largo un poco a la antigua usanza, igual que un heavy. Ya en camino, mi apreciación se confirma: el taxista me pregunta por el estado de la música en España y enseguida me cuenta que él tiene la voz de Jon Bon Jovi y que su grupo, los New Jersey, es todo un homenaje a la banda yanqui. Este territorio austral nunca dejará de sorprenderme: todavía quedan viejos rockeros bajo el subsuelo semihelado del Sur más sur. No conoce a Neil Young y se lo recomiendo, un rock contundente, sencillo, pegadizo. Veo que toma nota mentalmente del nombre y el apellido. Surge en el Estrecho, sobre la raya del horizonte, la silueta de Isla Magdalena, con sus pequeños acantilados en los flancos contra el plomo del mar y el otro plomo, veteado de sol, del cielo austral, que también es el cielo.&lt;br /&gt;En Santiago, lo primero que sentí, antes incluso que la bofetada de calor, fue el olor a eucalipto. Luego ese aroma de madera seca y perfumada desapareció entre el polvo de las cunetas, las zonas residenciales, los malabaristas en los semáforos, los quincalleros con sus carros de caballos, y el sol sin misericordia. Chile es un único país de muchos climas.&lt;br /&gt;Nada más llegar al centro, veo un cartel conmemorativo de Allende y me acuerdo de aquel libro que leí hace años: Political Suicide in Latin America, de James Dunkerley, en el que analiza las implicaciones de autoaniquilación en la conducta de varios dirigentes hispanoamericanos. Entre ellos Allende, muerto aún no está claro si de mano ajena o propia, en el Palacio de la Moneda aquel fatídico 11 de setiembre. La sangre caliente siempre ha fascinado y fascinará a los hispanistas. Como con urgencia en un restaurante al lado del Hotel España (me alojo aquí no por nostalgia ni nacionalismo, sino porque era el único que tenía habitación libre en el centro). Es una casa de comidas y el local, de nuevo, parece haber conocido mejores tiempos. Sin embargo, una vez más, es un lugar muy auténtico. Barra de madera, techos altísimos, botellas amarillentas en los estantes, ventilador, espejo. Suena “Hotel California”, y la camarera, por la edad, parece que estuvo en Woodstock. Y parece también que desde entonces no se ha quitado el rímel de los ojos, ni los rizos, ni las mallas.&lt;br /&gt;Echan Fresas salvajes, de Ingmar Bergman, en Arte Tv, una cadena cultureta de Chile rescatada al aluvión de canales repletos de banalidades y telefilmes yanquis. Uno nunca sabe cuándo ni dónde va a ir llenando sus lagunas. Y las mías son muchas, tantas casi como el territorio de este país que está lleno de lagos. Hace calor y decido matar las horas de la siesta con la pantalla en blanco y negro. Los paisajes que se entreven en la película no difieren mucho del sur de Chile. Y es un gusto despertarse cada pocos minutos en una película de Bergman, luchar por no quedarse dormido, dormitar. Tierna historia ésta de un viejo doctor que sólo expía aquello que salva del recuerdo. Como en toda película escandinava que se precie, hay que airear los trapos sucios familiares. Pero esa parte me pilla dormido. Así que me queda el regusto de una tierna historia. Y dulces sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;8 de enero&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-4083284472416667747?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/4083284472416667747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=4083284472416667747&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4083284472416667747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4083284472416667747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/jon-bon-jovi-el-suicidio-de-allende-e.html' title='Jon Bon Jovi, el suicidio de Allende, e Ingmar Bergman'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Sa__RWV3I/AAAAAAAAAKs/-4Nw5o7aKUY/s72-c/DSC01424.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-2601177107541767570</id><published>2008-01-18T14:58:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T14:37:57.878+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>Roberto Bolaño, Algón y las almejas</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Sd6vRWV8I/AAAAAAAAALU/1VcApaNpfSc/s1600-h/DSC01430.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157921105693267906" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Sd6vRWV8I/AAAAAAAAALU/1VcApaNpfSc/s200/DSC01430.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SdrvRWV7I/AAAAAAAAALM/Zbr7BWRcpuI/s1600-h/DSC01454.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157920847995230130" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SdrvRWV7I/AAAAAAAAALM/Zbr7BWRcpuI/s200/DSC01454.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SdfvRWV6I/AAAAAAAAALE/h3wRX753qsc/s1600-h/DSC01457.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157920641836799906" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SdfvRWV6I/AAAAAAAAALE/h3wRX753qsc/s200/DSC01457.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SdCPRWV5I/AAAAAAAAAK8/roC2ZZuy47E/s1600-h/DSC01459.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157920135030658962" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SdCPRWV5I/AAAAAAAAAK8/roC2ZZuy47E/s200/DSC01459.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5ScrvRWV4I/AAAAAAAAAK0/ffWO4phfRZg/s1600-h/DSC01475.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157919748483602306" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5ScrvRWV4I/AAAAAAAAAK0/ffWO4phfRZg/s200/DSC01475.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;A vueltas con el pisco. Esta vez de la mano de Pedro y Marta, una pareja española que vive aquí. Los conocí en el ferry de Williams a Punta Arenas, es gente muy auténtica con quienes he descubierto que tengo no poca sintonía. Pedro y Marta, Marta y Pedro, dos enamorados que disfrutan de Santiago, una ciudad para gozarla con los cinco sentidos. Algo probé antes de quedar con ellos: me di una vuelta por el centro y le tomé un poco el pulso a la ciudad. Crucé el Mapocho, ese río que parece asiático con su pequeño caudal de prisa y lodo, un regato bravo pese a ser tan chico. Un agua que corre como loca al mar y que le acabará robando algún día todo ese barro a las montañas pardas y polvorientas en torno a Santiago. Me tomé una cerveza en una terraza llena de gente quizá no muy recomendable pero, de nuevo, muy auténtica (las chicas llevan tatuajes en el hombro sin dejar espacios libres de tinta, como un horror vacui de vírgenes y cristos) y volví a cruzar el río; entré en una librería de viejo y no compré nada, en una tienda de discos y compré uno de Illapu, vi una torre minimal frente a la Biblioteca Nacional, en la Avenida O’Higgins, lo que aquí llaman la Alameda, muy parecida a la de Valencia, junto al Retiro en Madrid. Y vi con Pedro y Marta el sensual barrio de Bellavista. Luego nos sobrevino el pisco y hoy la resaca es continental. Bajaré a desayunar y me daré una vuelta por Internet. Me siento un poco como Vila-Matas en Doctor Pasavento (tiene pinta de que al doctor también le guste el pisco). Santiago de Chile, con su cielo azul, libre de smog en el verano, puede esperar. O como dijo el otro: siempre nos quedará Santiago.&lt;br /&gt;En el desayuno leo el periódico La Tercera. Cuenta que Nicole Krauss, la escritora estadounidense, tiene entre manos una novela con protagonista chileno, un poeta desaparecido en los meses previos al golpe de Estado del 73. Krauss manifiesta vivamente su admiración por Roberto Bolaño, el novelista chileno, y recuerdo la apología que Vila-Matas siempre hace de Bolaño. Escritor de escritores, se podría decir. Aunque yo me pregunto, ¿no se corre el riesgo de dejar fuera de todo esto al mundo, es decir, al lector?&lt;br /&gt;Por recomendación de Pedro voy a la calle Concha y Toro, en el barrio de Brasil. Son casitas de dos plantas en una de las pocas calles que no está tirada a escuadra y serpentea en torno a una linda placita de fuente y árboles. Cada casa fue diseñada por un arquitecto, con gusto y estilo. Parecen casi todas de los años veinte, y hay enrejados art decó maravillosos junto a frisos medievalizantes, todo con suma dignidad y respeto, lejos del gestualismo, ese purito sacar músculo, que invade la arquitectura contemporánea. Me encantaría vivir en una de estas casas, todo un primor. También me encanta el pelo de las chilenas. Y su piel. El futuro de la Humanidad está en la mezcla, y de ello dan buena fe estos rostros que me cruzo al volver al centro, con cepas araucanas bajo los rasgos europeos. El verano luce en escotes y minifaldas y es un regalo para los sentidos. Cruzo una plaza con iglesia en la que se celebra un sepelio. Algunos de mis compañeros de travesía fueron al cementerio de Punta Arenas, un lugar recomendable según las guías al uso. Yo la muerte prefiero verla de lejos por toda recomendación, y me cambio de acera. Entonces veo a un señor mayor en silla de ruedas. Lleva de la cadena a su perrito. Me fijo más en la pareja: el anciano va descubierto bajo el sol del mediodía, pero el perro lleva una visera a su medida del Colo-Colo, que es como el Real Madrid de Chile, el equipo de fútbol nacional, por así decir. Le pido permiso al dueño para fotografiar al chucho, y Algón, que así se llama, posa para mí y se pone a ladrar. Cruzo una cuadra y todavía le oigo: ¡Quién soy yo para quebrar la paz matinal de un terrier!&lt;br /&gt;Como en el Mercado Central: caldillo de congrio (delicioso el orégano en esta sopa de pescado) y unas almejas crudas aliñadas con cebolla y cilantro. De nuevo el cilantro abriendo los sabores a lo profundo igual que un fiordo. Cae el sol a plomo y decido refugiarme en el hotel por ver si me es posible rellenar otra laguna entre sueño y sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;9 de enero&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-2601177107541767570?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/2601177107541767570/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=2601177107541767570&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2601177107541767570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/2601177107541767570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/roberto-bolao-algn-y-las-almejas.html' title='Roberto Bolaño, Algón y las almejas'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5Sd6vRWV8I/AAAAAAAAALU/1VcApaNpfSc/s72-c/DSC01430.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-4382569510057867295</id><published>2008-01-18T14:52:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T14:37:31.902+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viaje a Puerto Williams'/><title type='text'>A Conney Island of the Mind</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SfHfRWV-I/AAAAAAAAALk/KJzwVi37q30/s1600-h/DSC01495.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157922424248227810" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SfHfRWV-I/AAAAAAAAALk/KJzwVi37q30/s200/DSC01495.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SesPRWV9I/AAAAAAAAALc/bGFZF2Whimc/s1600-h/DSC01489.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157921956096792530" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SesPRWV9I/AAAAAAAAALc/bGFZF2Whimc/s200/DSC01489.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;A Conney Island of the Mind, así se llamaba un libro del poeta Lawrence Ferlinghetti. Escribo esto ya desde el avión que me lleva a Madrid. Mi compañero de asiento es un poeta chileno de doce años, Franco, que va a Europa con sus padres a conocer las grandes capitales, esa peregrinación que todo americano que se precie y con posibles acaba haciendo algún día, desde el mismísimo Emerson, a Rubén Darío o Borges. Quién sabe, quizá Franco, a quien le gusta escribir poemas y ha sacado la máxima nota en Historia, además de abrir mucho los ojos e impregnarse de lugares históricos, le acabe enseñando también algo a ese viejo continente nuestro que a veces se niega a aprender. Detrás, zarandeando mi asiento cada vez que la sube su madre a él y cada vez de él se baja, está Conney, una niña de cuatro años nacida en Santiago pero que sólo habla inglés. Va con su familia a Londres, donde viven, vía Madrid. Lo nuestro ha sido todo un flechazo, amor a primera vista y completamente desinteresado. Del bueno, vaya. Para facilitar las cosas, le he dicho que me llamo Charlie. Coge enseguida confianza y me pregunta que si no tengo mujer e hijos. Después, que por qué no tengo mujer e hijos. Se sienta conmigo y me abraza, me da besos de pececillo. Luego obedece a su madre y vuelve al asiento. Me llama cada equis desde allí. Cuando oigo esa vocecita se me abren las carnes: si algún día tengo una hija quiero que se parezca a Conney, y que su nombre sea también el triunfo de alguna revolución perdida como la de Ferlinghetti.&lt;br /&gt;Ayer, Pedro y Marta me llevaron a una pequeña fiesta de aniversario en casa de unos amigos suyos, una gran noche. Me tentaron a quedarme el fin de semana, a que retrasara el vuelo hasta el domingo y me fuera con ellos a la playa. Pero esta mañana he desoído aquel consejo de Oscar Wilde y he decidido no caer en la tentación como mejor forma de evitarla. Me voy con un gran recuerdo de todos ellos, de esta ciudad, de este país. Y no sé por qué, yo diría que voy a volver. No comí calafate, unas bayas parecidas a la grosella, algo que, según dice la tradición, es un método infalible para garantizar la vuelta a Chile. Pero sí bebí cerveza que sabía a calafate. Espero que con eso valga, y me vean pronto estas montañas, estos mares y estos ríos. Estos amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;10 de enero&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-4382569510057867295?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/4382569510057867295/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=4382569510057867295&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4382569510057867295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4382569510057867295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2008/01/conney-island-of-mind.html' title='A Conney Island of the Mind'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R5SfHfRWV-I/AAAAAAAAALk/KJzwVi37q30/s72-c/DSC01495.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-3438224550338711170</id><published>2007-12-27T02:16:00.001+01:00</published><updated>2008-01-14T09:47:38.169+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>Lo que puede Wendy</title><content type='html'>Mientras espero en el aeropuerto de Barajas, pongo al día los periódicos atrasados y leo un artículo de &lt;a href="http://books.guardian.co.uk/comment/story/0,,2223830,00.html#article_continue"&gt;Wendy Cope&lt;/a&gt;, la poeta británica. Se queja del uso y abuso que Internet permite hacer de sus poemas sin pagar copyright. Tiene gracia el primer párrafo, con ese humor británico tan funerario: según su marido, en su lápida pondría algo así como, "Wendy Cope. Reservados todos los derechos". Es decir, esta poeta parece un equivalente anglosajón de nuestro Ramoncín: azote de piratas y de abusos del talento ajeno. Pienso que los textos de Wendy Cope gozan de tanto predicamento en la Red por su propia naturaleza. Ella misma lo reconoce: "Es muy fácil copiar un poema [...] mientras que nadie se va a molestar en fotocopiar o descargarse una novela entera o una obra de ensayo[...]. Los autores de poemas cortos y divertidos son especialmante vulnerables". Nadie se va a descargar una égloga de Garcilaso, pero un poemilla de García Montero es una tentación para cualquiera con dedo fácil y fácil gusto poético. Yo no llevaría las cosas tan lejos como Wendy Cope. Claro, que nadie iría por ahí copiando mis poemas. A mí me valdría con que se pusiera el nombre del autor bajo cada poema fusilado. O ni siquiera eso. No, yo no lo llevaría tan lejos como para exigir que se paguen derechos por esa reproducción en servidores, páginas, blogs. A fin de cuentas, ¿hay mejor destino para un poema que el de volver al anonimato, a la materia oscura de la lengua? Mucha genta canta coplillas de Lorca sin saber que son de Lorca, pero, claro, nadie se va descargando por ahí Poeta en Nueva York. ¿Es ese el problema de Wendy Cope, que ella sólo escribe coplillas? Porque hay algo que no parece claro en su queja: un poema de su autoría copiado en la Red por alguien que, en vez de comprarse el libro lo fusila de otra copia pirata, puede muy bien llevar a otro lector a interesarse por el autor y comprarse el libro, que tal parece ser la preocupación de Wendy Cope. Entonces el epitafio de su tumba brillará radiante de felicidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-3438224550338711170?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/3438224550338711170/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=3438224550338711170&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3438224550338711170'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3438224550338711170'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/12/lo-que-puede-wendy.html' title='Lo que puede Wendy'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-1432448822084415104</id><published>2007-12-18T20:10:00.000+01:00</published><updated>2007-12-19T10:17:12.630+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>La novedad de la literatura anónima y colectiva</title><content type='html'>En El País de ayer se publicó una doble página sobre la literatura en la Red, la posibilidad de crear narraciones de manera colectiva y anónima. Empecé a leerlo, pero me pareció que se le daba demasiada importancia a ese fenómeno. Veo que el tema preocupa, o al menos ocupa, a los redactores del periódico, porque hoy le han dedicado una parte de la sección editorial. Lo titulan &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/nombre/importante/elpporopi/20071218elpepiopi_3/Tes"&gt;“El nombre ya no es importante”&lt;/a&gt;. Y yo me pregunto, ¿pero es que alguna vez lo fue? Sigue pecando este análisis de cierta hinchazón en sus preocupaciones. Casi se contradice en su entusiasmo cuando pasa a enunciar los distintos argumentos que tiran por tierra el auge de una literatura anónima y colectiva. Pero no menciona el más importante: que se trata de fenómenos en absoluto novedosos en la historia cultural de Occidente. Desde el amanuense al negro literario, las bibliotecas están llenas de libros que deben su existencia al esfuerzo de varias y, muchas veces, anónimas manos. El acento, que así se llama esta sección más informal de la línea de opinión del nuevo El País, no está bien puesto. Porque lo de menos es que al público le importe mucho o poco ahora el nombre del escritor (En la última frase, “Qué golpe tan duro para la vanidad literaria”, ¿es exagerado ver una especie de venganza o reivindicación del plumilla envidioso del divo literario?). Eso es lo de menos. Lo de más es, de nuevo, que el medio acabe convirtiéndose en fin, y que una forma de hacer literatura como otra cualquiera, la colaboración bajo pseudónimo o anonimato en Red, acabe imponiéndose como la única forma de literatura. A ello me refería unas entradas más abajo al hablar de postliteratura. Y me temo que ese peligro va a encontrar abonado el terreno: los sucesivos informes PISA alertan sobre la analfabetización progresiva de la sociedad. Si nadie lee, nadie queda para decir cuándo un texto (independientemente de si lo escribió Agamenón, su porquero, o el mismísimo Machado) es bueno o malo. Quedará el texto ahí, exento en la sopa cósmica. Lo de menos será la ausencia de nombre. Lo de más es la capacidad de elegir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-1432448822084415104?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/1432448822084415104/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=1432448822084415104&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1432448822084415104'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1432448822084415104'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/12/la-novedad-de-la-iteratura-annima-y.html' title='La novedad de la literatura anónima y colectiva'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-1461958477052803553</id><published>2007-12-18T20:01:00.000+01:00</published><updated>2007-12-18T20:08:49.259+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><title type='text'>Turismo y colonización</title><content type='html'>Leo en un artículo de &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/internacional/turismo/Tibet/aumenta/64/elpepuint/20071218elpepiint_12/Tes"&gt;José Reinoso, corresponsal de El País en Pekín&lt;/a&gt;, que el turismo ha aumentado en Tíbet en más de un sesenta por ciento. No se aclara la procedencia de ese incremento. No se dice, por ejemplo, si es de origen occidental, aunque suponemos que las cumbres eternas (¿hasta cuándo?) y la versión más kitsch del espiritualismo siguen atrayendo sobre todo a un visitante de ojos no rasgados al techo del mundo. Sí queda claro que con el turismo está entrando más población china. En Viaje al ojo de un caballo hablo de la presencia del gigante asiático en Mongolia, siempre en lugares o industrias capaces de dar suculentos beneficios: las minas del norte, el negocio de la construcción. También hago referencia a la línea de tren que el gobierno chino ha construido atravesando el Himalaya, entre Pekín y Lhasa, capital de Tíbet, “un despropósito medioambiental sin más lógica aparente que la demostración de músculo y recursos”. Pido perdón por citarme; también por no haber visto entonces lo que deja claro esta noticia de José Reinoso, que hay otra lógica tras la construcción de la línea férrea: la colonización del país sometido. Con lo que ello implica a la hora de ocupar étnicamente Tíbet y de explotar sus yacimientos energéticos. Algo muy parecido sucedió en el Sáhara occidental y ahora nos tenemos que conformar con un acuerdo a la baja favorable a los intereses de Marruecos, el país invasor. Los parias saharauis no tienen el glamour del Dalai Lama, pero tampoco a éste parece irle mucho mejor en sus reivindicaciones. Y es curioso cómo la propaganda oficial maneja los tiempos y los conceptos. Es curioso, por ejemplo, que China se erigiera en 1950 en salvadora de un pueblo que no pidió ser redimido, y venda ahora su ocupación de Tíbet como una cruzada contra el feudalismo. &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/doble/naturaleza/proyecto/chino/elpepuopi/20071218elpepiopi_4/Tes"&gt;Xulio Ríos&lt;/a&gt;, que de Asia tiene que saber un montón, intenta en el mismo periódico hacer un poco de pedagogía para entender la expansión china. Y lo que sucede en Tíbet parece una ilustración ideal de los dos motores que, según él, impulsan el renacimiento amarillo: nacionalismo y confucionismo, en un intento de “poner fin a un ciclo de decadencia” iniciado hace siglos. Nacional-catolicismo, a esa cruzada se apuntó algún dirigente occidental no hace mucho con el fin de volver a poner a su país en el mapa. Lástima que esa cartografía incluyera también la de un país ocupado. Un país que se llamaba Irak. ¿Os suena?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-1461958477052803553?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/1461958477052803553/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=1461958477052803553&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1461958477052803553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1461958477052803553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/12/turismo-y-colonizacin.html' title='Turismo y colonización'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-8150335602533309468</id><published>2007-12-17T09:30:00.000+01:00</published><updated>2007-12-19T16:55:01.329+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros y paisaje'/><title type='text'>Paisajes de Valencia</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R2k-ufRWU2I/AAAAAAAAACk/DFcYYNlSSDM/s1600-h/DSC00895.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5145713017636672354" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R2k-ufRWU2I/AAAAAAAAACk/DFcYYNlSSDM/s200/DSC00895.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R2ZH1PRWU1I/AAAAAAAAACc/D-bNfVZp8rg/s1600-h/albuferados.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144878604275307346" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R2ZH1PRWU1I/AAAAAAAAACc/D-bNfVZp8rg/s200/albuferados.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R2ZHjfRWU0I/AAAAAAAAACU/LdWtFewAoLc/s1600-h/albuferauno.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144878299332629314" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R2ZHjfRWU0I/AAAAAAAAACU/LdWtFewAoLc/s200/albuferauno.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R2ZHRPRWUzI/AAAAAAAAACM/mGgFqCwRk7I/s1600-h/pintadados.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144877985800016690" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R2ZHRPRWUzI/AAAAAAAAACM/mGgFqCwRk7I/s200/pintadados.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R2ZHF_RWUyI/AAAAAAAAACE/bD263llZcf0/s1600-h/pintadauno.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144877792526488354" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R2ZHF_RWUyI/AAAAAAAAACE/bD263llZcf0/s200/pintadauno.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R2ZFLfRWUsI/AAAAAAAAABU/mFfi0_Yfqi8/s1600-h/casazul.JPG"&gt;&lt;/a&gt;He pasado el fin de semana en Valencia, en casa de Antonio Méndez Rubio. Leí por primera vez a Antonio en Feroces, la antología de poetas jóvenes que sacó DVD hace unos años. Desde entonces soy fan suyo. Antonio y Ana me llevaron por su barrio, el Cabañal, con casitas de dos plantas, construidas para los pescadores a principios del siglo XX, modestas, dignas, bellas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hay un proyecto inmobiliario que quiere construir bloques de pisos y una inmensa avenida atravesando el Cabañal. Muchas de estas casas desaparecerán bajo el rodillo de asfalto que arrasa tantas de nuestras ciudades y paisajes, obras innecesarias en las que las constructoras hacen su agosto, los arquitectos su gesto, y los ayuntamientos encuentran la tan ansiada financiación. Ante el saqueo sistemático, la resistencia es también y sobre todo una actitud: no basta con las pintadas en la pared denunciando el expolio, también está el compromiso que pasa por irse a vivir a un barrio casi al borde de la extinción invirtiendo en él y recuperando la arquitectura autóctona. Así es Antonio, uno de los poetas de referencia de mi generación, y quizá el que con más lucidez funde en uno las armas y las letras, el hombre de acción (su compromiso) y el de contemplación (la radicalidad de su poesía).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Luego me llevaron a la Albufera, un lugar mágico. Tenía el recuerdo de Cañas y barro, la serie de televisión basada en la obra de Blasco Ibáñez, y la realidad superó con creces la ficción. En muchos tramos el agua tenía ese color parduzco, el mismo en el que el protagonista sumerge al bebé recién nacido para que no le delate con su llanto. Pero en la parte central y abierta de la laguna, el agua se acercaba al azul de un mar tranquilo y espejeante. Era la puesta de sol, surcaban el cielo decenas de patos y las garzas levantaban vuelo cuando la barca se acercaba a sus nidos entre las cañas. Era reconfortante ver señales de prohibido el paso, un espacio de respeto para la cría de aves. También las artes ancestrales de pesca, con redes para los peces y entramados de caña para las anguilas, que son ciegas y ven con todo el cuerpo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Fue una noche de lluvia torrencial y yo me acordé de los versos con los que se cierra un poema de Antonio, el que da título a su último libro, Para no ver el fondo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;y rompe&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;a llover además&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;sobre esas aguas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-8150335602533309468?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/8150335602533309468/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=8150335602533309468&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/8150335602533309468'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/8150335602533309468'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/12/paisajes-de-valencia.html' title='Paisajes de Valencia'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R2k-ufRWU2I/AAAAAAAAACk/DFcYYNlSSDM/s72-c/DSC00895.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7425199962890324994</id><published>2007-12-14T09:29:00.001+01:00</published><updated>2007-12-14T09:52:47.192+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><title type='text'>Cascadas de salmón</title><content type='html'>En aquel poema de Yeats los ríos llenos de salmón simbolizaban la plenitud y sensualidad de un mundo que se pretendía trascender por otro de ascética y fría espiritualidad. A Yeats le pasaba lo que a Jorge Manrique: el &lt;em&gt;contemptus mundi&lt;/em&gt; le salía canto pleno y nada hay más tangible que la &lt;em&gt;verdura de las eras&lt;/em&gt;. Pienso en todo esto mientras leo un artículo en &lt;a href="http://www.guardian.co.uk/international/story/0,,2108707,00.html"&gt;The Guardian Weekly&lt;/a&gt; sobre la extinción del salmón en la remota región de Kamchatka, en el extremo oriental de Rusia. Los pescadores furtivos se ponen las botas, y muchos de los bravos peces son arrojados de nuevo al río con el vientre sajado tras arrancarles las huevas: el caviar de salmón se vende, parece ser, a cuarenta dólares el kilo. El salmón se extingue, y el oso, que ahora campa a sus anchas por este territorio helado, no le va a la zaga en esa ascesis de la desaparición. Se les ve atiborrándose de peces, ajenos a la dicotomía de cuerpo y alma que cantara Yeats. Los cazadores, como en tantos otros lugares del planeta, acuden a decenas pagando una media de diez mil dólares por cada pieza cobrada. Trescientos plantígrados cayeron sólo en abril y mayo a manos de pistoleros yanquis. Tras la batida, se comen las garras y la lengua del animal. El cazador devora la esencia de lo cazado. Como aquel mafioso siciliano que se comió el hígado de su víctima en la cárcel, otro mafioso como él. Las garras y la lengua simbolizan el poder dañino de la bestia, el hígado, sin duda, encarna toda la mala baba del sicario. De modo inverso, en Mongolia un enfermo terminal de cáncer de cerebro se come los sesos de un lobo y sana inmediatamente. Vivir para ver. Y el mismo Yeats, implantándose glándulas de mono para recuperar la rija, cae en el delirio de tan primitiva viagra. El ser humano y su relación tercamente metonímica con lo natural. El ser humano y su horror vacui, trazando su vertiginosa y deletérea estela por el mundo. Eliot le cantaba a la Virgen aquello de &lt;em&gt;teach me to stand still&lt;/em&gt;. Enséñame a quedarme quieto, no es un mal salmo para cantarle a la Naturaleza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7425199962890324994?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7425199962890324994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7425199962890324994&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7425199962890324994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7425199962890324994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/12/cascadas-de-salmn.html' title='Cascadas de salmón'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-3746605112571573787</id><published>2007-12-13T10:07:00.000+01:00</published><updated>2007-12-13T10:09:20.155+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>Barbaro</title><content type='html'>&lt;em&gt;Una faringitis me tiene postrado y no consigo sacar fuerzas para escribir. Aprovecho para colgar este artículo inédito que escribí hace casi un año.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Barbaro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parecer, a los atletas se les entrena para que, en caso de sufrir una lesión en carrera, se tiren al suelo inmediatamente. Evitan así que una sola zancada más agrave el daño sufrido en músculos o huesos. Qué pena que nadie pudiera entrenar a Barbaro, así, sin tilde, pues el caballo es estadounidense, para que se arrojara a la arena del hipódromo, con jinete y todo, nada más sufrir la laminitis por la que ha tenido que ser sacrificado.&lt;br /&gt;            Pobre Barbaro, empezó a correr hace miles de años por la estepa huyendo de nosotros, cuando lo que queríamos era sólo zampárnoslo, y ha seguido corriendo para nosotros, que apostamos por él, hasta el fin literal de sus días: “se desbocó por la adrenalina y siguió galopando, ya lesionado, durante la segunda ronda de la triple corona en Baltimore”, noticia de J. Marcos en El País de 31 de enero. Como en todo, los buenos se entregan más, según palabras de uno de los preparadores y jockeys consultados por el periodista. Como en todo, los buenos corren más riesgos al dar más de sí y por ello están más expuestos.&lt;br /&gt;            ¿Pero he escrito “pobre” Barbaro? Lo retiro inmediatamente, pues de pobre tiene poco. Y no lo digo por las ganancias que ha generado este semental velocista, cuantiosas como deben de haber sido a juzgar por lo que serán las pérdidas tras la inyección letal: 95 millones de euros sólo cubriendo yeguas, sin incluir los premios en las otras carreras, esas en las que el montado era él, y el objetivo, como el de un espermatozoide gigante, llegar antes que los demás al óvulo de la meta.&lt;br /&gt;            Lo de pobre lo retiro porque la pena y la piedad son sentimientos siempre a poner bajo sospecha. Pero sobre todo porque un animal que muere en la entrega de lo más sublime de su ser, que es la velocidad, posiblemente mimado y entrenado con primor, entero, lo que ya es todo un privilegio para un équido en poder del hombre hoy día, y verdadero en sus cubrimientos, con toda certeza bello y consciente en la belleza del galope, un animal y una muerte así deben inspirar lo opuesto de la pena, que es la admiración. Maravilloso Barbaro.&lt;br /&gt;            No se ha escatimado en gastos para salvarlo, operaciones, clavos en la maltrecha rodilla, curas y posoperatorios. Al irrepetible Barbaro se le ha otorgado un trato vip, nada que ver, parece, con el que reciben muchos otros caballos lesionados en carrera, a los que, tras el pudoroso biombo que los oculta de la grada, se les aplica una eutanasia in situ. Nada que ver con el caballo que se rompe una pata en las películas del Oeste, sacrificado por el héroe, de quien ha logrado arrancar esa furtiva lágrima que ni los indios ni la cabaretera pelirroja logró hacer aflorar. Bravo Barbaro.&lt;br /&gt;            Brindo por él, con el champán de los campeones, con la leche de los potros, o con la simple agua impoluta de todos los herbívoros. Por su vida, por su huida, no de sí mismo, sino todavía de nosotros que seguimos apostando por él. Por su muerte, digna de los héroes. Y le miro con respeto y admiración, en esta foto que recorto del periódico y pego en algún rincón ilustre de las paredes de la memoria: un tordo fibroso y grácil, con una estrella en la frente —Barbaro tenía que ser un caballo con estrella—, todo potencia en la plenitud de la carrera, elevado sobre el suelo, alado casi; unido a la realidad por esa arena que levantan sus cascos, como el glorioso polvo en que se ha convertido y va a lomos del viento por las praderas que un día fueron suyas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;31 de enero de 2007&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-3746605112571573787?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/3746605112571573787/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=3746605112571573787&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3746605112571573787'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3746605112571573787'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/12/barbaro.html' title='Barbaro'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-4643237368201796698</id><published>2007-12-10T09:49:00.000+01:00</published><updated>2007-12-10T13:12:45.688+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseñas y noticias'/><title type='text'>Reseña de Viaje al ojo de un caballo en ABC (01.12.07)</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R1z-KgQTW6I/AAAAAAAAABM/c_4TkHW6jFw/s1600-h/untitled.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5142264330960722850" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R1z-KgQTW6I/AAAAAAAAABM/c_4TkHW6jFw/s200/untitled.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-4643237368201796698?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/4643237368201796698/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=4643237368201796698&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4643237368201796698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/4643237368201796698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/12/resea-de-viaje-al-ojo-de-un-caballo-en.html' title='Reseña de Viaje al ojo de un caballo en ABC (01.12.07)'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R1z-KgQTW6I/AAAAAAAAABM/c_4TkHW6jFw/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-1619347576112913599</id><published>2007-12-05T09:57:00.000+01:00</published><updated>2007-12-05T10:33:55.450+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>La sociedad postliteraria, Darwin, la materia oscura</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R1ZtuwQTW5I/AAAAAAAAABE/9dg1GRklq4s/s1600-h/DSC00840.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5140416674684689298" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R1ZtuwQTW5I/AAAAAAAAABE/9dg1GRklq4s/s200/DSC00840.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Creo que fue preparando la traducción de Emerson. En algún estudio leí que estábamos en la sociedad postliteraria y que el sabio de Concord se resentía de ello: nadie lo lee ya en los Estados Unidos fuera del ámbito universitario. Quizá así se explique la vía muerta en la que entró aquella traducción. Desde entonces, siempre que he tenido ocasión de decirlo, por escrito o a voz en grito, lo he dicho: vivimos en una sociedad postliteraria y, claro, el género que más se resiente es el más literario, es decir, la poesía. Todo esto al día siguiente de haber corregido pruebas de mi segundo libro de poemas, Darwin en las Galápagos, que verá la luz el año que viene. Es un poco la otra cara de Viaje al ojo de un caballo, con bastantes animales, aunque no hay ningún équido (quitando al autor, claro, cuyo año chino es el del caballo). El libro lleva tiempo en lista de espera como es normal en estos casos. Durante estos años ha cambiado de título, ha adelgazado (aunque yo haya engordado), viene más ligero de equipaje, más maduro y sereno, más compacto. Y hoy, cuando bajo a comprar la prensa veo Viaje al ojo de un caballo en el escaparate de la papelería. Jesús, mi quiosquero, que trabajó en una imprenta hasta que las regulaciones le hicieron cambiar de papel, y nunca mejor dicho, tiene una papelería de barrio. Allí compro cada día el periódico. Y allí, junto al último best-seller y las cajas de lápices Alpino, veo las all-star de mi librito. Si hay algo más absurdo que los nacionalismos, sin duda son los nacionalismos de barrio. Yo no lo practico, pero me da alegría ver Viaje al ojo ahí (tras la insistencia de Jesús, que quiere darme a conocer a su parroquia). Entonces abro el periódico y veo la entrevista de Enric González, ese lujo de corresponsal, a &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/ultima/descarto/haya/seres/universo/elpepusoc/20071205elpepiult_1/Tes"&gt;José Funes, astrónomo en el Vaticano&lt;/a&gt;. En la eterna expansión del Universo, le pregunta Enric, ¿no llegará al final su desintegración? "No", responde el jesuita. "Se mantendrá por debajo de la gravedad crítica gracias a la energía oscura, una energía que aún no comprendemos". A vueltas con el Ser y la Nada, me digo, la Realidad y la Nada, el Universo y la energía tenebrosa de la Nada. Y en la postliteraturización de la sociedad, me sigo diciendo, ¿no acabará desintegrándose la literatura? Pienso en mis dos pequeños libros, pienso en Emerson, en Jesús, y entro con una media sonrisa en la estación del metro. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-1619347576112913599?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/1619347576112913599/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=1619347576112913599&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1619347576112913599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1619347576112913599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/12/la-sociedad-postliteraria-darwin-la.html' title='La sociedad postliteraria, Darwin, la materia oscura'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_nN3U-WCh6UI/R1ZtuwQTW5I/AAAAAAAAABE/9dg1GRklq4s/s72-c/DSC00840.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-3627367886028977238</id><published>2007-12-04T12:17:00.000+01:00</published><updated>2007-12-04T12:41:06.064+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>José Viñals a caballo</title><content type='html'>Me llama José Viñals, el poeta argentino afincado en Andalucía desde hace años, para decirme que &lt;a href="http://lunrojas.googlepages.com/L_Rn15dist.pdf"&gt;Lunas rojas&lt;/a&gt;, la revista de poesía virtual, ha publicado un monográfico sobre su obra. Viñals es un poeta fuerte, radical, sin remilgos. También se podría decir que es un poeta viril, y esto en el sentido emersoniano. Valdrían catálogos como "surrealismo", "irracionalismo". Yo lo dejo en Poesía, así, sin comillas, con mayúscula. A veces la poesía nos deja de visitar. A veces se tiene la entereza de admitirlo y dedicarse a otra cosa. En el caso de Viñals, la poesía le habita. Su labor es mantenerse fiel a esa labor de hospedaje. El caballo es muy importante en su obra. Normal, viniendo de un autor cuya mente se ha forjado en el yunque infinito de la Pampa. Poeta del amor, como todo poeta de raíz, y del exilio, como todo poeta, José conoció las zarpas de la dictadura igual que tantos compatriotas suyos y cruzó el Atlántico. Fue dinamizador cultural en la Andalucía de los ochenta. Es y sigue siendo, en el buen sentido de la palabra, poeta. Termino con sus palabras, es decir, comienzo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y tu caballo tendrá peso y sombra, para el cauto apretón de tus rodillas, para tu espuela de plata gris, inexsitente.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Así monta el mongol. Y el indio americano. Y a José Viñals, este gaucho varado entre olivares, tampoco le hace falta metal hiriente en los talones para indicarle el pulso y el sentido a su caballo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-3627367886028977238?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/3627367886028977238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=3627367886028977238&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3627367886028977238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3627367886028977238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/12/jos-vials-caballo.html' title='José Viñals a caballo'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7437807241508365330</id><published>2007-12-03T14:02:00.001+01:00</published><updated>2007-12-03T14:05:22.625+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>Matadero</title><content type='html'>El viernes estuve en una fiesta en el Matadero, los espacios reconvertidos junto al río Manzanares, aquí en Madrid, muy cerca de la plaza de Legazpi. Se ha transformado lo que era un matadero gigantesco en una serie de naves para la creación artística, literaria, musical. Es un diseño muy urbano, con aprovechamiento de las estructuras existentes, cemento y acero, sin hacerle ascos al aspecto crudo en el que han quedado muchas de las paredes. Recuerda a los lofts de los pintores neoyorquinos, y supongo que busca recrear ese espacio para inspiración (o simple refugio) de los artistas. Aunque no pudimos visitar todas las dependencias, una en concreto me impresionó: la sala de columnas que hay en la misma entrada, frente a la recepción. Parece ser que era allí donde colgaban los cuerpos de las reses, en enormes ganchos, cuando el matadero estaba en funcionamiento. Uno se imagina decenas y decenas de cuerpos cada día, desprovistos ya de piel y cabeza, colgando inertes, en una mancomunidad macabra de vida animal reducida a lo más esencial: la proteína. Se accede por unas cortinas de tiras de plástico rígido, muy parecidas a las que seguro cubrían la misma puerta cuando el matadero estaba en funcionamiento. Ahora hay una instalación dentro, un túnel de fibra blanca iluminado con luces fantasmagóricas, pero lo que realmente impresiona es la nave en sí, una especie de sala de columnas de la Mezquita de Córdoba cubierta de pintura negra, a mitad de camino entre el hollín y el graffito. No huele a nada dentro, pero es imposible no imaginarse el olor a víscera y a carne muerta impregnando todo. Me llevó esta imagen espectral a la reflexión que hago en Viaje al ojo de un caballo sobre la depredación, ese atajo en la cadena alimenticia por el que unas especies simplifican el proceso trófico al zamparse directamente a otras ya formadas. También allí hablo de una reflexión parecida que leí en el diario de César Simón, Perros ahorcados. Luego supe, por un libro de geología, que la depredación existe desde finales del Cámbrico, no antes, es decir, hace unos 570 millones de años. Me resisto a creer que ese salto evolutivo fuera inevitable. No sé, hay algo de perverso en todo ello. Y lo digo después de haber devorado varias raciones de carne este mismo fin de semana. El espacio del matadero lo ocupan ahora los artistas. Pero en algún otro lugar del extrarradio de esta ciudad, miles y miles de animales son sacrificados y sus cuerpos cuelgan de una sala de columnas parecida. Qué distinto todo de ese pastor mongol que se vuelca con cariño sobre su res y le practica una herida mínima para extraerle el corazón, a plena luz sobre la estepa, lejos del blanco profiláctico y del olor a muerte en nuestros mataderos industriales.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7437807241508365330?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7437807241508365330/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7437807241508365330&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7437807241508365330'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7437807241508365330'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/12/matadero.html' title='Matadero'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7029470359185448029</id><published>2007-11-30T10:31:00.001+01:00</published><updated>2007-11-30T11:07:01.979+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo literario'/><title type='text'>Música, filosofía, matemáticas, ¿poesía?</title><content type='html'>Leo en &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/ultima/Componer/musica/resolver/matematicas/elpepusoc/20071129elpepiult_2/Tes"&gt;El País de ayer &lt;/a&gt;el caso del alumno que sacó la nota más alta en las últimas pruebas de acceso a la Universidad: nueve con noventa y nueve. La Universidad es cicatera hasta con los que no han entrado aún en ella. El chico no quiere estudiar ingenierías ni administraciones, sino música. Y matemáticas, es decir, tiene su vocación perfilada en una sola y nítida dirección. Porque es lo mismo. Diego, que así se llama nuestro amigo, habla también del vínculo entre ambas disciplinas: Pitágoras y el puente que trazó entre el número y la nota musical. Es decir, habla también de Filosofía. A veces creo que la sucesiva especialización está desamueblando nuestras cabezas, que lo mejor sería enseñar a nuestros chavales solamente eso: Música, Matemáticas, Filosofía. La vida y ellos mismos ya se encargarán de la especialización. Con un buen disco duro, el software es cosa secundaria. Diego no tiene novia, o bien su novia es su violín, ese instrumento hermoso, caprichoso y curvilíneo igual que una veinteañera. Y también le gusta la poesía. La lee y escribe, pero no traducida. Es normal, le gustan las cosas auténticas, la pura raíz. A mí me gustaría que a Diego le gustaran mis poemas. Y, claro, también mis traducciones de poesía. Pero no aspiro a tanto. Sea como sea, será siempre su opción. Y parece que tiene criterio. Porque la poesía no se enseña. No, señor, la literatura, la lengua, el arte, todo eso no se aprende, se ejercita. Y se disfruta. Es más, estoy plenamente convencido de que una de las razones por las que la gente no lee poesía (hay otras, por supuesto) es el maldito comentario de texto de la selectividad, ese ejercicio de vivisección que mata lo físico, lo fónico, lo material del poema. Me cae bien Diego. ¿El nuevo premio Hiperión de poesía?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7029470359185448029?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7029470359185448029/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7029470359185448029&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7029470359185448029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7029470359185448029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/11/msica-filosofa-matemticas-poesa.html' title='Música, filosofía, matemáticas, ¿poesía?'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-1749514981455183172</id><published>2007-11-28T11:18:00.000+01:00</published><updated>2007-11-30T12:44:31.045+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='los pueblos de la tierra'/><title type='text'>Náufragos</title><content type='html'>Ayer vi algo asombroso por la tele. No uso caja tonta y cuando voy a un sitio en el que la tienen conectada, me quedo boquiabierto unos instantes. Fui a cenar a casa de mi padre y antes del fútbol había un telediario. Lo que vi me impresionó: tres magrebíes atravesaban el Estrecho a bordo de, no una patera o una zodiac clandestina, sino de una tabla de surf. A horcajadas, como encima de un caballo de fibra sintética. Fueron avistados por un ferry y las imágenes las grabó un turista con su cámara. Se les ve acercarse al barco y cómo los van subiendo. Uno cae al agua. Pero lo que más llamó mi atención fue que estos náufragos llevaban una especie de remolque atado con una cuerda y hecho con cámaras de neumáticos superpuestas. Ahí iban sus pertenencias. Me impresionó ese detalle, esa pulcritud, cuidado, primor casi en acoplarle a la precaria embarcación su correspondiente vagón de equipajes. Normalmente los magrebíes son los malos en la mayor parte de las historias de emigración que conocemos: los patrones de la patera, gente sin escrúpulos que explota a los subsaharianos (hasta en esto hay jerarquías) y les deja tirados a la mínima de cambio. Pero estos tres robinsones se acercan mucho a la estatura del héroe. El mar estaba picado y el cielo lleno de nubes. Remaban como indios en un lago encrespado. Cuando izaron al último, se vio la tabla de surf y lo que había escrito en ella: "BARCA" con un spray de graffitero, y un número que no pude leer. Luego vimos el fútbol con algún gol meritorio, cenamos, hablamos. Pero esa imagen de la tabla y los neumáticos no se me ha borrado todavía de la memoria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-1749514981455183172?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/1749514981455183172/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=1749514981455183172&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1749514981455183172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/1749514981455183172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/11/nufragos.html' title='Náufragos'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-3980299795075196029</id><published>2007-11-25T15:24:00.001+01:00</published><updated>2008-04-05T17:03:18.341+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Animal'/><title type='text'>Los caballos de Durero</title><content type='html'>En la exposición de &lt;a href="http://www.museothyssen.org/thyssen/exposiciones/WebExposiciones/2007/Durero_Cranach/index.htm"&gt;Durero y Cranach en el Museo Thyssen y la Fundación Caja Madrid &lt;/a&gt;hay muchos caballos. Parece que el caballo sea como una medida de las dotes del pintor. Todos los violonchelistas tienen que grabar las suites de Bach para doctorarse. Y los pintores tienen que pintar un caballo, al menos uno. Hasta Goya lo hace, en plena batalla de los mamelucos, sufriendo el filo de la daga también él, un caballo cayendo, excesivo como toda guerra. Y Picasso, que como siempre viene a ponerlo todo patas arriba, va y pinta un borrico, que a su modo es un caballo.&lt;br /&gt;El caballo en la pintura parece que se tenga que someter también al filtro de lo ideal. Y lo pintan gigantesco, con ancas descomunales. A Durero le salen bien cuando el caballo está montado, como parte de ese otro ideal que es la caballería. Pero cuando los pinta sin jinete, como en el grabado de San Eustaquio, por ejemplo, le sale el lomo demasiado largo, como si no supiera qué hacer con él, como si un caballo sólo pudiera montarse y al pintor le sobrara toda parte no cubierta por la silla.&lt;br /&gt;Me quedo, sin embargo, con los caballos salvajes de Hans Baldung Grien, dos grabados de 1534. Me recuerda mucho al takhi entre los abedules de Hustai. Aparecen apelotonados, unos encima de otros, participando todos de ese espíritu común de vida salvaje que el pintor, de nuevo, ha buscado como el ideal del cuadro. La aglomeración, sólo aparentemente desordenada, de cuellos, patas, ancas, lomos, todo ello entre los árboles, es prácticamente el mismo cuadro que yo vi en Mongolia en mi segundo día de observación del takhi. Una masa informe de proteínas para mis antepasados cazadores, o algo así, digo en el libro.&lt;br /&gt;El caballo representado en estos grabados de Baldung Grien no es el caballo salvaje, el tarpán, por aquella época quizá ya extinto. El ideal tiene doble sentido entonces: el pintor retrata un mundo perdido. Y aunque la tinta negra no reproduce ningún color, sólo la sensación de un color, yo juraría que el pintor ha visto realmente un grupo de caballos salvajes en el bosque. Uno de ellos hasta orina. Tiene un miembro enorme que parece la trompa de un elefante o un múrice gigante y el chorro le une en un vínculo secreto con la tierra. Ese caballo es mi caballo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-3980299795075196029?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/3980299795075196029/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=3980299795075196029&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3980299795075196029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3980299795075196029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/11/los-caballos-de-durero.html' title='Los caballos de Durero'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-7518116042220365157</id><published>2007-11-21T09:58:00.000+01:00</published><updated>2007-11-28T11:18:52.990+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo red'/><title type='text'>El anillo de Sifryd</title><content type='html'>Como un Sigfrido al frente de los Nibelungos, otro Sifry, David, &lt;em&gt;pope&lt;/em&gt; de los blogs, que fue bloguero antes que fraile, cierra filas en torno a su peculiar anillo (&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/radio/television/blogs/tienen/espacio/enorme/crecer/elpepurtv/20071120elpepirtv_3/Tes"&gt;El País de ayer&lt;/a&gt;). Para tener un blog con éxito, este californiano que posa junto al mostrador del desayuno, bien provisto de potasio y cereales, recomienda escribir con regularidad, escribir bien, y enlazar, enlazar, enlazar. Cuando yo daba clases de inglés les recomendaba a mis alumnos algo parecido para aprender vocabulario: usarlo con frecuencia, usarlo bien, y asociar, asociar, asociar. Así lo aprendí yo al menos. Y ya se sabe que los mejores profesores de un idioma no son necesariamente los nativos, sino los de la lengua madre del alumno: hemos pasado por un proceso similar. Y Sifry, que parece ser se ha curtido en la blogosfera antes de comprarse un planeta para él solo, recomienda eso: que de un blog se llame a otro y a otro y a otro. Así el usuario puede conocer más blogs. Cierto, pero así también la blogsfera se va constituyendo, forma tejido, crece, se multiplica. No se cuántos millones somos ya en el mundo. Pero seguimos lejos de los millones de millones que tienen coche, ordenador, televisión. Ese parece ser el objetivo (loable, ¡ojo!, que aquí estoy yo de blogger, dando el callo, casi a diario). Sólo pido que, en esta lenta construcción de un mundo, no nos olvidemos del otro, aquel en el que el tejido ya está formado y de hecho nos forma. Y que en este trenzado de enlaces, mejor que la figura del anillo, busquemos otra con connotaciones menos asfixiantes. Mejor la línea que el círculo. Frodo mejor que Smeagol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.E.: como soy nuevo en Bloglandia y tengo resabios de microescritor -ver entrada más abajo-, con el consiguiente y crónico solipsismo, no conozco muchos blogs. Seguro que ya los conocéis, pero podéis daros una vuelta por lo de &lt;a href="http://mateodepaz.blogspot.com/"&gt;Mateo de Paz &lt;/a&gt;(te enteras de lo último en el mundo literario), o por &lt;a href="http://www.divertinajes.com/circulo/index.html"&gt;Divertinajes &lt;/a&gt;(predicen quién va a ganar los premios literarios), o &lt;a href="http://www.arrancathelma.blogspot.com/"&gt;Arranca Thelma &lt;/a&gt;(un foro de lectura con muchísimo encanto). Y hasta ahí llego.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-7518116042220365157?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/7518116042220365157/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=7518116042220365157&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7518116042220365157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/7518116042220365157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/11/el-anillo-de-sifryd.html' title='El anillo de Sifryd'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-721589150989706046</id><published>2007-11-19T10:04:00.000+01:00</published><updated>2007-11-19T17:37:20.172+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='saqueo medioambiental'/><title type='text'>Presas y presos</title><content type='html'>Gente que ha leído Viaje al ojo de un caballo me dice que la imagen de China como el malo de la peli quizá sea exagerada. Habría que preguntárselo a los mongoles y demás pueblos limítrofes con el gigante asiático. Pero sobre todo, me temo, habría que preguntárselo a los propios chinos. Leo una noticia en &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/internacional/China/saca/latigo/africa/elpepiint/20071119elpepiint_10/Tes"&gt;El País de hoy&lt;/a&gt;, sobre la presa que están construyendo en el Nilo para el gobierno sudanés. Los trabajadores son chinos y viven dentro del perímetro mismo de la futura presa. ¡Eso sí que es compromiso con la obra a realizar y no la literatura comprometida! Por supuesto, no tienen ningún contacto con la población de Sudán y se pasan allí años sin salir. Se rumorea que pueden ser presos chinos condenados a trabajos forzados. Sea como sea, parece una mano de obra barata, rápida, eficaz. Las palabras de un opositor sudanés (¿qué dirá el gobierno?) no tienen desperdicio: "El balance es muy positivo. Hacen lo que necesitamos y barato. Su papel es mucho mejor que el de los occidentales". Los chinos fabrican mucha de la ropa que llevamos, los utensilios de cocina que utilizamos, tienen una manufactura sin rival en el mercado internacional. Ahora, además, exportan mano de obra para proyectos de ingeniería poco populares. Van a arrasar (también en el sentido lato de la palabra, me temo). La caridad empieza por uno mismo, claro, y ahí está la presa de las Tres Gargantas para quien les acuse de no aplicarse su propia medicina. El proyecto en Sudán, dicen, ayudará a sacar a África de la pobreza y a llevarla poco a poco hacia el desarrollo. Los pueblos sumergidos, los miles de realojados, la fauna y flora sepultada bajo las aguas parecen pecata minuta comparados con la promesa del progreso, esa cura para todo. Nuevamente, el fin parece justificar todos los medios. Como en las Tres Gargantas. Como en Riaño. La naturaleza se adapta, si le cubren esta parte, florecerá en esta otra. Si mueren X número de especies, otras surgirán, se modificarán. Así ha sido siempre y así seguirá siendo, aunque sea a causa de ingerencia humana, devastadora, claro, pero no necesariamente terminal. Ahora bien, ¿estamos en condiciones de asegurar que esa devastación no será definitiva para nuestra propia especie? Y sobre todo, incluso si sobrevivimos, ¿en qué condiciones y a qué precio?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-721589150989706046?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/721589150989706046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=721589150989706046&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/721589150989706046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/721589150989706046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/11/presas-y-presos.html' title='Presas y presos'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-5455977791501945736</id><published>2007-11-18T12:44:00.001+01:00</published><updated>2008-04-05T17:04:01.369+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros y paisaje'/><title type='text'>Cuadros y paisaje</title><content type='html'>La exposición en &lt;a href="http://www.march.es/arte/madrid/temporal/temporal.asp"&gt;la galería Juan March, La abstracción del paisaje&lt;/a&gt;, muestra los primeros escarceos con la abstracción en los fondos sublimes de Caspar David Friedrich, y llega hasta la sublimación total de un horizonte marino en Mark Rothko. Se ve cómo la abstracción fue en realidad eso, la separación de un detalle que formaba parte del conjunto del cuadro para llevarlo a ser sujeto mismo de la representación. Convendría irse más atrás, a los cielos oníricos de santos que pinta el Greco; o hasta la plasmación paisajística en los maestros holandeses del Renacimiento, allí donde Patinir se olvida de la escena bíblica representada para jugar con las posibilidades de un horizonte en expansión. Pero este recorrido empieza más tarde, cuando al cuadro se le ha despojado de todo motivo, no ya religioso, sino casi antropológico. El hombre está aquí sólo en la mirada, que no obedece a menos sesgo. La exposición está basada en un libro de 1975 de Robert Rosenblum: La pintura moderna y la tradición del Romanticismo nórdico. De Friedrich a Rothko. Decir Romanticismo nórdico, para algunos, es pleonasmo, pues no habría habido otro Romanticismo. El Romanticismo surgiría como preocupación teórica en el norte de Europa y se haría patología en el sur, cultural o biológica, Byron o Leopardi. Todos conocemos esa explicación basada en la forma de incidir la luz en unas y otras latitudes: por un lado el norte umbrío, difuso, propicio al fermento de la imaginación, con la consiguiente creación de formas en los fondos inconcretos; y por otro lado el sur nítido bajo un sol sin concesiones. Rosenblum apunta en una cita del catálogo otra motivación: el protestantismo, cuyo espíritu humanista llevaría ese conflicto que refleja siempre el arte (aun si es entre realidad y percepción) lejos del formato divinal para alojarlo directamente en la naturaleza. Es una interpretación muy sugerente que explicaría además muchas otras cosas. Entre otras, la separación del hombre de su entorno natural, la intelectualización de este último, el progreso y su saqueo de los espacios naturales y, como consecuencia, la preocupación medioambientalista. Quién sabe, quizá de aquellos polvos vengan estos lodos. Quizá mirar de forma enajenada la naturaleza equivalga a perderla de vista. Quizá R. W. Emerson, cuando mira en torno y se olvida de las granjas de sus paisanos para buscar un más allá que sólo le pertenece al poeta también está mirando así, mirando lo que pierde. Quizá la exposición debería en realidad subtitularse: La enajenación del hombre de la naturaleza. Del ojo henchido de Friedriech a las manos vacías de Rothko. Pero queda mundo. En Viaje al ojo de un caballo critico la afirmación de Octavio Paz en sentido contrario. Desde la rotundidad de Mongolia. Pero también aquí queda mundo. Sólo hay que saber mirarlo. Y quizá la exposición sirva para decirnos cómo no hay que hacerlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-5455977791501945736?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/5455977791501945736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=5455977791501945736&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5455977791501945736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/5455977791501945736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/11/cuadros-y-paisaje.html' title='Cuadros y paisaje'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6350280961639736377.post-3758536955640260674</id><published>2007-11-16T21:16:00.000+01:00</published><updated>2007-11-16T21:21:42.723+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros y paisaje'/><title type='text'>Una montaña es un pensamiento</title><content type='html'>Acabo de leer el libro de Fermín Herrero Tierras altas (Hiperión, 2006), y no encuentro mejor ejemplo para la etiqueta que lleva esta y otras entradas: libros y paisaje. En Tierras altas el libro es el paisaje, lo absorbe de manera tal, que aunque yo nunca he estado en esa parte de Soria, podría dibujarla con los ojos. Pero no es ese paisaje transido de la inmensidad de lo sublime que se ve en la exposición sobre el Romanticismo en la Galería Juan March (de la que quiero escribir una entrada próximamente), sino un paisaje demorado en lo pequeño, con la huella de lo humano perdurable (y sostenible, como se dice ahora). Un paisaje, claro, en serio peligro de extinción. Como si todo lo que vi en Mongolia de repente tuviera fecha de caducidad. Leí por primera vez a Fermín en Echarse al monte, con el que ganó el premio Hiperión en 1997. Aquel libro me encantó, me pareció combativo, radical, síntesis difícil y valiosa de dos mundos, el urbano y el rural, en uno solo que es la experiencia del poeta. Veo Tierras altas menos belicoso, pero más radical todavía. Supongo que también los poetas se hacen mayores. Aquí la resistencia viene de la misma desnudez del paisaje y se acerca por eso mucho más a lo indestructible. El poema también. Falta nos hace, pues el libro levanta acta de la desaparición de una forma de vida, o lo que es lo mismo, una forma de relación con la naturaleza, la última que lo hace en equilibrio en la Europa de las subvenciones. Ahora es el tiempo del saqueo y su perverso envés: el proteccionismo. Hay poemas que son una auténtica joya. Podría citar varios, pero me quedo con este:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                   NOVIEMBRE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;              Es otra luz,&lt;br /&gt;              se espesa el aire. Rama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También porque es el mes en el que estamos. Y porque aprovecha muy bien los recursos del haiku sin caer en su manierismo formal (a mí el haiku siempre me ha parecido demasiado manierista, y este poema demuestra cómo romper esa letra sin perder su espíritu). El tiempo que canta Fermín ya no volverá y comparte esa conciencia y esa belleza con la película de otra soriana, Mercedes Álvarez: El cielo gira. Hay más rincones en España parecidos, pero quizá sea necesario que, en la tierra en la que resistió Numancia, otro Megar resista en la palabra y la memoria de Fermín, que ha sido pastor, y ha escuchado el relato aterido de los camineros al amor de la lumbre, más espeluznante aún que el aullido del viento en la chimenea. Aunque el libro lleva ya tiempo publicado, celebro Tierras altas como lo que es, un (re)descubrimiento. Y celebro que Fermín siga resistiendo con su poesía de altura ante el nuevo Escipión (¿o ha sido siempre el mismo?).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6350280961639736377-3758536955640260674?l=veintediasenmongolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/feeds/3758536955640260674/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6350280961639736377&amp;postID=3758536955640260674&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3758536955640260674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6350280961639736377/posts/default/3758536955640260674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://veintediasenmongolia.blogspot.com/2007/11/una-montaa-es-un-pensamiento.html' title='Una montaña es un pensamiento'/><author><name>Carlos Jiménez Arribas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02843223192008899451</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
